
La disputa entre Apple y Epic Games por el control de los pagos externos en la App Store está entrando en una fase especialmente delicada para la compañÃa de Cupertino. Después de varias derrotas parciales en los tribunales estadounidenses, Apple está moviendo ficha para evitar que se apliquen de inmediato los cambios ordenados por la justicia que obligan a flexibilizar su sistema de cobros.
El gigante tecnológico intenta ganar margen de maniobra mientras se decide qué comisiones podrá cobrar, si es que se permite alguna, por las compras que los usuarios realicen fuera de su sistema de pago integrado. Esta estrategia, centrada en frenar los enlaces a métodos de pago alternativos dentro de las apps, tiene implicaciones que van más allá de Estados Unidos y que se observan con atención desde Europa.
Apple recurre al Tribunal Supremo para parar los pagos externos
Apple ha presentado una moción para que el Tribunal Supremo de Estados Unidos suspenda la orden que le obliga a permitir enlaces a sistemas de pago externos dentro de las aplicaciones de iOS. Esta orden procede del tribunal del Distrito Norte de California, que en 2021 determinó que la compañÃa debÃa abrir la puerta a métodos de pago alternativos y dejar de aplicar su comisión tradicional a esas transacciones.
La sentencia fue revisada por la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, que en gran medida ratificó el criterio del tribunal de primera instancia. Los jueces concluyeron que algunas prácticas de Apple en la App Store tenÃan un carácter claramente anticompetitivo, especialmente en lo relativo a la obligación de usar su sistema de pagos y al veto a cualquier enlace o referencia a cobros externos.
Apple respondió apelando y tratando de reabrir el caso, pero el Noveno Circuito rechazó conceder una nueva audiencia. Posteriormente, la compañÃa acudió al Tribunal Supremo, que a comienzos de 2024 decidió no revisar el fondo del asunto, dejando en pie la obligación de facilitar los enlaces externos dentro de las apps.
Este contexto judicial es el que explica el nuevo movimiento de Apple: ahora no discute tanto el principio de la sentencia como el momento y la manera en que debe ejecutarse. En su moción, la empresa sostiene que aplicar ya los cambios exigidos podrÃa afectar gravemente a su modelo de negocio, y reclama que se congelen las medidas mientras el Supremo decide si vuelve a implicarse o no en el litigio.
Un pulso directo con Epic Games y las comisiones de la App Store
La raÃz de la batalla actual se remonta a agosto de 2020, cuando Epic Games introdujo en Fortnite un sistema de pago directo para saltarse la comisión que Apple cobra por las compras dentro de las aplicaciones. La respuesta de Cupertino fue expulsar el juego de la App Store, lo que desencadenó una larga cadena de demandas cruzadas y acusaciones de abuso de posición dominante.
Con el paso de los años, los tribunales han ido acotando el alcance del conflicto. Uno de los puntos clave es si Apple puede seguir cobrando alguna tarifa cuando un desarrollador ofrece dentro de la app un enlace a una web u otro entorno donde el usuario completa la compra. Los jueces han indicado que, en todo caso, solo serÃa posible una comisión basada en costes «genuina y razonablemente necesarios» para coordinar esos enlaces, y nada más.
Esta precisión abrió un escenario complejo: los jueces permiten a Apple recuperar parte de los ingresos siempre que justifique el coste asociado a mantener la infraestructura y la seguridad de la App Store, pero rechazan que use esa vÃa para restablecer, de forma encubierta, las comisiones tradicionales de hasta el 30 %.
Epic sostiene que, con la interpretación actual de la sentencia, Apple solo podrÃa imponer una comisión mÃnima sobre compras externas, muy lejos del porcentaje que ha venido aplicando históricamente a desarrolladores grandes y pequeños. Para la creadora de Fortnite, cualquier intento de subir más allá de esa franja vulnera el espÃritu de la orden judicial.
Por su parte, Apple insiste en que sus tarifas son una pieza esencial para mantener la plataforma, financiar herramientas para desarrolladores y garantizar una experiencia controlada para los usuarios de iPhone y iPad. La empresa argumenta que el ecosistema no se sostiene sin algún tipo de retorno económico asociado a las transacciones, incluso aunque estas se produzcan fuera del sistema de pago de la App Store.
