
La compra de Globalstar por parte de Amazon supone un giro clave en la carrera por la conectividad satelital y tiene implicaciones directas para los usuarios de iPhone y Apple Watch en todo el mundo, incluida España y el resto de Europa. Lo que hasta hace poco era un servicio muy de nicho, como el SOS de emergencia vía satélite, se encamina a convertirse en una pieza central de la estrategia de ambas compañías.
Con este movimiento, Amazon integra la tecnología y el espectro de Globalstar en su proyecto Amazon Leo, mientras que Apple asegura la continuidad y la evolución de sus funciones satelitales en los próximos años. Más allá de las cifras millonarias, el acuerdo apunta a un objetivo muy concreto: que el móvil o el reloj sigan conectados incluso cuando la red móvil desaparece.
Una operación multimillonaria para reforzar Amazon Leo
Amazon y Globalstar han firmado un acuerdo de fusión en virtud del cual la primera adquirirá al operador satelital por unos 11.570 millones de dólares. La operación se estructura con una combinación de efectivo y acciones de Amazon, ofreciendo a los accionistas de Globalstar la posibilidad de elegir entre 90 dólares por acción o un paquete equivalente en títulos de la compañía de Jeff Bezos, con un límite del 40% del pago total en metálico.
Esta compra no se hará efectiva de la noche a la mañana. Según han comunicado ambas empresas, el cierre de la transacción se espera para 2027, sujeto a autorizaciones regulatorias y a ciertos hitos técnicos, entre ellos el despliegue y correcto funcionamiento de satélites de reemplazo de la serie HIBLEO-4. Hasta entonces, Globalstar seguirá operando con relativa normalidad bajo su estructura actual.
El valor final de la operación podría ajustarse ligeramente a la baja, hasta unos 110 millones de dólares menos, si Globalstar no cumple determinados objetivos operativos pactados. Aun así, el acuerdo ya cuenta con el respaldo de accionistas que representan aproximadamente el 58% del poder de voto de la compañía, lo que indica un apoyo claro al giro estratégico.
Desde la perspectiva financiera y de mercado, el movimiento refuerza la apuesta de Amazon por el internet satelital de órbita baja y la coloca de lleno en la pugna frente a Starlink, el servicio de SpaceX. En lugar de levantar su ecosistema desde cero, Amazon acelera atajando camino con una red ya desplegada, espectro licenciado y décadas de experiencia operativa.
Qué gana Amazon con Globalstar: satélites, espectro y experiencia D2D
Globalstar es un veterano del sector satelital: opera servicios móviles por satélite (MSS), ha sido pionero en constelaciones en órbita terrestre baja (NGSO) y cuenta con una trayectoria larga en comunicaciones críticas y de emergencia. Para Amazon, no se trata solo de comprar una empresa, sino de incorporar un paquete muy completo de activos estratégicos.
Como parte del acuerdo, Amazon se quedará con las operaciones satelitales actuales de Globalstar, su infraestructura en tierra y sus licencias de espectro MSS con autorizaciones a nivel global. En el mundo de las telecomunicaciones espaciales, el espectro es oro puro: marca qué bandas de frecuencia se pueden usar, con qué limitaciones y en qué países, algo fundamental para prestar servicios en Europa sin chocar con la regulación de cada mercado.
La flota ya existente de satélites de Globalstar, junto con los nuevos aparatos que se están construyendo con capacidades ampliadas, trabajará de forma conjunta con el sistema de banda ancha Amazon Leo y con el futuro sistema directo al dispositivo (D2D) que Amazon prevé desplegar. La idea no es desmontar lo que hay, sino integrarlo en una arquitectura más ambiciosa.
Panos Panay, vicepresidente sénior de Dispositivos y Servicios de Amazon, ha subrayado que hay “miles de millones de clientes que viven, viajan y trabajan fuera del alcance de las redes actuales” y que Amazon Leo nace precisamente para cerrar esa brecha. La combinación de la base tecnológica de Globalstar con la capacidad de inversión y despliegue de Amazon busca ofrecer servicios más rápidos y fiables en más lugares.
Paul Jacobs, consejero delegado de Globalstar, insiste en la misma línea y defiende que las constelaciones en órbita baja son la vía más eficaz para conectar usuarios y dispositivos en cualquier lugar y momento. Según el ejecutivo, los más de 30 años de inversión en innovación tecnológica y desarrollo de espectro armonizado de Globalstar encajan con la intención de Amazon de construir una red global continua.
Amazon Leo: una red satelital directa al móvil a partir de 2028
El gran objetivo de Amazon con esta compra es desplegar, a partir de 2028, un sistema satelital D2D (direct-to-device) de nueva generación sobre la base de Amazon Leo. Traducido a un lenguaje más cotidiano, significa que móviles, relojes, tablets y otros dispositivos compatibles podrán conectarse directamente a los satélites, sin depender tanto de antenas terrestres.
La compañía prevé contar con una constelación inicial de más de 3.000 satélites en órbita baja, apoyada por una red global de antenas gateway y enlaces de fibra dedicados. Esta infraestructura pretende ofrecer voz, mensajes y datos en zonas donde hoy la cobertura móvil es mala o directamente inexistente, desde áreas rurales de España hasta regiones remotas de Europa del Este o zonas montañosas.
Uno de los puntos que más recalca Amazon es la eficiencia en el uso del espectro. Su sistema D2D está diseñado para exprimir mejor las frecuencias disponibles que las soluciones heredadas, lo que, en teoría, se traduce en más capacidad, mejores velocidades y menor congestión cuando se conectan millones de dispositivos al mismo tiempo.
