Apple Fold: el pliegue de 0,15 mm que revoluciona los móviles plegables

  • El iPhone Fold apostará por un pliegue ultra reducido, con una profundidad inferior a 0,15 mm y un ángulo menor de 2,5 grados, casi imperceptible a la vista y al tacto.
  • Apple combinará cristal ultrafino (UTG), capa de poliimida y un panel OLED CoE de Samsung Display, junto a una bisagra de metal líquido y chasis de titanio y aluminio.
  • El dispositivo ofrecerá diseño tipo libro con pantalla interna de unas 7,8 pulgadas, externa de unas 5,5, chip A20 Pro a 2 nm, 12 GB de RAM y la mayor batería vista en un iPhone.
  • Se espera su presentación junto a los iPhone 18 Pro, con precio que rondaría los 1.800–2.500 dólares y disponibilidad limitada por la complejidad de producción.

iPhone Fold plegable con mínimo pliegue

El universo de los móviles plegables está a punto de vivir un punto de inflexión con la llegada del que será, con casi total seguridad, el primer iPhone plegable de Apple, conocido extraoficialmente como iPhone Fold. Tras años de rumores, patentes y prototipos ocultos en los laboratorios de Cupertino, las filtraciones se han disparado y dibujan un panorama bastante claro de lo que prepara la compañía, sobre todo en lo que respecta a su gran hazaña técnica: un pliegue ultra reducido de alrededor de 0,15 mm.

Lo que más llama la atención de estas filtraciones es que Apple no solo llegaría al mercado plegable, sino que lo haría buscando solucionar el mayor dolor de cabeza de este tipo de dispositivos: la marca visible en la zona central de la pantalla flexible, tanto a la vista como al tacto. Todo apunta a que el iPhone Fold apostará por un cóctel de cristal ultrafino, una bisagra de metal líquido y un panel OLED de nueva generación fabricado por Samsung Display para conseguir un pliegue ultra reducido de alrededor de 0,15 mm cuando el terminal está desplegado.

El gran salto: un pliegue de solo 0,15 mm en el iPhone Fold

En los últimos meses han ido llegando detalles bastante concretos desde China y otros mercados asiáticos, sobre todo a través de filtradores como Fixed Focus Digital en Weibo, que coinciden en algo clave: Apple habría logrado que la hendidura del pliegue tenga una profundidad inferior a 0,15 mm cuando el iPhone Fold está completamente abierto. Para que nos hagamos una idea, se trata de una depresión tan ligera que apenas se percibiría incluso al pasar el dedo por encima.

Esta profundidad tan reducida iría acompañada de un ángulo de pliegue cercano a los 2,5 grados, es decir, la curvatura que adopta la zona central de la pantalla al quedar desplegada. Cuanto menor es este ángulo, más plana se percibe la superficie y menos se nota la típica cresta que vemos en otros plegables. Analistas y filtradores que han tenido acceso a documentación interna hablan sin tapujos de una pantalla «prácticamente sin pliegues» o con «ni rastro de pliegue» en condiciones de uso normal.

Este avance llega después de que el mercado plegable haya ido puliendo sus diseños generación tras generación. Samsung, con su familia Galaxy Z Fold, ha mejorado bastante la visibilidad y profundidad del pliegue, pero sigue siendo claramente detectable al mirar la pantalla en ciertos ángulos o al deslizar el dedo por el centro. Según las filtraciones, el objetivo de Apple es y convertir su iPhone Fold en la referencia del sector en este aspecto.

Las primeras informaciones sobre la producción apuntan a que Apple ya habría encargado la maquinaria específica para fabricar estos paneles plegables, un movimiento que encaja con la idea de un lanzamiento comercial en 2026. Esos pedidos habrían permitido filtrar parámetros tan concretos como la profundidad de 0,15 mm y el ángulo inferior a 2,5 grados, algo poco habitual en etapas tempranas de desarrollo.

