Apple ha desvelado un cuarto integrante para su familia de teléfonos: el iPhone Air. La compañía recupera el protagonismo del diseño con un móvil que prioriza la delgadez extrema, sin ocultar que el reto pasa por mantener la autonomía y la solidez estructural en un cuerpo de solo 5,6 milímetros.
Este modelo sustituye al Plus en el catálogo y apunta a un público que quiere un iPhone grande y ligero, pero sin irse a los Pro. Apuesta por una pantalla de 6,5 pulgadas con 120 Hz, un procesador A19 Pro de última generación y una configuración fotográfica más simple, con una sola cámara trasera, además de un cambio importante en conectividad: adiós a la SIM física, solo eSIM.
Diseño ultradelgado y materiales
El iPhone Air presume de un perfil mínimo de 5,6 mm y un peso de 165 g. Para evitar fantasmas del pasado con móviles doblándose, Apple recurre a un chasis de titanio de grado 5 y protección Ceramic Shield 2 en ambos lados, que según la marca mejora la resistencia frente a caídas y arañazos.

La trasera cambia de lenguaje: el módulo de cámaras pasa a ser una barra horizontal que recorre todo el ancho, un recurso para organizar componentes en un cuerpo tan fino. Por delante, se mantiene la estética que ya conocemos con bordes rectos, esquinas redondeadas y la isla dinámica en la parte superior de la pantalla.
Pantalla y experiencia
En el frontal encontramos un panel de 6,5 pulgadas Super Retina XDR con ProMotion a 120 Hz y un brillo máximo de 3.000 nits, cifras pensadas para ofrecer fluidez y legibilidad al sol. La tasa de refresco es adaptable, lo que ayuda a ahorrar energía cuando no hace falta tanta velocidad.
El conjunto llega con iOS 26 y la nueva interfaz Liquid Glass. Entre las funciones destacadas asoman utilidades prácticas que tiran de IA, como Live Translate, planteadas para operar en segundo plano sin robar protagonismo al hardware.
Cámaras: una trasera, más versatilidad de la que parece
Apple simplifica el bloque trasero con una única cámara de 48 megapíxeles potenciada por Photonic Engine. Por defecto captura a 24 MP y, jugando con la resolución, emula distintas focales: el zoom 2x recorta a 12 MP con apariencia de calidad óptica.
No hay ultra gran angular, pero se compensa con una frontal renovada de 18 MP con Center Stage, que centra automáticamente el encuadre tanto en selfies como en vídeo. La idea es ofrecer un set mínimo, aunque capaz, sin llegar al despliegue de lentes de los modelos Pro.
Rendimiento y conectividad
Por dentro no hay concesiones: el Air monta el chip A19 Pro, el mismo silicio que impulsa a los Pro. Le acompañan dos piezas clave: el nuevo N1 para la conectividad inalámbrica y el módem C1X, que promete mayor velocidad con menor consumo.
La otra gran decisión es de calado: el iPhone Air abandona la ranura física y funciona exclusivamente con eSIM. Es un paso que acentúa la delgadez y anticipa un futuro en el que la tarjeta tradicional parece tener los días contados.
Batería, carga y gestión térmica
Reducir tanto el grosor obliga a hilar fino. Apple no da la capacidad exacta, pero asegura autonomía para un día completo. La marca admite un rediseño interno para maximizar espacio y optimizar la disipación del calor en un cuerpo tan compacto.
Como complemento, se ha presentado una batería MagSafe específica para el Air. Es más delgada y se acopla magnéticamente, recuperando una idea vista en generaciones anteriores, pero ahora limitada a este modelo.
Versiones, colores y precios
El iPhone Air llega en cuatro acabados: negro espacial, blanco nube, dorado claro y azul cielo. La capacidad mínima sube a 256 GB y se ofrecen opciones de 512 GB y 1 TB.
- 256 GB: 1.219 €
- 512 GB: 1.469 €
- 1 TB: 1.719 €
Las reservas se abren el 12 de septiembre y la disponibilidad arranca el 19 de septiembre en España y otros mercados.

Dónde encaja en la gama del iPhone
El Air ocupa el hueco del desaparecido Plus y se posiciona por encima del iPhone 17 estándar, que parte de 959 €, y por debajo de los Pro, desde 1.319 € (Pro) y 1.469 € (Pro Max). Toda la familia da un salto en almacenamiento base hasta los 256 GB, una cifra que el Pro Max ya ofrecía el año pasado.
La carrera por el grosor: contexto y precedentes
Hubo una época en la que la industria persiguió móviles ultrafinos a toda costa. El récord histórico lo conserva el Vivo X5 Max (4,75 mm). Más cerca en el tiempo, destacan propuestas como el Tecno Spark Slim (5,75 mm) o el Samsung S25 Edge (5,8 mm), con rumores que sitúan a su sucesor en 5,5 mm.
Con este movimiento, Apple coloca un teléfono grande y muy ligero en la estantería intermedia de su catálogo. El iPhone Air apuesta por una hoja técnica equilibrada, un diseño llamativo por su perfil mínimo y decisiones valientes como la eSIM obligatoria, todo ello con precios y fechas de venta ya definidos.