La histórica barrera para pasar archivos directamente entre un móvil Android y un iPhone sin apps de terceros empieza, por fin, a resquebrajarse. La integración entre Quick Share, el sistema de envío inalámbrico de Google, y AirDrop, la conocida herramienta de Apple, se está desplegando en más modelos y marcas dentro del ecosistema Android.
Hasta hace poco, compartir una foto en calidad original o un vídeo pesado entre plataformas implicaba tirar de cables, nubes o mensajería con compresión. Ahora, varios teléfonos Android pueden detectar iPhone, iPad y Mac cercanos y enviarles archivos casi al instante, acercándose a la experiencia fluida que, durante años, fue patrimonio exclusivo del ecosistema Apple.
Quick Share y AirDrop: cómo funciona el puente entre Android y iPhone

La clave de esta interoperabilidad está en que Quick Share es capaz de comunicarse con AirDrop sin que el usuario tenga que instalar nada adicional.
El proceso mantiene una lógica muy similar a la de los primeros despliegues. Para que un iPhone reciba contenido desde un Android, el usuario de Apple debe activar AirDrop y poner la visibilidad en “para todos” durante 10 minutos. En ese intervalo, el iPhone pasa a aparecer como un dispositivo más dentro del menú de Quick Share en el móvil Android.
En sentido contrario, si se quiere enviar algo desde un iPhone a un Android, el terminal con el sistema de Google tiene que tener Quick Share activado y la visibilidad habilitada, de forma que el teléfono aparezca como destino dentro de las opciones de AirDrop en iOS o macOS.
Las transferencias se realizan mediante una conexión directa entre los equipos, en modo peer-to-peer, sin subir los archivos a servidores externos. Este detalle es relevante no solo para la privacidad, sino también para la velocidad, especialmente en vídeos largos o material de trabajo pesado que, de otro modo, tardaría bastante más en sincronizarse vía nube.
De los Pixel y Galaxy a Oppo y Vivo: la expansión a más marcas
La compatibilidad entre Android y AirDrop arrancó tímidamente en la gama alta de Google. Los primeros en estrenar este puente fueron los Pixel 10 y sus variantes, gracias a una implementación propia de Quick Share que, según explicó la compañía, no partía de un acuerdo directo con Apple, sino de una solución diseñada desde el lado de Android.
Tras esa primera fase, la función fue llegando a otros Pixel recientes y dio el salto al catálogo de Samsung. La familia Galaxy S26 incorporó de serie esta compatibilidad, y más tarde la marca comenzó a extenderla a la serie Galaxy S25 mediante la actualización de su capa One UI 8.5, junto con otros ajustes de sistema.
Con el tiempo, la lista de modelos capaces de usar Quick Share con AirDrop se ha ido ampliando. Hoy, entre los móviles Android compatibles se encuentran, según las distintas filtraciones y pruebas publicadas, varios dispositivos de Google y Samsung de gama alta, incluyendo familias como Pixel 9, Pixel 10, Galaxy S24, S25 y S26, además de plegables como los Z Fold y Z Flip más recientes, siempre que cuenten con las versiones de software adecuadas.
La novedad en las últimas semanas es que esta interoperabilidad ha salido del círculo de fabricantes más ligados a Google. AndroidCentral y otros medios especializados han comprobado que el Oppo Find X9 Ultra y el Vivo X300 Ultra ya pueden enviar y recibir archivos con un iPhone sin mayores complicaciones, lo que apunta a una expansión más amplia dentro del ecosistema Android.
En el caso de Oppo, la compañía ya había adelantado durante la presentación de su buque insignia que el Find X9 Ultra sumaría soporte para AirDrop a través de Quick Share. Vivo, por su parte, ha activado el envío cruzado casi por sorpresa, aprovechando las últimas actualizaciones de software del X300 Ultra, de manera que muchos usuarios se han encontrado la nueva opción al instalar el último parche.
Qué móviles Android pueden usar AirDrop ahora mismo
Aunque por ahora no hay un listado oficial cerrado para toda Europa, se puede trazar un mapa bastante aproximado de los teléfonos que ya permiten enviar archivos a un iPhone, iPad o Mac sin recurrir a apps de terceros. La disponibilidad concreta puede variar en función del país y del ritmo de actualización de cada fabricante, pero estas son las familias principales que han ido incorporando la función:
En el caso de Google, la compatibilidad se ha desplegado sobre todo en los modelos más recientes de la gama Pixel, incluyendo distintas variantes orientadas a gamas alta y media:
- Serie Pixel 9: Pixel 9, Pixel 9 Pro, Pixel 9 Pro XL y Pixel 9 Pro Fold.
