
Compartir archivos entre un Samsung Galaxy y un iPhone llevaba años siendo una pequeña odisea cotidiana: enviar las fotos por WhatsApp perdiendo calidad, recurrir al correo electrónico, tirar de enlaces en la nube o pasarlas desde el ordenador como último recurso. Algo tan simple como pasar un vídeo de un móvil a otro terminaba siendo un engorro.
Esa barrera empieza a romperse de verdad. Con la última oleada de actualizaciones, la serie Galaxy S26 ya puede usar Quick Share para enviar y recibir archivos con dispositivos Apple compatibles con AirDrop. Fotos, vídeos y documentos viajan ahora directamente entre Galaxy e iPhone sin cables ni aplicaciones intermedias, y el despliegue ha comenzado a extenderse a Europa.
Qué móviles son compatibles y cómo se activa
El movimiento arranca con la última generación de Samsung: Galaxy S26, Galaxy S26+ y Galaxy S26 Ultra. Estos modelos ya están recibiendo una actualización de sistema que activa la compatibilidad entre Quick Share y AirDrop, primero en Corea del Sur y, de forma progresiva, en otros mercados como Europa y América Latina.
En algunos países la función incluso aparece de forma visible como una nueva opción en los ajustes: “Compartir con dispositivos Apple” dentro de Quick Share. Al activarla, el móvil pasa a detectar iPhone, iPad y Mac cercanos como si fuesen otro dispositivo Galaxy más, siempre que cumplan los requisitos del lado de Apple.
No es una actualización menor. En Corea, por ejemplo, el despliegue está llegando con la versión de firmware S94xNKSU1AZCF y un paquete que supera los 700 MB, todavía basado en el parche de seguridad de febrero de 2026. Es decir, hablamos de un cambio de calado, no de un ajuste silencioso en segundo plano.
Además del propio firmware, Samsung exige una combinación concreta de software para que todo funcione: Google Play Services 26.11 o superior y Quick Share en su versión 13.8.51.30 o posterior, actualizable desde Galaxy Store. Si falta alguna de estas piezas, la compatibilidad con AirDrop no se activa aunque el sistema esté al día.
En Europa y España la función llegará de forma gradual, siguiendo el calendario habitual de la marca. El despliegue comenzó oficialmente el 23 de marzo en Corea y Samsung ha hecho referencia a una expansión durante la semana siguiente a regiones como Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Hong Kong, América Latina, el sudeste asiático y Taiwán, por lo que es cuestión de tiempo que aparezca también en los S26 vendidos aquí.
Cómo funciona la conexión entre Quick Share y AirDrop
La clave de este cambio es que Quick Share y AirDrop empiezan a “hablar el mismo idioma”. Hasta ahora, la herramienta de Samsung solo servía para compartir archivos entre dispositivos Galaxy y, en general, dentro del ecosistema Android. Con la nueva interoperabilidad, un Galaxy S26 puede iniciar un envío como siempre y ver al iPhone cercano en la lista de destinos.
En la práctica, el proceso para el usuario es sencillo: se selecciona la foto, vídeo o documento, se elige Quick Share y, si hay un dispositivo de Apple próximo con AirDrop activo y visibilidad adecuada, aparece como destinatario disponible para el envío. El archivo se transmite directamente entre ambos teléfonos utilizando tecnologías inalámbricas de corto alcance, sin pasar por servidores externos.
Hay, eso sí, algunas condiciones importantes del lado de Apple. Para que un iPhone, iPad o Mac sea visible para un Galaxy, la visibilidad de AirDrop debe estar configurada en “Para todos” o en el modo “Todos durante 10 minutos” de iOS. Si está limitada a “Solo contactos” o desactivada, el terminal de Samsung no lo detectará.
Del lado Android también es necesario que el Galaxy S26 tenga activada la opción de visibilidad adecuada en Quick Share cuando vaya a recibir archivos. Es el mismo principio que ya usan los propios móviles de Samsung y otros dispositivos Android: para evitar envíos no deseados, la visibilidad no está siempre abierta por defecto.
Por ahora, en los S26 la función se centra en garantizar que el Galaxy puede enviar archivos a dispositivos Apple y recibirlos en el contexto de esta interoperabilidad, siguiendo la estela de lo que ya ocurre en los Google Pixel 10. La experiencia real dependerá también de cómo configure cada usuario la privacidad de AirDrop y de Quick Share.
El papel de Google y de la regulación europea
Samsung no ha partido de cero. La primera gran pieza del puzle la puso Google a finales de 2025, cuando anunció que los Pixel 10 podían usar Quick Share para enviar archivos a dispositivos Apple mediante AirDrop. Aquello se presentó como un experimento limitado, pero en realidad abrió la puerta al resto de fabricantes Android y mostró cómo AirDrop y Android por fin se entienden.
En aquel debut, la función estaba restringida a los Pixel 10 y solo funcionaba si el usuario del iPhone activaba la recepción para todos. Poco después, Google amplió la compatibilidad a la familia Pixel 9, demostrando que la tecnología no era algo puntual, sino una apuesta de plataforma.
En paralelo, la compañía encargó una auditoría de seguridad independiente a la firma NetSPI para certificar que el intercambio directo de archivos no filtraba datos ni dejaba la puerta abierta a ataques. Los resultados avalaron el sistema, que funciona de forma punto a punto y no pasa por servidores en la nube.