Frente a otros plegables que siguen mostrando un valle evidente en la pantalla interior, las fuentes insisten en que, en el caso del iPhone Fold, el pliegue será apenas perceptible a la vista y costará distinguirlo al tacto. Para ponerlo en contexto, se suele comparar con el grosor de un cabello humano, que oscila aproximadamente entre 0,017 y 0,18 mm: estamos hablando de una hendidura que se mueve en ese mismo orden de magnitud o incluso por debajo.

Cristal ultrafino (UTG) y capa de poliimida: así se consigue un pliegue casi invisible

Tecnología de pantalla del iPhone Fold

Una de las grandes diferencias del iPhone Fold frente a muchos competidores está en los materiales que Apple habría elegido para la pantalla flexible. Mientras que otros fabricantes aún recurren a plásticos CPI (poliimida incolora) como capa superior, aquí el protagonismo recae en el cristal ultrafino (UTG, Ultra Thin Glass), un material que ya habíamos visto en algunos plegables pero que Apple llevaría un paso más allá.

Según las filtraciones, Corning sería la encargada de suministrar la lámina base de cristal ultrafino, mientras que la china Lens Technology se ocuparía de procesarla, cortarla y reforzarla para reducir la aparición de microgrietas y mejorar la resistencia a la flexión. La experiencia de Lens en el trabajo con este tipo de cristal habría sido clave para lograr la curvatura necesaria sin comprometer la durabilidad.

Encima de ese cristal UTG, Apple estaría probando una capa adicional de poliimida transparente, no como material principal de la pantalla, sino como protección extra frente a golpes y arañazos. Este enfoque híbrido cambiaría bastante la sensación al tacto respecto a otros plegables: el objetivo es que el usuario sienta que está tocando cristal de verdad, no una lámina plástica blanda.

Esta combinación de materiales permitiría que, incluso con miles de ciclos de apertura y cierre, la zona del pliegue mantenga una apariencia limpia y sin arrugas pronunciadas. Apple llevaría años trabajando en cómo adaptar el cristal al movimiento de la bisagra, usando placas metálicas internas y capas intermedias para distribuir mejor la tensión durante cada flexión.

En paralelo, los rumores señalan que Apple ya habría iniciado la producción de prueba de estos paneles plegables con sus socios, lo que encaja con los comentarios de analistas que sitúan el proyecto en una fase avanzada de desarrollo. Eso sí, nadie se atreve todavía a afirmar que el pliegue vaya a «desaparecer» por completo, entre otras cosas porque hay un factor clave que queda por ver: cómo envejece la pantalla tras meses de uso real.

Un OLED de Samsung Display con CoE: más brillo y menos grosor

La parte tecnológica no se queda solo en el cristal. Las filtraciones apuntan a que Samsung Display ha desarrollado un panel OLED a medida para el iPhone Fold, distinto a lo que vemos en los Galaxy Fold, con una arquitectura pensada para reducir grosor y mejorar brillo. La clave estaría en el uso de un filtro de color sobre encapsulación (CoE, Color on Encapsulation).

En los OLED convencionales suele emplearse una capa polarizadora que aumenta el grosor y resta algo de brillo. Con la solución CoE, ese polarizador se elimina por completo, lo que deja una pantalla más delgada y con mayor luminosidad, algo especialmente importante en dispositivos plegables, donde cada fracción de milímetro cuenta y donde el pliegue se ve muy afectado por el grosor total del sándwich de capas.

Los comentarios de analistas y filtradores sobre este panel son bastante contundentes: se habla de un iPhone Fold con una pantalla interna «prácticamente sin pliegues», apoyándose en demostraciones previas de paneles similares que Samsung enseñó en ferias como el CES. En esos prototipos ya se apreciaba una superficie casi lisa, incluso en planos muy cercanos.

En la parte exterior, las filtraciones coinciden en que el iPhone Fold tendría una pantalla secundaria de entre 5,3 y 5,5 pulgadas, pensada para usar el móvil como un iPhone normal sin necesidad de abrirlo constantemente. La interna rondaría las 7,76-7,8 pulgadas, con resolución próxima a 2.713 × 1.920 píxeles y un formato cercano al 4:3, muy en la línea del iPad mini, lo que reforzaría la sensación de estar ante un pequeño iPad al desplegarlo.