- Serie Pixel 10: Pixel 10, Pixel 10 Pro, Pixel 10 Pro XL, Pixel 10 Pro Fold y Pixel 10a.
En Samsung, el soporte ha llegado de la mano de One UI 8.5 y versiones posteriores, de modo que algunos modelos con algo más de tiempo en el mercado también han podido sumarse mediante actualización:
- Galaxy S24: S24, S24+ y S24 Ultra.
- Galaxy S25: S25, S25+ y S25 Ultra.
- Galaxy S26: S26, S26+ y S26 Ultra.
- Galaxy Z Fold y Z Flip: Z Fold 6, Z Flip 6, Z Fold 7 y Z Flip 7.
Fuera del tándem Google-Samsung, la relación de dispositivos confirmados sigue creciendo. Hoy en día, entre los modelos más comentados destacan:
- Oppo Find X9 Ultra, que recibe soporte mediante actualizaciones de software prometidas por la propia marca.
- Vivo X300 Ultra, donde se ha activado la compatibilidad a través de un parche que habilita el envío cruzado con iPhone.
No hay todavía una guía común a nivel europeo que garantice qué móviles concretos serán los siguientes, pero todo apunta a que otros fabricantes como Xiaomi o OnePlus acaben sumándose en futuras versiones de sus capas de personalización, aprovechando el trabajo que Google está realizando en el propio Android y en Google Play Services.
Cómo usar AirDrop desde un móvil Android paso a paso
Más allá de las siglas y las versiones, el uso en el día a día es bastante sencillo. Para muchos usuarios que viven entre diferentes sistemas, lo más interesante es que no hace falta instalar aplicaciones extra ni configurar cuentas nuevas.
En un teléfono Android compatible, el procedimiento habitual es el siguiente:
- Abrir Ajustes en el móvil Android.
- Entrar en el apartado Quick Share (puede variar ligeramente de nombre según la capa del fabricante).
- Activar la opción “Compartir con dispositivos Apple” o equivalente.
- Elegir el archivo que se quiera enviar (foto, vídeo, documento…).
- Pulsar en Compartir y seleccionar Quick Share.
- Esperar a que aparezca en la lista el iPhone, iPad o Mac y tocar sobre él.
Desde el lado de Apple, es necesario que AirDrop esté configurado para permitir que el Android vea el dispositivo. En la práctica, eso se traduce en abrir el panel de control del iPhone, iPad o Mac, activar AirDrop y seleccionar el modo de visibilidad para todos durante 10 minutos. Esa ventana temporal evita que el dispositivo permanezca expuesto indefinidamente.
Cuando se cumplen estas condiciones, la experiencia suele ser bastante directa: el archivo se envía en cuestión de segundos y llega con la calidad original al carrete o a la carpeta de descargas correspondiente, sin compresiones extra ni pasos intermedios complicados.
Ventajas prácticas para usuarios que mezclan Android y Apple
Esta pequeña gran novedad tiene un impacto especial en quienes conviven a diario con distintos tipos de dispositivo, algo bastante habitual en Europa y en España. Es frecuente que en un hogar o en una oficina haya combinaciones de móviles Android junto a iPhone, iPad y Mac, lo que hasta ahora obligaba a improvisar soluciones para compartir archivos.
Situaciones tan comunes como pasar al momento las fotos de un viaje, un vídeo grabado en vertical para redes sociales o un PDF con documentación del trabajo se resolvían, muchas veces, tirando de Telegram, WhatsApp o enlaces de nube, con el riesgo de perder calidad o de depender de la cobertura de datos.
Con Quick Share hablando con AirDrop, estas tareas se convierten casi en un gesto. Es especialmente útil para quienes trabajan con contenido audiovisual pesado que necesita mantenerse sin compresión, como vídeo 4K o fotos en formato RAW, donde subir y bajar todo a la nube puede ser muy lento o poco práctico.
En entornos profesionales, esta interoperabilidad agiliza, por ejemplo, que alguien con un Android de última generación pueda enviar en segundos material a un Mac de edición, o que un equipo mixto de marketing comparta recursos sin preocuparse tanto por el tipo de dispositivo de cada persona.
Aun con todo, no desaparecen todas las fricciones. La necesidad de que el usuario de iPhone recuerde activar la visibilidad para todos durante esa ventana de 10 minutos añade un pequeño paso extra, y todavía hay margen de mejora en la forma en que los dispositivos se detectan entre sí, especialmente cuando hay varios aparatos cerca.
