
Durante muchos años, AirDrop fue uno de los grandes símbolos del ecosistema cerrado de Apple: una forma muy sencilla y rápida de pasar fotos, vídeos o documentos entre iPhone, iPad y Mac sin cables ni aplicaciones extra. Los usuarios de Android, mientras tanto, tenían que apañárselas con apps de terceros, enlaces en la nube o servicios web mucho menos cómodos.
Esa situación ha cambiado de manera importante en los últimos meses. Google y varios fabricantes han logrado que móviles Android puedan entenderse directamente con AirDrop, usando la propia infraestructura de Android y sin necesidad de que Apple haya lanzado una versión oficial para la competencia. El resultado es que, poco a poco, eso de que “AirDrop es solo para Apple” empieza a quedarse desfasado.
La primera gran pista llegó con la serie Pixel 10, donde Google activó la posibilidad de enviar contenido a dispositivos Apple a través de Quick Share. Ahora son también los Samsung Galaxy S26 Ultra y otros modelos Galaxy los que se van sumando a esta compatibilidad, y todo apunta a que en Europa veremos una expansión progresiva a lo largo del ciclo de vida de Android 17.
En paralelo, el propio sistema operativo de Google se prepara para dar un salto más: Android 17 integra de forma nativa un servicio llamado TapToShare, pensado para compartir archivos y contactos simplemente acercando dos teléfonos, en una experiencia muy similar a lo que Apple ya ofrecía con AirDrop y NameDrop.
La consecuencia práctica de todo esto es clara: intercambiar archivos entre un iPhone y un móvil Android empieza a ser tan simple como entre dos dispositivos de Apple, al menos en los modelos compatibles y siempre que ambas partes tengan las funciones adecuadas activadas.
Cómo funciona ahora AirDrop entre Android y Apple
En el día a día, el proceso es bastante más simple de lo que podría parecer. Google ha integrado la compatibilidad con AirDrop directamente en Quick Share, la función de Android para compartir archivos cercanos. Si ya la utilizabas entre móviles Android, el cambio es casi transparente.
En un móvil compatible, como un Pixel 10 o un Galaxy S26 Ultra, basta con ir a los ajustes de Quick Share y activar la opción “Compartir con dispositivos Apple”. A partir de aquí, cuando eliges una foto, un vídeo o un documento y pulsas en compartir, Quick Share mostrará no solo los móviles Android cercanos, sino también los iPhone, iPad o Mac que tengan AirDrop activo.
- Abres la galería o el gestor de archivos en tu Android.
- Seleccionas el contenido que quieres enviar.
- Eliges Quick Share como método de envío.
- En la lista de dispositivos cercanos aparecen los iPhone, iPad o Mac con AirDrop operativo.
- Pulsas sobre el dispositivo de destino y el usuario de Apple acepta la transferencia.
Desde la perspectiva del usuario de iOS, la experiencia es prácticamente la misma que cuando recibe algo desde otro dispositivo Apple. Le llega una notificación de AirDrop, decide aceptar o rechazar y listo. Todo el intercambio ocurre sin tener que conectarse a Internet, ya que los dispositivos crean su propia conexión directa usando Bluetooth y Wi‑Fi, igual que en el AirDrop tradicional.
El camino contrario también funciona: con Quick Share preparado para recibir. En el menú de AirDrop aparecen estos terminales Android como si fuesen otro dispositivo compatible más, de forma que el usuario de Apple no tiene que aprender nada nuevo.
Eso sí, a día de hoy la compatibilidad no es total ni está presente en cualquier teléfono. El soporte real depende de la combinación entre versión de Android, capa del fabricante y la versión de Quick Share instalada, lo que explica por qué algunos usuarios ven la nueva opción pero todavía no consiguen que funcione con total fiabilidad.
Samsung, de la exclusiva en la gama alta a llevar AirDrop a más Galaxy
Samsung ha sido uno de los fabricantes que más ruido ha generado con este cambio. El primer modelo de la marca en estrenar compatibilidad con AirDrop fue el Galaxy S26 Ultra, a través de una pequeña actualización de software que activaba nuevas opciones en Quick Share.
Tras ese primer paso, la compañía surcoreana confirmó públicamente que toda la serie Galaxy S26 podría recibir y enviar archivos mediante AirDrop, reduciendo por fin la dependencia de cables, apps de terceros o servicios en la nube cuando se trataba de pasar contenido a un iPhone. El mensaje era claro: la firma quería derribar algunas de las barreras que históricamente habían mantenido separados a los dos grandes ecosistemas móviles.
La apuesta, sin embargo, no se ha quedado en sus buques insignia más recientes. Distintas filtraciones y pruebas de usuarios indican que Samsung está extendiendo este soporte a modelos de generaciones anteriores, aprovechando una actualización de Quick Share desde la Galaxy Store.