Este formato tipo libro, similar en concepto al Galaxy Z Fold pero con proporciones más cuadradas, permitiría aprovechar mejor el espacio en multitarea, lectura y consumo de contenido. Los renders CAD filtrados muestran un terminal con dos pantallas integradas en un chasis unibody, como si el cuerpo metálico y los paneles fueran piezas perfectamente encajadas, sin sensación de dos dispositivos pegados entre sí.

Eso sí, en esos renders todavía se aprecia una ligera división en la pantalla interior, presumiblemente donde se situaría el pliegue. Las fuentes dejan claro que se trataría de una representación esquemática y no de la experiencia visual real, ya que la apuesta de Apple pasa por ofrecer una única superficie continua, no dos paneles separados como en antiguos diseños plegables de otras marcas.

Bisagra de metal líquido y chasis ultradelgado: 15 años de desarrollo

Diseño del chasis del iPhone Fold

La otra gran pieza del puzle es la bisagra. En un plegable, el mecanismo que permite abrir y cerrar el dispositivo es tan importante como la propia pantalla, porque de él depende tanto la estética como la durabilidad del conjunto. En el caso del iPhone Fold, Apple habría apostado por una bisagra fabricada con metal líquido, una aleación amorfa en la que lleva investigando más de 15 años.

Este tipo de material se obtiene enfriando muy rápidamente una aleación tras calentarla, de modo que sus átomos no llegan a ordenarse como en un metal cristalino clásico. El resultado es una estructura con propiedades mecánicas muy interesantes: mayor resistencia a la deformación, mejor absorción de impactos y menos tendencia a doblarse de manera permanente. En la práctica, al tacto, se parecería al acero inoxidable, con un acabado robusto y premium.

En cuanto al cuerpo del teléfono, los informes de analistas como Jeff Pu indican que Apple mezclaría titanio y aluminio en el chasis. El titanio se utilizaría en las zonas de mayor tensión, especialmente cerca de la bisagra y los marcos, para evitar deformaciones con el paso del tiempo. El aluminio, por su parte, ayudaría a reducir peso y mejorar la disipación térmica, algo clave en un dispositivo con tanta potencia y tanta superficie de pantalla.

En términos de dimensiones, las filtraciones hablan de un grosor aproximado de 4,5 mm cuando el iPhone Fold está completamente abierto y de entre 9 y 9,5 mm al plegarse. Sobre el papel, esto lo situaría entre los plegables más delgados del mercado, acercando mucho su sensación en mano a la de un iPhone convencional cuando está desplegado.

Todo este trabajo en la bisagra y el chasis no solo persigue mejorar la estética. También tiene un impacto directo en la vida útil del pliegue: cuanto más precisa y estable es la bisagra, mejor se reparte el esfuerzo mecánico sobre el cristal y menor es el riesgo de que aparezcan fallos por fatiga en la zona central. Apple habría diseñado el sistema para minimizar tensiones puntuales y evitar que el cristal se someta siempre al mismo punto de flexión exacto.

Diseño, pantallas y biometría: un iPhone plegable tipo libro

En el apartado de diseño, todo apunta a que el iPhone Fold apostará claramente por el formato tipo libro, descartando la idea de un plegable tipo concha (estilo Flip) al menos en esta primera generación. La idea es ofrecer un dispositivo que, cerrado, tenga un tamaño similar al de un iPhone mini, y que al abrirse se convierta en una especie de iPad mini compacto.

En la parte frontal, con el terminal cerrado, nos encontraríamos una pantalla externa de entre 5,3 y 5,49 pulgadas, con resolución aproximada de 2.088 × 1.422 píxeles. Esta pantalla permitiría usar el iPhone Fold como un móvil normal para tareas rápidas: responder mensajes, consultar notificaciones, navegar un rato o hacer llamadas sin necesidad de abrir el dispositivo.

