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Los cinco mayores fracasos de la historia de Apple

Por Marta Rodríguez

29 abril, 2016
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La semana pasada hacíamos un repaso a la historia de Apple, recordando algunos de sus mejores productos, pero cuarenta años dan para mucho, y nadie es perfecto… ni siquiera Apple. Es cierto que durante estas cuatro décadas la compañía de Cupertino ha tenido grandes éxitos, convirtiéndose en una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo, pero también ha tenido algún que otro traspié.

A continuación, hacemos un repaso de algunos de los mayores fracasos que ha tenido Apple durante sus cuarenta años de historia.

Apple III

El Apple III (o Apple III) ha pasado a la historia como el primer fracaso de Apple. Orientado hacia el mundo empresarial, el cuarto ordenador de Apple se lanzó el 19 de mayo de 1980, como remplazo del exitoso Apple II, y se descatalogó el 24 de abril de 1984.

Apple_III

El Apple III fue un estrepitoso fracaso debido a varios motivos de diversa índole. Según Steve Wozniak, la razón principal de su fracaso fue que el diseño corrió a cargo del departamento de marketing de Apple, a diferencia de proyectos anteriores, que fueron impulsados por los ingenieros. Otra de las principales razones para su fracaso fue sin duda su desorbitado precio, que oscilaba entre los 4.340 y los 7.800 dólares.

Pero lo que realmente propició que fuera descatalogado en 1984 fueron sus numerosos fallos, y es que el Apple III tenía numerosos problemas de hardware, ya que el diseño del chasis se completó antes de que estuviera listo el diseño de la arquitectura de sus componentes, de modo que las placas y circuitos estaban alojados en espacios demasiado pequeños y carentes de ventilación, lo que daba lugar a sobrecalentamientos que hacían que los chips se movieran de sus ranuras y que acabaran por producirse cortocircuitos.

El lanzamiento del IBM PC un año después, por 1.565 dólares, acabó de darle la puntilla al Apple III.

Macintosh Portable

En 1989, los ordenadores eran, básicamente, de sobremesa. Fue entonces cuando Apple decidió que ya era hora de dar a sus usuarios la libertad de trabajar donde que quisieran, y lanzó su primer portátil: el Macintosh Portable.

El Macintosh Portable tenía una pantalla monocroma LCD de 9,8 pulgadas, una disquetera, un trackball incorporado en la zona derecha del teclado, y tenía 10 horas de autonomía. La verdad es que, así en principio, no estaba nada mal para la época… lo malo es que pesaba nada menos que 7,2 Kg.

Macintosh_Portable

Pero lo peor no era su peso, sino su sistema de carga: el Macintosh Portable no podía funcionar directamente con conexión a la red eléctrica, sino que cargaba la batería que luego, alimentaría al portátil. El resultado: en caso de quedarse sin batería, era imposible utilizar el portátil. El problema venía debido al sistema de voltajes del cargador, que tenía muy poca potencia y hacía que el disco duro no girara.

Apple lanzó el Macintosh Portable el día 20 de septiembre de 1989. Las críticas fueron buenas, sin embargo se vendió muy poco. Quizá porque costaba nada menos que 6.500 dólares.

Newton

Este es un caso en el que Apple se adelantó, claramente, a su tiempo, y por eso fracasó. Para empezar, tenemos que decir que lo que se conocía como Newton, propiamente dicho, no era el gadget de mano, sino el sistema operativo que lo controlaba y lo hacía funcionar. El aparato en sí se llamaba MessagePad, y salieron numerosos modelos de él, desde el año 1993, en que empezó a comercializarse, hasta que se retiró del mercado, en 1998.

El MessagePad era una especie de libreta digital con una pantalla táctil que se manejaba con un puntero tipo stylus, y que era capaz de reconocer el texto manuscrito (dentro de unos límites).

El Newton podría considerarse el primer PDA, y es un claro precursor del iPad actual. Tenía aplicaciones de calendario, agenda, notas, y podía usar programas desarrollados por terceros para determinadas funciones como calculadoras, procesadores de texto, hojas de cálculo, etc. Contaba con un módem de datos que permitía conectarse con otros dispositivos, enviar faxes, correos electrónicos, y empezar a moverse por internet, con el navegador NetHopper. Funcionaba con pilas AAA, pesaba casi medio kilo, y costaba sobre los 700 dólares.

eWorld

Antes de que internet estuviera disponible, como tal, fuera del ámbito de los laboratorios de investigación y las universidades, ya existían algunos servicios online.

En ese entorno, Apple lanzaba el 20 de junio de 1994 eWorld, un mundo virtual que tenía el aspecto de un pueblecito con diferentes edificios donde podía recopilarse información. Podría decirse que eWorld era una especie de foro donde los desarrolladores volcaban información y cursos de sus programas, permitiendo al usuario recopilarla. También ofrecía correo electrónico, y era posible navegar, gracias a un navegador específico que permitía visitar páginas, descargar archivos vía FTP o incluso subir imágenes, para que cada usuario pudiera crear una página de presentación rudimentaria.

eWorld

La intención de Apple era mantener un nivel bajo de usuarios en el sistema, por lo que los precios eran altos. En 1995 estaban contabilizados poco más de 90.000 usuarios, mientras que AOL, el principal distribuidor de internet en América, tenía tres millones y medio.

Debido a lo cerrado que era todo el sistema, y a que la versión para Windows, que Apple tenía intención de lanzar, parecía no llegar nunca, Apple pronto se dio cuenta de que el servicio se encontraba abocado al fracaso. Por aquellos días, las finanzas de Apple no estaban en su mejor momento, y la compañía decidió poner fin a eWorld sólo dos años después de su lanzamiento.

Power Mac G4 Cube

El 19 de julio de 2000, coincidiendo con la MacWorld Expo de Nueva York, Apple lanzaba su Power Mac G4 Cube, un ordenador con un impresionante diseño de Jony Ive, consistente en un cubo de 18 cm suspendido dentro de una cubierta transparente de metacrilato de 8x8x10 pulgadas. Apple presentó en Power Mac G4 Cube como un producto intermedio entre el iMac y el Power Mac G4, ofreciendo un ordenador compacto como el iMac y, al mismo tiempo, tan potente y ampliable como los Power Mac G4 de la época.

El Power Mac G4 Cube albergaba un procesador PowerPC G4, que funcionaba a 450 ó 500 Mhm, y tenía una unidad reproductora de DVD y grabadora de CD. El sonido lo daba un amplificador externo por USB y un par de altavoces Harman Kardon, y tenía dos puestos FireWire y dos puertos USB. Además, usaba un sistema de enfriamiento basado en convección natural, silencioso y sin ventilador, como los iMacs de la época.

Power_Mac_-G4_Cube

La verdad es que el Cube era un portento de diseño, tanto que le aportó varios premios a Jony Ive, e incluso hay una unidad que se exhibe en el MoMA de Nueva York.

Sin embargo fue un rotundo fracaso, y sólo tuvo un año de vida. ¿La razón? principalmente su desorbitado precio: el Power Mac G4 Cube costaba la friolera de 1.699 dólares de la época, y además ni siquiera incluía monitor, o sea, que había que comprarlo a parte, con lo que la broma podía subir perfectamente a 2.000 dólares, o más.

Eso sí, hoy en día, el Cube es objeto de culto para geeks de todo el mundo.

 

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comentarios

Antonio Jesús Olmo Ramos

29 abril, 2016 23:17 Responder

Falta el Apple Lisa, que aun siendo un pedazo de ordenador para la época tuvo un precio desorbitado que la gente no quería pagar.