Desacato civil y multas por intentar salvar sus «impuestos»
La tensión escaló cuando, tras perder en las instancias anteriores, Apple decidió aplicar un recargo del 27 % a las compras realizadas a través de enlaces externos que partÃan de aplicaciones de iOS. Es decir, permitÃa incluir el enlace, pero fijaba una tarifa casi equivalente a la comisión tradicional, lo que en la práctica desincentivaba que los desarrolladores usaran alternativas de pago. Este intento de mantener altas las comisiones de la App Store fue uno de los factores que motivaron la reacción judicial.
El tribunal federal de California, al analizar esta medida, concluyó que Apple estaba vulnerando el espÃritu de la orden de 2021 y que seguÃa intentando preservar un control casi total sobre los ingresos generados por las apps. La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito confirmó esta interpretación y declaró a la compañÃa en desacato civil por incumplir el mandato judicial.
A partir de ahà se abrió un segundo frente: el de las sanciones económicas por ese desacato. La justicia estadounidense interpretó que el intento de cobrar un «impuesto» del 27 % sobre compras externas suponÃa una forma de burlar el fallo anterior, que buscaba precisamente dar más margen de maniobra a los desarrolladores y a los usuarios a la hora de elegir cómo pagar.
El pulso no se quedó únicamente en Estados Unidos. En julio de 2025, la Comisión Europea fijó una multa de 500 millones de euros contra Apple, en buena medida por prácticas vinculadas a la forma en que la compañÃa condicionaba o penalizaba los enlaces externos y las opciones de pago alternativas. Bruselas consideró que esas polÃticas restringÃan indebidamente la competencia en el mercado de las aplicaciones móviles.
Ante la amenaza de nuevas sanciones y de multas diarias que podÃan alcanzar hasta los 50 millones de euros, Apple suavizó parte de sus normas y anunció que pasarÃa a permitir enlaces externos sin restricciones en la Unión Europea. Sin embargo, la cuestión de las comisiones asociadas a esos enlaces sigue siendo una fuente de fricción tanto con los reguladores europeos como con los tribunales estadounidenses.
Plan de Apple: congelar cambios y retrasar las nuevas tarifas
Frente a este panorama, Apple ha diseñado una estrategia para dilatar la aplicación de un nuevo esquema de comisiones hasta que el Tribunal Supremo de Estados Unidos se pronuncie, si es que decide intervenir. La compañÃa pidió el pasado 3 de abril al Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito que detuviera el plan que permitirÃa al Distrito Norte de California fijar una tarifa «razonable» para las compras realizadas a través de enlaces en las apps.
La principal preocupación de Apple es que el tribunal de distrito establezca una comisión concreta y que, más adelante, el Supremo cambie el criterio o incluso anule por completo la decisión. En ese escenario, la firma de Cupertino teme verse obligada a dar bandazos en su estructura de tarifas, con el consiguiente impacto en la relación con desarrolladores, usuarios e inversores.
Por eso, en su petición, Apple deja claro que no quiere hacer modificaciones profundas en el esquema de tasas de la App Store hasta que exista una resolución definitiva. Mientras tanto, propone mantener el sistema actual, que en este momento permite incluir enlaces a compras externas sin pagar comisiones adicionales, aunque con matices y restricciones que siguen generando debate.
La idea es posponer el enfrentamiento directo sobre el nivel de las tarifas y preservar cierto margen de negociación. Si el Noveno Circuito da luz verde a su plan, la vista sobre los honorarios quedarÃa en suspenso hasta que el Supremo adopte una decisión sobre si admite el caso y, en su caso, sobre el fondo del asunto.
En cambio, si el tribunal de apelaciones no acepta la propuesta de Apple, el juzgado de distrito comenzarÃa a calcular esas tasas al mismo tiempo que la compañÃa presenta su recurso ante el Tribunal Supremo. En cualquiera de los escenarios, Epic Games ha mostrado su rechazo frontal a esta maniobra, al entender que solo busca ganar tiempo y mantener durante más meses una estructura de poder en la App Store que ya ha sido cuestionada judicialmente.
Los argumentos legales de Apple y el papel de Epic Games
En el plano jurÃdico, Apple sostiene que nunca deberÃa haber sido declarada en desacato porque, según su interpretación, la orden judicial no mencionaba de forma explÃcita las comisiones que podÃa o no podÃa cobrar. A su juicio, los jueces han ido más allá de lo que decÃa el texto original al reprocharle el recargo del 27 % sobre los enlaces externos.