Al desplegarlo, entraría en juego la pantalla interna de 7,76-7,8 pulgadas, con resolución cercana a 2.713 × 1.920 píxeles y relación de aspecto parecida a 4:3. Este panel sería el protagonista absoluto para ver series, jugar, editar fotos o trabajar con varias apps a la vez, aprovechando todas las ventajas del formato tablet. La gran diferencia respecto a otros plegables sería esa superficie casi plana, sin la arruga marcada que hoy asociamos a este tipo de móviles.

En cuanto a colores y acabados, las filtraciones hablan de un cuerpo en titanio con opciones en negro y plata, al menos en el lanzamiento inicial. Fuentes como Mark Gurman sostienen que no veremos una paleta demasiado «divertida» en esta primera generación, sino tonos más sobrios, enfocados a un público que busca un producto muy premium y relativamente discreto.

Uno de los detalles curiosos del diseño es el sistema biométrico. Apple habría decidido prescindir de Face ID en este modelo y apostar por un lector de huellas Touch ID integrado en el botón lateral. Esta solución facilita el desbloqueo independientemente de cómo tengamos el teléfono (abierto o cerrado) y evita los problemas de colocar sensores y sistemas de cámara TrueDepth bajo una pantalla flexible.

En la parte trasera, las filtraciones apuntan a un módulo de cámara con dos sensores principales de 48 megapíxeles, uno estándar y otro ultra gran angular. La cámara frontal en la pantalla externa sería de unos 18 megapíxeles, mientras que la interna podría esconder un sensor de alrededor de 24 megapíxeles bajo la propia pantalla, reduciendo recortes y agujeros en el panel flexible.

Rendimiento y batería: A20 Pro a 2 nm y la mayor batería en un iPhone

En el corazón del iPhone Fold encontraríamos un chip de última generación. Las distintas fuentes coinciden en que estrenará el SoC A20 Pro fabricado en 2 nm por TSMC, el mismo procesador que se espera para los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max. Este salto de litografía debería traducirse en más potencia y, sobre todo, mejor eficiencia energética, algo fundamental en un dispositivo con dos pantallas.

Acompañando al procesador, se habla de 12 GB de memoria RAM, una cifra que lo situaría por encima de muchos iPhone actuales y que tiene sentido en un dispositivo pensado para multitarea intensiva, uso tipo tablet y posibles funciones avanzadas de productividad. En almacenamiento, las configuraciones arrancarían en 256 GB, con opciones superiores para quienes necesiten más espacio.

A nivel de conectividad, las filtraciones mencionan los nuevos chips inalámbricos C2 y N2, diseñados para mejorar la comunicación entre componentes internos y optimizar el consumo energético de WiFi, Bluetooth y otros sistemas de radio. También se espera soporte para 5G mmWave con módem C2 de nueva generación, al menos en los mercados donde esta tecnología esté desplegada.

Otro cambio importante tendría que ver con la SIM: el iPhone Fold apostaría únicamente por eSIM, eliminando por completo la bandeja física. Esta decisión ya se ha ido viendo en algunos mercados con otros modelos de iPhone y encaja con la obsesión de Apple por ahorrar espacio interno y simplificar el diseño.

Para alimentar todo este conjunto, los rumores hablan de una batería de entre 5.400 y 5.800 mAh, la mayor jamás montada en un iPhone. Esta capacidad extra es imprescindible para cubrir el consumo de la gran pantalla interna y las funciones multitarea, y aprovechar la mayor eficiencia del chip A20 Pro. Los nuevos chips C2 y N2 también jugarían un papel clave a la hora de estirar las horas de uso real.

El gran interrogante: cómo envejecerá el pliegue con el uso real

Apple Fold: el gran avance en la reducción del pliegue hasta 0,15 mm de profundidad

Aunque las cifras sobre el pliegue son impresionantes, hay un punto que todos los analistas señalan como la gran incógnita: la durabilidad del pliegue a medio y largo plazo. Ese valor de 0,15 mm hace referencia a un iPhone Fold recién salido de fábrica, pero lo realmente interesante será ver qué ocurre tras seis meses o un año de uso intensivo, con miles de aperturas y cierres a sus espaldas.