En esa expansión aparecen, por ejemplo, terminales como los Galaxy S22, S23, S24 y S25, así como algunos plegables de la serie Galaxy Z Fold. Paralelamente, se ha detectado la opción “Compartir con dispositivos Apple” en varios móviles de gama media, incluyendo Galaxy A55, Galaxy A56 y Galaxy A36, que se venden en Europa a precios bastante más contenidos que la gama alta.
Para estos modelos, el requisito suele pasar por instalar versiones actualizadas de los componentes de Quick Share (Quick Share, Quick Share Agent, Quick Share Connectivity y la extensión correspondiente). En algunos casos, la opción aparece en los ajustes aunque las transferencias con iPhone todavía no funcionen de forma totalmente estable, lo que apunta a un despliegue gradual que Samsung va ajustando sobre la marcha.
Limitaciones, fallos y despliegue desigual en los Galaxy
La realidad actual es que, aunque AirDrop ya no es exclusivo del iPhone sobre el papel, la experiencia práctica en Android depende mucho del modelo concreto y de en qué punto del despliegue te pille. No todos los usuarios viven lo mismo.
Varios propietarios de móviles Galaxy han reportado en foros de la comunidad de Samsung y en redes sociales que, aun viendo la opción para compartir con dispositivos Apple dentro de Quick Share, la transferencia no llega a iniciarse o se queda bloqueada. Otros ni siquiera consiguen que aparezca esa opción, pese a tener el sistema y las apps actualizados.
También hay casos positivos: algunos usuarios aseguran que la función ya les funciona sin mayores problemas, tanto para enviar archivos desde su Galaxy a un iPhone como al revés. Esto sugiere que Samsung está liberando la compatibilidad por regiones, por versiones de firmware o incluso por lotes de dispositivos, algo bastante habitual en actualizaciones que afectan a servicios de conectividad.
A esta situación se suma que no todos los modelos recientes de la marca se han sumado aún. Por ejemplo, se han detectado ausencias llamativas en ciertos dispositivos de gama media de última hornada, pese a que montan versiones modernas de One UI. Es de esperar que, a medida que Android 17 y One UI más recientes se vayan asentando en Europa, la lista de terminales con soporte estable aumente.
En todo caso, el movimiento de Samsung deja un mensaje evidente para el mercado europeo: la facilidad para moverse entre plataformas y compartir archivos ya no es un argumento exclusivo de Apple, y los fabricantes Android están dispuestos a cerrar esa brecha para retener y atraer usuarios.
Google Quick Share: el puente entre Android y el AirDrop de Apple
La pieza clave de todo este cambio es Quick Share. Esta función de Android permite enviar fotos, documentos, vídeos o texto entre dispositivos cercanos sin cables ni apps adicionales, apoyándose en Bluetooth y Wi‑Fi para crear una conexión directa entre los teléfonos.
Con el tiempo, Google ha ido puliendo Quick Share para que se parezca cada vez más a la experiencia de AirDrop dentro del ecosistema Apple. La gran novedad es que ya no se limita a móviles Android: ahora es capaz de negociar con los dispositivos de Apple para que AirDrop acepte los envíos, de manera que el usuario de iOS apenas percibe diferencias respecto a un intercambio entre iPhone.
Además, Quick Share se está preparando para una nueva vuelta de tuerca: en las versiones filtradas de One UI 9 y en el código de Android 17 aparece una función llamada “Tocar para compartir” o Tap to share. La idea es que, en lugar de buscar el otro dispositivo en una lista, te baste con acercar la parte superior de un móvil a otro para que la transferencia comience automáticamente.
Esta función recuerda mucho a NameDrop de Apple, que permite compartir datos de contacto acercando dos iPhone o un iPhone y un Apple Watch. En el caso de Android, el objetivo va más allá de las tarjetas de contacto y se extiende al envío de archivos, lo que encaja bastante bien con la ambición de Google de replicar la comodidad a la que están acostumbrados los usuarios de iOS.
Las referencias encontradas en versiones beta y de prueba de Android 17 indican que Google quiere que Tap to share no sea algo exclusivo de Samsung, sino un comportamiento generalizado dentro del ecosistema Android. Esto abriría la puerta a que cualquier usuario, independientemente de la marca de su móvil, pueda compartir contenido con solo juntar los teléfonos compatibles.
Android 17 y TapToShare: compartir con un simple toque
Más allá de las capas personalizadas de fabricantes como Samsung, el gran salto estructural llega con Android 17 y su servicio integrado TapToShare. Las versiones Beta y Canary del sistema ya muestran referencias a esta funcionalidad, pensada para ser un estándar de intercambio rápido de archivos por proximidad.
La filosofía es sencilla: si dos móviles Android tienen TapToShare activo, basta con acercarlos para que surja la opción de compartir. De este modo, desaparece buena parte de la fricción de tener que elegir destinatario en una lista, algo que en entornos con muchos dispositivos puede ser algo confuso.
