La seguridad de los más pequeños en el entorno digital se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para las familias hoy en dÃa. Apple parece haber tomado nota de esta situación y ha aprovechado su última conferencia de desarrolladores para presentar una renovación profunda de sus herramientas de control parental. Con la llegada de iOS 27, la compañÃa busca facilitar la vida a los padres y tutores mediante un sistema mucho más intuitivo que se aleja de las configuraciones farragosas de antaño para centrarse en la protección activa y la independencia gradual de los menores.
Estas novedades, que estarán disponibles de forma oficial tras el verano, pretenden dar una respuesta contundente a los desafÃos actuales, como el acceso a contenido inapropiado o el tiempo excesivo frente a las pantallas. La gran ventaja de este nuevo planteamiento es que todas las restricciones se sincronizan de forma inmediata entre los diferentes dispositivos del ecosistema, ya sea un iPad, un iPhone o un Mac, permitiendo que los adultos tengan una visión clara y en tiempo real de cómo se utilizan estos aparatos en el hogar.
Cuentas infantiles con configuración automática
El primer gran cambio reside en la forma en la que los niños acceden al dispositivo. Hasta ahora, a menudo se utilizaban cuentas estándar con parches de seguridad, pero con la nueva versión del sistema operativo se potencia la creación de cuentas especÃficas para niños. Al configurar estas cuentas desde el terminal de un adulto vinculado a ‘En Familia’, el iPhone activa por defecto una serie de protecciones basadas en la edad del menor, lo que ahorra tener que ir menú por menú activando restricciones manualmente.
Además, si un menor ya dispone de una cuenta configurada de forma incorrecta, el sistema permitirá transformarla en una cuenta infantil directamente desde los ajustes. Este proceso incluye un asistente de configuración muy sencillo que guÃa a los padres para elegir qué aplicaciones pueden usarse desde el primer minuto, dejando bloqueadas las apps de terceros hasta que se decida lo contrario. Es una forma estupenda de asegurar que el chaval no se encuentre con herramientas que no deberÃa usar sin supervisión, siguiendo una guÃa de configuración de controles parentales adecuada.

Control total sobre los contactos y la comunicación
Uno de los puntos que más suele quitar el sueño a los padres es con quién hablan sus hijos. Apple ha decidido poner cartas en el asunto implementando la aprobación obligatoria de nuevos contactos. Esto significa que, si el niño intenta añadir a alguien nuevo para hablar por FaceTime, Mensajes o llamadas telefónicas, el tutor recibirá una notificación en su propio dispositivo y tendrá que dar el visto bueno. Sin esa aprobación, la comunicación simplemente no se podrá establecer, manteniendo a los desconocidos a raya.
Esta medida se complementa con una mejora significativa en la detección de contenido sensible. Si bien ya existÃan filtros para detectar desnudos, ahora la inteligencia del dispositivo también será capaz de identificar y difuminar imágenes o vÃdeos violentos. En el caso de que el menor reciba este tipo de material, el sistema mostrará una advertencia y ofrecerá recursos de ayuda antes de que la imagen sea visible, funcionando siempre de manera local para preservar la privacidad de la familia.
Navegación web bajo supervisión
Internet es un mundo inmenso y no siempre es seguro. Por eso, la función ‘Pedir para navegar’ en Safari se perfila como una herramienta indispensable. A partir de ahora, cuando un niño quiera entrar en una página web que no haya visitado antes, deberá solicitar permiso al adulto. La petición llega directamente al iPhone del padre o la madre a través de la aplicación Mensajes, permitiendo autorizar o denegar el acceso con un solo toque, lo que evita que se utilicen versiones web para saltarse bloqueos de aplicaciones y permite un mejor control de aplicaciones móviles.
Gestión flexible del Tiempo de Uso
El rediseño de la función Tiempo de Uso es otro de los pilares de esta actualización. Ahora es mucho más fácil establecer lÃmites que se adapten a la rutina real de cada dÃa. Los padres pueden configurar horarios especÃficos para la escuela, limitando el acceso a aplicaciones de ocio durante las horas lectivas y permitiendo solo aquellas que sean necesarias para el estudio. Esto evita distracciones innecesarias y ayuda a que los chavales se concentren en lo que importa en cada momento, optimizando la configuración del Tiempo de Uso.

Lo mejor de todo es que estos lÃmites no son arbitrarios, ya que el sistema ofrece sugerencias basadas en recomendaciones de expertos en desarrollo infantil. De esta forma, si no tienes muy claro cuánto tiempo es razonable que un niño pase jugando, el iPhone te echará un cable con una guÃa inicial. Además, los gráficos de uso se han vuelto mucho más visuales para que, de un vistazo rápido, se pueda entender en qué categorÃas de apps se está invirtiendo más tiempo del debido.
La llegada de todas estas herramientas bajo el paraguas de iOS 27 supone un paso adelante muy necesario para equilibrar la independencia de los jóvenes con la tranquilidad de sus tutores. Al centralizar todas las funciones en un sistema de cuentas infantiles más robusto y automatizado, se reduce la fricción técnica y se pone el foco en crear un entorno digital saludable. Aunque las versiones beta ya están circulando para los más impacientes, la mayorÃa de los usuarios podrán disfrutar de estas mejoras en septiembre, coincidiendo con el lanzamiento de los nuevos terminales de la firma, siempre que dispongan de dispositivos compatibles con esta futura versión del software.