La familia de relojes inteligentes de Apple podrÃa dar un giro inesperado. Según ha trascendido en las últimas horas, la compañÃa de Cupertino está valorando seriamente la posibilidad de lanzar un dispositivo sin pantalla, una especie de pulsera de actividad que competirÃa directamente con productos como Whoop o la reciente Fitbit Air de Google. Esta información, publicada por el periodista Mark Gurman en su boletÃn Power On de Bloomberg, apunta a una reestructuración profunda de la gama Apple Watch.
El fabricante no se conforma con mantener el diseño rectangular que ha caracterizado a sus relojes desde 2015. Según las filtraciones, el equipo de diseño industrial lleva aproximadamente un año trabajando en diferentes conceptos que incluyen desde pantallas redondas hasta versiones sin display, pasando por nuevos materiales y tamaños. Aunque todavÃa no hay nada confirmado, la intención de Apple serÃa ampliar su catálogo para llegar a un público más diverso, tanto por arriba como por abajo en la escala de precios.
Una pulsera sin pantalla para competir con Whoop y Fitbit Air
El segmento de las pulseras de actividad sin pantalla ha crecido notablemente en los últimos años. Dispositivos como el Whoop o el recién lanzado Fitbit Air ofrecen un seguimiento de la salud y el ejercicio sin la distracción de una interfaz visual. Apple no quiere quedarse atrás y, según las informaciones, estarÃa desarrollando su propia propuesta en este nicho. Esta pulsera, que podrÃa llevarse en la muñeca o incluso en el tobillo, se centrarÃa en la recopilación de datos biométricos y se sincronizarÃa con el iPhone para mostrar la información en la app Salud.
La ventaja de este tipo de dispositivos es su ligereza y discreción. Al no tener pantalla, la baterÃa dura mucho más y el usuario puede olvidarse de que lo lleva puesto. Apple habrÃa encontrado en esta categorÃa una oportunidad para atraer a quienes buscan monitorizar su actividad sin necesidad de un reloj completo. Además, la compañÃa estarÃa estudiando la posibilidad de ofrecer más de un modelo sin pantalla, según se desprende de las palabras de Gurman, que habla de «nuevos dispositivos sin pantalla» en plural.
Pantallas redondas y nuevos formatos
Otra de las sorpresas que podrÃa traer la futura generación de Apple Watch es la adopción de una pantalla redonda. Este diseño, que romperÃa con la estética cuadrada que ha mantenido la marca durante más de una década, se acerca más a la imagen de un reloj analógico tradicional. Sin embargo, Gurman advierte que esta opción tiene pocas probabilidades de llegar al mercado, al menos a corto plazo. Aun asÃ, el simple hecho de que se esté explorando indica que Apple está dispuesta a arriesgarse con cambios más radicales.
Además de la forma, la compañÃa también estarÃa valorando diferentes tamaños de pantalla para adaptarse a distintos tipos de muñeca. Esto podrÃa traducirse en una gama más amplia de modelos, con opciones tanto para quienes prefieren un reloj más pequeño y discreto como para los que buscan una pantalla más grande y legible. La idea es ofrecer una experiencia más personalizada, algo que los competidores ya están haciendo con sus propias lÃneas de productos.
Modelos premium y económicos
La estrategia de Apple no se limita a los extremos. Según las informaciones, la compañÃa quiere ampliar su catálogo tanto en la gama alta como en la gama de entrada. Por un lado, estarÃa trabajando en modelos premium que se situarÃan por encima de los actuales Apple Watch Ultra y las ediciones Hermès. Se habla de una posible caja de cerámica ultraligera, un material que no se veÃa en el Apple Watch desde 2016, y que podrÃa estar disponible en 2026 o 2027. También se mencionan nuevos colores y correas para acompañar esta renovación.
Por otro lado, Apple estarÃa considerando lanzar un modelo más económico que el actual Apple Watch SE, cuyo precio en España parte de los 249 euros. El objetivo serÃa reducir la barrera de entrada al ecosistema de la manzana y competir con pulseras de actividad de marcas como Xiaomi o Samsung. Esta estrategia de abarcar más rangos de precios busca captar a un público más amplio, desde los usuarios más deportistas hasta los que solo quieren un dispositivo básico para controlar su salud.
La inteligencia artificial y la app Salud

El rediseño del hardware no serÃa el único cambio. Según las filtraciones, Apple también está trabajando en una renovación de la aplicación Salud, que estarÃa potenciada por inteligencia artificial. La idea es que los futuros wearables recopilen datos de forma continua y que la IA se encargue de analizarlos para ofrecer recomendaciones personalizadas. Esto convertirÃa a los dispositivos de Apple en algo más que simples medidores de actividad, acercándolos a la categorÃa de asistentes de salud digital.
Este movimiento cobra especial relevancia en un momento en el que la regulación europea, como la nueva AI Act, está poniendo el foco en el uso de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud. Apple tendrÃa que asegurarse de que sus algoritmos cumplen con los requisitos legales, pero la compañÃa ya tiene experiencia en el manejo de datos sanitarios gracias a funciones como el electrocardiograma o la detección de caÃdas. La integración de la IA en la app Salud podrÃa ser el verdadero campo de batalla en los próximos años.
¿Cuándo llegarán estos cambios?
Lo cierto es que, por ahora, todo son rumores. Mark Gurman insiste en que Apple no ha tomado una decisión definitiva sobre cuál de estas opciones llegará al mercado, ni cuándo. Los próximos lanzamientos, como el Apple Watch Series 12 y el Apple Watch Ultra 4, que se esperan para septiembre, serán actualizaciones menores con un procesador más potente y algunas mejoras en salud, pero sin cambios de diseño radicales. El rediseño profundo, si se confirma, podrÃa llegar en 2027, aunque no hay garantÃas.
Mientras tanto, la competencia no se detiene. Oura Ring ha ganado popularidad en Estados Unidos y el norte de Europa, y Samsung ha entrado con fuerza en el segmento de los anillos inteligentes con su Galaxy Ring. Apple necesita un revulsivo para su división de wearables, cuyos ingresos se han estancado en los últimos años. La decisión de explorar nuevos formatos, incluida la pulsera sin pantalla, demuestra que la compañÃa está dispuesta a adaptarse a las nuevas tendencias del mercado, aunque el camino aún sea incierto.
En definitiva, la posible llegada de un Apple Watch sin pantalla y otros formatos alternativos supone un cambio de rumbo en la estrategia de la compañÃa. La apuesta por la salud y la inteligencia artificial, junto con una gama más amplia de precios y diseños, podrÃa redefinir el futuro de los wearables de Apple. Habrá que esperar para ver si estos planes se materializan, pero lo que está claro es que la manzana no quiere quedarse atrás en un mercado cada vez más competitivo.