En Europa, Android 17 se está distribuyendo como beta pública en una amplia gama de teléfonos, especialmente dentro del catálogo de Google. La lista de dispositivos compatibles incluye familias completas como Pixel 9 y Pixel 10, además de modelos anteriores como los Pixel 8, 7 y 6, junto a la Pixel Tablet y algunos plegables Pixel Fold.
En paralelo, fabricantes como Motorola también se han apuntado a probar la nueva versión, con modelos como los Edge 70, Edge 70 Fusion, Edge 60 o las series Moto G86 y G57. Esto garantiza que, cuando TapToShare se libere de forma estable, habrá ya una base amplia de terminales capaces de aprovecharla sin necesidad de grandes cambios.
La integración directa de TapToShare en el sistema operativo es importante porque acerca la experiencia de uso a lo que los usuarios de Apple ya conocen con AirDrop y NameDrop. Si tienes un móvil con Android 17 y otro con iOS cerca, lo razonable es que compartir contenido deje de ser una tarea complicada, independientemente del lado del “muro” en el que estés.
Los primeros móviles Android que usan AirDrop con Apple
Aunque la sensación ahora es de expansión rápida, lo cierto es que todo este proceso arrancó de forma bastante limitada. Google empezó activando la compatibilidad con AirDrop dentro de Quick Share únicamente en su gama alta más reciente.
Los Pixel 10 fueron los primeros en poder enviar archivos por AirDrop a dispositivos Apple, siempre que estos tuviesen la función activa y estuviesen dentro del rango de conexión habitual. La integración se hizo a nivel de sistema, sin que el usuario tuviera que instalar aplicaciones adicionales ni modificar ajustes complejos.
La lista de móviles compatibles se fue ampliando después a buena parte de la familia Pixel 9 y Pixel 10, incluyendo las variantes Pro, XL y Fold. Curiosamente, algunos modelos de gama media como el Pixel 9a se quedaron fuera de la compatibilidad inicial, al menos en las primeras fases de despliegue.
Con el tiempo, y a medida que Android 17 ha ido madurando, la intención de Google parece clara: que esta capacidad de hablar el “idioma AirDrop” deje de ser un privilegio de unos pocos teléfonos y se convierta en algo mucho más generalizado para todo el ecosistema Android.
En paralelo a Google, marcas como Samsung y Oppo han ido anunciando sus propios planes para permitir que sus dispositivos hablen con AirDrop. Oppo, por ejemplo, ha confirmado la llegada de funciones similares a su serie Find X9, mientras Samsung continúa ampliando la lista de Galaxy compatibles a través de Quick Share.
Qué cambia para los usuarios de iPhone y Android en España y Europa
Para los usuarios de a pie, especialmente en mercados como España y el resto de Europa, este movimiento tiene varias implicaciones prácticas. La primera es obvia: pasar de un iPhone a un Android (o al revés) deja de ser un quebradero de cabeza en lo que respecta a las fotos y los archivos del día a día.
Hasta hace poco, quien cambiaba de plataforma solía recurrir a soluciones como subir todo a un servicio en la nube o enviar álbumes enteros por apps de mensajería, con la consiguiente pérdida de calidad. Con la compatibilidad entre AirDrop y Quick Share, resulta posible transferir contenido de forma directa entre dispositivos, manteniendo la calidad original y sin cables.
La segunda implicación es estratégica: Apple pierde parte de uno de sus argumentos clásicos para retener a los usuarios dentro de su ecosistema. Muchos propietarios de iPhone reconocían que AirDrop era una de las razones por las que les costaba dar el salto a Android, sobre todo si tenían familia o entorno laboral basado en productos de la manzana.
Por el lado de Android, fabricantes como Samsung, Google o Motorola obtienen una baza importante para convencer a quienes se lo están pensando. Si la experiencia de uso diaria se parece cada vez más entre un iPhone y un Android a la hora de compartir archivos, la elección pasa a depender más del diseño, la cámara, la autonomía o el precio, y menos de barreras artificiales de compatibilidad.
Eso no significa que todo esté resuelto: la fragmentación de Android y la variedad de capas de personalización hacen que el despliegue sea desigual, con modelos que reciben antes las nuevas funciones y otros que tardan más o directamente se quedan fuera. Pero la dirección general es clara y, salvo cambios drásticos por parte de Apple, parece que la colaboración indirecta entre ambos mundos ha llegado para quedarse.
Con todos estos movimientos, la idea de que AirDrop pertenece exclusivamente a Apple empieza a diluirse a pasos agigantados. Android ha encontrado la forma de acercarse a esa experiencia e incluso de extenderla con funciones como Tap to share, y fabricantes como Samsung o Google están aprovechando la ocasión para ofrecer a sus usuarios una convivencia mucho más cómoda con quienes siguen en iOS, reduciendo de paso las barreras a la hora de cambiar de móvil o de plataforma.