Detrás de todo esto hay también un factor regulatorio. Las nuevas normas de competencia en la Unión Europea, especialmente la Ley de Mercados Digitales (DMA), han presionado a Apple para que haga sus servicios más interoperables. Una de las consecuencias fue la adopción del estándar Wi-Fi Aware de la Wi-Fi Alliance en sustitución del protocolo propietario AWDL, que es el que daba vida tradicionalmente a AirDrop.
Ese cambio técnico facilita que otros actores puedan comunicarse con los dispositivos iOS sin necesidad de la colaboración activa de Apple. Por ahora, la compañía de Cupertino mantiene un perfil bajo y no ha hecho comentarios públicos ni cuando Google activó la función en los Pixel ni ahora que Samsung la lleva a los Galaxy S26.
Qué cambia para los usuarios de Galaxy y iPhone
En lo cotidiano, la novedad se traduce en algo muy práctico: menos fricción a la hora de pasar archivos entre Android y iOS. Quien use un Galaxy S26 como móvil principal, pero convive con familiares o compañeros que tienen iPhone, o con un iPad o un Mac en casa, ya no tiene que recurrir siempre a soluciones de compromiso.
Situaciones muy habituales, como enviar fotos de un viaje al amigo que lleva iPhone o pasar un vídeo grande a un MacBook, dejan de depender de apps de mensajería, de la nube o de conectar el teléfono al ordenador. Basta con tener activado Quick Share, configurar la visibilidad adecuada en ambos lados y hacer la transferencia de forma local.
Este movimiento no implica que Galaxy y iPhone pasen a compartir un único ecosistema, ni mucho menos. Lo que sí hace es derribar una de las barreras más comentadas por quienes viven en entornos “mixtos” Android-Apple. Hasta ahora, muchos usuarios se veían condicionados por estas incomodidades a la hora de elegir dispositivo.
El cambio es especialmente relevante en mercados como Europa y, en particular, España, donde es muy común que en un mismo entorno familiar convivan móviles Android, iPhone, iPad y portátiles con Windows o macOS. Poder mover archivos entre ellos de forma directa simplifica bastante el día a día, sobre todo en contextos de trabajo remoto y estudio.
Cómo activar y usar la compatibilidad en un Galaxy S26
Para quienes ya tengan un Galaxy S26 en España o en otro país europeo, el proceso será muy similar cuando la actualización esté disponible. Samsung describe una ruta sencilla: abrir el Panel rápido, entrar en “Dispositivos conectados” y luego en “Compartir rápido”. Ahí aparece la nueva opción para compartir con dispositivos Apple.
A partir de ese momento, cuando se quiera enviar algo, basta con seleccionar el archivo, elegir Quick Share y esperar a que el iPhone, iPad o Mac con AirDrop se muestre en la lista. El dispositivo receptor mostrará una notificación para aceptar o rechazar el contenido, igual que ocurre en las transferencias entre productos Apple.
En el caso de España y otros países europeos, cabe tener en cuenta que el despliegue no es simultáneo para todos los dispositivos ni todas las regiones. Lo habitual en Samsung es que las actualizaciones se liberen por oleadas, así que puede pasar un tiempo desde el anuncio global hasta que la opción aparezca realmente en los ajustes del teléfono.
Conviene, por tanto, comprobar periódicamente si hay nuevas versiones disponibles en Ajustes > Actualización de software, y revisar también en Galaxy Store si Quick Share se ha actualizado a la última versión compatible. Sin estas piezas al día, la opción de compartir con dispositivos Apple no se activará.
Más allá de Samsung: el futuro de AirDrop en Android
La llegada de esta función a los Galaxy S26 no parece un caso aislado. Desde Android y Google se ha hablado abiertamente de llevar esta interoperabilidad a otros fabricantes. Marcas como Oppo ya han avanzado su intención de integrar compatibilidad con AirDrop en modelos como la serie Find X9, y no se descarta que otros siguán el mismo camino.
Sameer Samat, directivo de Google responsable del ecosistema Android, resumía el objetivo con una frase que encaja bastante bien con lo que estamos viendo: “Si somos capaces de hacer cosas muy complejas con la IA, deberíamos ser capaces de compartir una foto entre dos personas en una habitación sin complicarnos la vida”. La interoperabilidad entre Quick Share y AirDrop es, en buena medida, la materialización de esa idea.
De momento, la compatibilidad está orientada a que Android pueda enviar archivos a dispositivos Apple y reciban contenido en determinados supuestos, pero la posibilidad de una integración completa en los dos sentidos sigue abierta. En los Pixel 10 ya se ha explorado un modelo de intercambio más simétrico, y no sería extraño que Samsung y otros socios sigan la misma senda.
En cualquier caso, todo apunta a que en los próximos meses veremos más móviles Android de gama alta capaces de “hablar” con AirDrop. La presión regulatoria, el interés de Google por hacer Android más atractivo en entornos mixtos y la propia demanda de los usuarios empujan en esa dirección.
Con esta actualización, el típico “luego te lo mando por WhatsApp cuando llegue a casa” empieza a tener los días contados para quienes usan un Galaxy S26 y conviven con el ecosistema de Apple. La experiencia no es perfecta todavía, pero supone un salto importante hacia un escenario en el que la elección entre Galaxy o iPhone pese menos a la hora de compartir algo tan simple como una foto.
