Parece que en las oficinas de Cupertino se está cocinando algo que podría cambiar la forma en la que muchos usuarios acceden a su catálogo musical. Aunque la compañía siempre ha sacado pecho de ofrecer una experiencia premium y uniforme para todo el mundo, las últimas filtraciones sugieren que podrían estar preparando un plan más asequible para aquellos que no quieren, o no pueden, pagar la cuota completa mensual de la plataforma.
Este movimiento no es ninguna tontería, especialmente si tenemos en cuenta cómo está el patio con la competencia y la situación económica actual. La aparición de ciertas líneas de código de tapadillo en la versión de prueba para desarrolladores de la aplicación de Apple Music en Android ha hecho saltar todas las alarmas, dejando entrever que la segmentación del servicio está más cerca de lo que pensamos y que Apple quiere abrir el abanico de opciones.
Indicios de una suscripción recortada en el código

El cotilleo tecnológico se ha desatado gracias a Aaron Perris, un conocido analista que suele bucear en las entrañas del software. Al analizar la beta de Android, se topó con mensajes de error bastante reveladores que no encajan con lo que conocemos hoy día. Frases como «Se requiere acceso Premium» o avisos de que se ha alcanzado un límite de saltos de pistas indican claramente que Apple está probando un sistema donde no todos los usuarios tendrían los mismos privilegios.
A día de hoy, si te suscribes a Apple Music en España, ya seas estudiante o uses el plan familiar, tienes todas las funciones desbloqueadas de serie. Sin embargo, este nuevo hallazgo apunta a una modalidad «lite». En este hipotético escenario, quienes decidan rascarse menos el bolsillo tendrían que aceptar ciertas limitaciones, como no poder pasar de canción todas las veces que quieran, algo muy parecido a lo que ocurre con la versión gratuita de otros gigantes del sector.
Aunque algunos podrían pensar que esto huele a una versión gratis con anuncios, lo cierto es que la información apunta en otra dirección. Lo más verosímil es que se trate de un nivel intermedio de pago. Si el usuario intenta usar una función restringida, el sistema le recordaría que necesita una suscripción superior para seguir disfrutando sin barreras, empujándolo sutilmente a dar el salto al plan completo si la experiencia básica se le queda corta.
La filosofía de Apple frente al valor de la música
A pesar de estos movimientos, Apple no ha soltado prenda oficialmente, pero sus directivos han dejado clara su postura en más de una ocasión. Oliver Schusser, el mandamás de Apple Music, ha defendido a capa y espada que la música tiene un valor que hay que respetar. Para la empresa, regalar el contenido mediante planes gratuitos financiados por publicidad es una forma de devaluar el trabajo de los artistas y compositores, algo en lo que no parecen estar dispuestos a ceder.
Por eso, la idea de un plan más barato en Europa cobra fuerza no como un regalo, sino como una alternativa lógica para captar a esos usuarios que miran con lupa cada suscripción mensual. Al no ofrecer una opción gratuita permanente, más allá de las clásicas promociones de prueba, Apple necesita una puerta de entrada más competitiva que le permita pelear de tú a tú con las ofertas de otros servicios que ya dominan ciertos sectores del mercado.
Esta posible evolución del servicio demuestra que incluso las empresas más herméticas tienen que adaptarse a lo que pide la calle. Al final del día, ofrecer una modalidad con restricciones en el salto de canciones o acceso parcial a ciertas herramientas permitiría a la marca mantener sus estándares de calidad sin renunciar a una base de usuarios mucho más amplia. Habrá que estar atentos a las próximas actualizaciones para ver si esta segmentación se convierte en una realidad que nos permita disfrutar de su catálogo por unos pocos euros menos al mes.