Además, la red D2D se integrará sin cortes con las primeras y segundas generaciones de satélites Leo que Amazon ya tiene planificadas. El objetivo final es tener una única infraestructura capaz de cubrir tanto conexiones fijas (por ejemplo, hogares o empresas que usan antenas específicas) como conexiones móviles directas al dispositivo, con aplicaciones que van desde la conectividad residencial hasta usos gubernamentales y de misión crítica.
Este salto tecnológico coloca a Amazon Leo en una posición más sólida frente a Starlink, que ya opera con miles de satélites y millones de usuarios. Aunque Amazon va por detrás en despliegue, la compra de Globalstar le permite recortar distancia y entrar de lleno en el segmento directo al dispositivo, considerado uno de los campos de batalla clave en los próximos años.
Apple, pieza clave: SOS de emergencia y más funciones satelitales
La otra gran pata del anuncio es el papel de Apple. Hasta ahora, la compañía de Cupertino se apoyaba en Globalstar para ofrecer Emergency SOS vía satélite y otras funciones satelitales en iPhone y Apple Watch. Apple llegó a poseer alrededor del 20% de Globalstar, lo que hacía pensar que una compra por parte de un tercero podría ser complicada.
Sin embargo, las tres partes han llegado a un acuerdo para que, una vez se cierre la adquisición, Amazon Leo se convierta en la red que respalda los servicios satelitales de Apple. Es decir, las funciones que ya existen seguirán funcionando y, sobre esa misma base, se irán construyendo nuevas capacidades en los próximos años.
Actualmente, los iPhone 14 y posteriores, así como determinados modelos de Apple Watch como el Apple Watch Ultra 3, pueden enviar mensajes a los servicios de emergencia, solicitar asistencia en carretera, compartir ubicación y contactar con familiares vía satélite cuando no hay cobertura móvil. En España y otros países europeos estas funciones han ido llegando de forma progresiva, y se espera que el nuevo acuerdo facilite su expansión geográfica y su mejora técnica.
Greg Joswiak, vicepresidente sénior de Marketing de Producto Mundial de Apple, ha recordado que el servicio Emergency SOS vía satélite ha ayudado a salvar numerosas vidas en los últimos años, con casos de rescates en regiones como Columbia Británica o Colorado. Según el directivo, la ampliación de la colaboración con Amazon Leo garantiza que los usuarios puedan seguir confiando en funciones cruciales como SOS de emergencia, Mensajes, Buscar y Asistencia en carretera vía satélite.
Para Apple, este acuerdo reduce la incertidumbre sobre una capacidad que ya se ha convertido en parte fundamental de su propuesta de seguridad personal. Para Amazon, en cambio, significa adquirir un cliente de primer nivel que utilizará su red para servicios críticos y de alto perfil, lo que refuerza la viabilidad comercial de Amazon Leo desde el primer día.
Impacto para usuarios, operadores y el mercado europeo
Más allá de las notas de prensa y las grandes cifras, el efecto de este acuerdo se notará, si todo va según lo previsto, en el uso cotidiano de la tecnología. La combinación de la red Leo de Amazon, el espectro y la infraestructura de Globalstar y los dispositivos de Apple apunta a una conectividad más robusta en situaciones donde hoy la señal móvil falla, desde rutas de montaña hasta trayectos por carretera en zonas con poca cobertura.
Amazon ha dejado claro que no quiere ir sola: planea colaborar con operadores de redes móviles y otros socios de telecomunicaciones para ofrecer servicios combinados tierra-espacio. En Europa, esto podría traducirse en acuerdos con grandes grupos como Telefónica, Vodafone, Orange o Deutsche Telekom para integrar la conectividad satelital como respaldo de las redes terrestres y como forma de extender la cobertura en zonas rurales.
La compañía también insiste en el papel de la conectividad D2D como red de seguridad cuando las infraestructuras tradicionales fallan por culpa de incendios, inundaciones, tormentas o crisis energéticas. Para administraciones públicas y servicios de emergencia europeos, disponer de una capa satelital adicional integrada con las redes móviles abre la puerta a sistemas de comunicación más resilientes.
En el terreno competitivo, la operación consolida la tendencia a la concentración de activos clave en pocas manos. Junto a Starlink y, en menor medida, otros proyectos de órbita baja, Amazon Leo se perfila como uno de los grandes actores capaces de ofrecer conectividad global. Esto puede derivar en más alternativas para el usuario final, pero también obligará a los reguladores europeos a vigilar de cerca cuestiones como la competencia efectiva, el uso del espectro y la protección de datos.
Si se cumplen los plazos, hacia finales de esta década podríamos ver un escenario en el que muchos móviles vendidos en España y el resto de Europa incorporen de serie la posibilidad de conectarse a redes satelitales sin necesidad de hardware adicional, pasando de ser una función “de emergencia” a una característica estándar para viajeros, deportistas de montaña, profesionales que trabajan en remoto y, en general, cualquiera que salga con frecuencia de la cobertura móvil tradicional.
En conjunto, la compra de Globalstar por parte de Amazon y el acuerdo paralelo con Apple dibujan un panorama en el que la conectividad satelital directa al dispositivo dejará de ser una rareza para convertirse en una extensión habitual de la red móvil. Si la operación se cierra en 2027 y el despliegue de Amazon Leo D2D arranca en 2028 como está previsto, la próxima generación de iPhone, Apple Watch y otros dispositivos conectados podría beneficiarse de una cobertura más amplia, servicios de emergencia mejorados y nuevas funciones pensadas para un mundo en el que estar “fuera de cobertura” será cada vez menos habitual.