Problemas iniciales y despliegue desigual según el fabricante
Como suele ocurrir con cualquier función que mezcla ecosistemas distintos, la implementación no está siendo perfecta ni homogénea. En la fase inicial, algunos modelos de Samsung y Google han arrastrado fallos que afectan tanto al rendimiento como al propio descubrimiento de los dispositivos Apple cercanos.
En el caso de los Galaxy, la compatibilidad se ha ligado a la llegada de One UI 8.5 y a versiones concretas de la extensión Quick Share (por encima de la 13.8.51.30). Varios usuarios han reportado que, incluso contando con la actualización estable, el sistema tiene dificultades para localizar iPhone cercanos o completa las transferencias con lentitud o cortes aleatorios.
Algo parecido se ha comentado en algunos Pixel, donde se han detectado comportamientos como que AirDrop no reconozca el móvil Android a la primera o que sea necesario cerrar y volver a abrir las aplicaciones para que la transferencia se reactive. De momento, estos fallos parecen ligados a las primeras versiones del despliegue y podrían ir corrigiéndose con las sucesivas actualizaciones de software.
La propia estructura del ecosistema Android no ayuda. La enorme variedad de versiones del sistema, capas de personalización y niveles de parches de seguridad hace que no todos los móviles reciban las mismas funciones al mismo tiempo, ni siquiera dentro de un mismo país. Esa fragmentación complica que la experiencia sea tan consistente como la de AirDrop entre dispositivos Apple.
Aun con esos problemas, la tendencia es clara: Google y los distintos fabricantes parecen decididos a pulir esta interoperabilidad a base de actualizaciones, de forma que la experiencia se acerque cada vez más a lo que los usuarios esperan de una herramienta integrada en el sistema.
La presión de la UE y el impulso a la interoperabilidad
Detrás de este cambio de escenario hay también un contexto regulatorio que ha empujado a los grandes actores tecnológicos a abrir un poco más sus jardines vallados. La Ley de Mercados Digitales de la Unión Europea (DMA, por sus siglas en inglés) lleva tiempo marcando el paso para que los servicios de las grandes plataformas sean más compatibles entre sí.
En este marco, Google fue una de las primeras en anunciar que integraría en Quick Share la capacidad de compartir archivos con dispositivos Apple, presentando la idea como una forma de facilitar la vida al usuario y de reducir barreras entre ecosistemas. Apple y Google, por su lado, se comprometieron a mejorar la interacción de su software con herramientas de terceros, algo que se empieza a ver en funcionalidades como esta.
El resultado es que marcas como Samsung, Google, Oppo o Vivo no son las únicas que pueden aprovechar este empuje. Todo indica que, con el tiempo, más fabricantes europeos y asiáticos se irán sumando, ya sea a través de actualizaciones del sistema operativo, de nuevas versiones de sus capas o de mejoras silenciosas en Google Play Services.
En paralelo, se ha puesto el foco en la seguridad de estas conexiones. Evaluaciones independientes, como las realizadas por firmas especializadas en ciberseguridad, apuntan a que la conexión entre Android y Apple mediante Quick Share y AirDrop mantiene estándares de protección adecuados, de forma que la apertura no comprometa el nivel de privacidad que los usuarios asocian a AirDrop.
Para quienes utilizan móviles en el día a día en España y en el resto de Europa, estos cambios legislativos no siempre son visibles, pero sí se notan en gestos concretos: desde poder usar el mismo cargador en más dispositivos hasta, como en este caso, compartir archivos sin importar tanto la marca del móvil.
Con todo este despliegue todavía en marcha, la sensación general es que Android ya puede usar AirDrop con iPhone de una forma que, hace unos años, parecía impensable, aunque todavía queden esquinas por pulir. La interoperabilidad entre Quick Share y el sistema de Apple se está extendiendo más allá de los Pixel y Galaxy de última hornada hacia marcas como Oppo y Vivo, reduciendo por fin la dependencia de cables, nubes y mensajería para algo tan básico como pasar unas cuantas fotos. A medida que las actualizaciones sigan llegando y se vayan corrigiendo los fallos iniciales, lo normal será que, tanto en España como en el resto de Europa, compartir archivos entre Android y Apple deje de ser una rareza técnica y pase a formar parte de la rutina diaria de cualquier usuario que combine móviles y ordenadores de distintos fabricantes.