Además, la empresa considera excesivo que las medidas derivadas del caso se apliquen a todos los desarrolladores presentes en la App Store de Estados Unidos y no solo a aquellos directamente vinculados con Epic Games. Apple argumenta que la orden deberÃa tener un alcance más limitado y que la extensión a todo el ecosistema de iOS es una interpretación que, en la práctica, reconfigura el mercado de aplicaciones sin un mandato lo suficientemente claro.
Por su parte, Epic se ha posicionado contra la nueva ofensiva judicial de Apple y ha impugnado la solicitud para que se posponga la ejecución de la sentencia. La compañÃa de videojuegos insiste en que el objetivo último de Apple es mantener durante el mayor tiempo posible su capacidad de fijar condiciones y comisiones en la App Store, incluso cuando los tribunales ya han advertido de los riesgos para la competencia.
Conviene recordar que, en 2024, tanto Apple como Epic pidieron al Tribunal Supremo que revisara distintos aspectos del litigio, y en ambos casos la petición fue rechazada. El propio historial reciente del Supremo hace pensar que las posibilidades de que admita ahora el recurso de Apple no son especialmente altas, aunque la compañÃa confÃa en que el contexto de desacato civil pueda motivar una reconsideración.
En paralelo a toda esta batalla legal, se ha producido un gesto simbólico pero relevante: el regreso de Fortnite a los iPhone en Estados Unidos, después de varios años fuera de la tienda. Aunque este movimiento parecÃa acercar posiciones entre las dos empresas, lo cierto es que la disputa de fondo, centrada en los pagos externos y las comisiones, continúa completamente abierta.
Impacto potencial en España y en la regulación europea
Aunque el caso se está dirimiendo en tribunales estadounidenses, sus consecuencias se siguen de cerca en España y en el resto de Europa. La Ley de Mercados Digitales (DMA), en vigor desde marzo de 2024, ya obliga a plataformas como Apple a permitir tiendas de aplicaciones de terceros y a facilitar vÃas alternativas de pago dentro de su ecosistema.
En el entorno europeo, la discusión no se limita a si los desarrolladores pueden poner un enlace a su web o a un procesador de pago externo, sino también a qué lÃmites puede imponer Apple en forma de comisiones, requisitos técnicos o trabas administrativas. La experiencia estadounidense con Epic ofrece a Bruselas y a las autoridades nacionales un precedente práctico sobre cómo se interpreta, en la realidad, la apertura de los sistemas de pago.
Para los usuarios españoles, el resultado de este pulso puede traducirse, a medio plazo, en más opciones para pagar dentro de las apps y, potencialmente, en precios algo más ajustados si los desarrolladores dejan de asumir comisiones tan elevadas. Sin embargo, también podrÃa derivar en nuevos modelos de suscripción, cuotas adicionales o servicios premium fuera de la App Store si Apple intenta compensar por otras vÃas la reducción de su porcentaje directo.
Del lado de los desarrolladores europeos, especialmente los más pequeños o los estudios independientes, la apertura de los pagos externos supone una oportunidad para mejorar márgenes y tener más control sobre la relación con sus clientes. No obstante, muchos siguen dependiendo de la visibilidad que aporta la App Store y temen que Apple utilice otros mecanismos, como cambios en la promoción editorial o en la búsqueda interna, para favorecer a quienes sigan usando su sistema de pago nativo.
La Comisión Europea, por su parte, ha dejado claro con la multa de 500 millones de euros que vigilará de cerca cualquier intento de Apple de imponer «impuestos» encubiertos a los enlaces externos. En ese contexto, la resolución del caso Apple-Epic en Estados Unidos puede marcar el tono de las próximas inspecciones, sanciones y diálogos regulatorios tanto en Bruselas como en paÃses como España, donde las autoridades de competencia también monitorizan a los grandes operadores digitales.
Todo este entramado legal y regulatorio dibuja un escenario en el que Apple intenta, por todos los medios a su alcance, frenar o al menos ralentizar la implantación plena de los pagos externos en la App Store. Los tribunales estadounidenses, la Comisión Europea y empresas como Epic Games presionan en la dirección opuesta, buscando rebajar el control de la compañÃa sobre las transacciones dentro de iOS. El desenlace de este conflicto determinará hasta qué punto Apple puede seguir marcando las reglas del juego en su tienda de aplicaciones y qué margen real ganan desarrolladores y usuarios, tanto en Estados Unidos como en España y el resto de Europa.