Hasta ahora, ningún plegable ha logrado mantener el pliegue totalmente invisible tras un uso prolongado. Es pura física de materiales: cualquier superficie que se dobla repetidamente está sujeta a «falla por fatiga», un fenómeno por el cual pequeñas microfisuras pueden ir apareciendo y creciendo con el tiempo hasta hacerse visibles o comprometer la integridad del conjunto.

Apple, según se comenta, estaría sometiendo el iPhone Fold a pruebas de laboratorio con cientos de miles de ciclos de apertura y cierre para poder comunicar una cifra oficial de resistencia, igual que ya ha hecho en el pasado con otros iPhone. Estas pruebas no simulan al 100 % el uso real, pero sirven para hacerse una buena idea de cómo soportan el paso del tiempo el cristal ultrafino, la bisagra de metal líquido y el resto de componentes.

También se espera que, una vez se lance el producto, no falten los clásicos tests extremos de YouTube y redes sociales, doblando el teléfono de formas poco recomendables o forzando la bisagra más allá de lo razonable. Eso ayudará a visualizar el margen de seguridad del diseño, aunque no siempre refleje un uso normal del día a día.

En cualquier caso, incluso con toda esta tecnología, hay que mantener una cierta dosis de realismo: seguimos hablando de un dispositivo con partes móviles y una pantalla flexible, así que un cierto desgaste con los años será inevitable. Lo importante será ver hasta qué punto Apple ha conseguido que ese envejecimiento sea lento, progresivo y, sobre todo, poco visible para el usuario medio.

Lanzamiento, precio y disponibilidad del iPhone Fold

En lo que respecta al calendario, la mayoría de filtraciones coinciden en que Apple presentará el iPhone Fold junto a los iPhone 18 Pro en septiembre de 2026. Algunos informes iniciales hablaban de un posible lanzamiento algo antes o incluso de una presentación compartida con los iPhone 18 no plegables, pero la ventana de septiembre encaja bien con la estrategia habitual de la compañía.

También se ha comentado que Apple ya habría arrancado la producción de los paneles plegables y encargado la maquinaria específica para fabricarlos, algo que refuerza la idea de que el dispositivo está bastante avanzado. No obstante, analistas como Ming-Chi Kuo ya han avisado de que habrá problemas de stock al menos hasta 2027 debido a la complejidad de producir estos paneles con un estándar de calidad tan alto.

Donde hay bastante consenso es en que no será un móvil precisamente barato. Las diferentes fuentes sitúan el precio entre 1.800 y 2.500 dólares, que al cambio podrían traducirse en unos 1.700-2.400 euros en Europa, e incluso se habla de un precio de partida de alrededor de 1.999 euros para el modelo básico de 256 GB de almacenamiento interno.

Este rango lo colocaría claramente por encima del iPhone 17 Pro Max actual, que ronda los 1.469 euros en su configuración más económica, y lo acercaría a otros plegables «ultra» del mercado como el Samsung Galaxy Z Fold 7 o el Honor Magic V5, ambos en torno a los 2.000 euros de lanzamiento. La etiqueta de producto «ultra» o de nicho premium parece estar más que merecida.

A pesar de que podría tener alguna renuncia frente a los iPhone 18 Pro (como contar con dos cámaras traseras en lugar de tres), la naturaleza plegable del dispositivo y la innovación en la pantalla justificarían en buena medida el sobreprecio. La idea es posicionarlo como un producto aspiracional, no como el iPhone para todo el mundo.

Mirando el conjunto de rumores y filtraciones, el iPhone Fold se perfila como uno de los dispositivos más arriesgados y diferentes de la historia de Apple desde el primer iPhone de 2007. Si la compañía logra cumplir lo prometido en cuanto a reducción del pliegue, calidad del panel, diseño de la bisagra y autonomía, podríamos estar ante el modelo que termine de empujar los plegables al gran público y marque el estándar que el resto de fabricantes intentará alcanzar en los próximos años.

iPhone Fold
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