La reciente conferencia de desarrolladores de Apple ha dejado un sabor agridulce entre los entusiastas de la marca. Aunque las novedades en software suelen ser motivo de celebración, este año la compañÃa de Cupertino ha decidido ser especialmente selectiva con el hardware que podrá mover su próximo sistema operativo para relojes inteligentes. Mientras que en los iPhone hemos visto una generosidad sorprendente, el Apple Watch ha sufrido un recorte que pocos esperaban a estas alturas del partido.
Resulta llamativo ver cómo dispositivos que todavÃa rinden a la perfección en el dÃa a dÃa se han quedado compuestos y sin novio ante la llegada de watchOS 27. Esta decisión parece estar motivada por la integración profunda de funciones de inteligencia artificial, que demandan una potencia de procesamiento que los chips más antiguos no parecen capaces de gestionar de forma solvente, según los criterios técnicos que ha establecido la firma californiana para esta actualización.
El polémico listado de modelos compatibles

La criba ha sido tan profunda que incluso modelos que se consideran modernos han sido descartados a las bravas. Apple ha confirmado que los únicos relojes que podrán instalar watchOS 27 son el Apple Watch Series 9, Series 10 y Series 11, junto a las versiones más potentes, el Ultra 2 y el Ultra 3, sin olvidar el nuevo SE de tercera generación. Esto significa que si tienes un reloj anterior a estos, te tocará conformarte con actualizaciones de seguridad y mantenimiento.
El mayor enfado entre la comunidad de usuarios viene por la exclusión del Apple Watch Ultra original y el Series 8. Estamos hablando de dispositivos que costaron una buena suma de dinero y que apenas tienen tres o cuatro años de antigüedad. Ver que un iPhone 11 de 2019 sigue recibiendo soporte mientras que un reloj premium de 2022 se queda fuera es algo que, sinceramente, no ha sentado nada bien a quienes invirtieron en la gama alta de Apple hace poco tiempo.
Las novedades que trae watchOS 27 bajo el brazo

A pesar de las malas noticias sobre el soporte, Apple ha metido toda la carne en el asador con las nuevas funciones. El sistema estrena un diseño renovado bajo el nombre de Liquid Glass, que busca darle un toque más moderno a la interfaz. Además, la aplicación de ajustes ha sido totalmente rediseñada y se ha incluido una nueva vista de aplicaciones que utiliza la IA para sugerir cuál vas a abrir basándose en tus hábitos diarios y la hora que sea.
En el apartado de la salud, el reloj da un paso adelante con el seguimiento del ciclo menstrual, que ahora incluye soporte especÃfico para la perimenopausia y la menopausia. Por otro lado, la función Workout Buddy se vuelve más parlanchina y motivadora, ofreciendo frases y consejos personalizados según tu rendimiento en carrera o ciclismo, analizando datos de ritmo y distancia de una manera mucho más inteligente y autónoma, ya que ahora funciona de forma independiente al iPhone.
El jarro de agua frÃa para los usuarios en España y la UE

Aquà es donde la cosa se tuerce para los que vivimos en este lado del charco. Apple ha soltado una bomba informativa: los usuarios de la Unión Europea no tendrán acceso a Siri AI en el Apple Watch por el momento. El motivo principal es que esta nueva versión de la asistente requiere estar enlazada con un iPhone que también tenga activa la IA de Apple, y debido a los choques legales con la Ley de Mercados Digitales (DMA), esta función está bloqueada en territorio europeo.
Esto significa que, aunque te compres el último modelo del mercado en España, la experiencia de usuario estará algo capada en comparación con otros mercados. Es una situación bastante frustrante, ya que la inteligencia artificial era el eje central de toda la presentación. Podrás usar el resto de mejoras, como la unificación de la app Buscar o los nuevos widgets inteligentes, pero esa Siri capaz de gestionar tus aplicaciones y entender el contexto se queda, de momento, fuera de nuestras fronteras.
Un hardware que empieza a pedir la hora

Muchos se preguntan por qué Apple ha decidido meter la tijera de esta forma. La respuesta técnica parece residir en las limitaciones de memoria RAM y eficiencia energética de los chips anteriores al S9. Ejecutar modelos de lenguaje y procesos de IA en local consume una barbaridad de recursos, y Apple prefiere cortar por lo sano antes que ofrecer una experiencia lenta o que devore la baterÃa del reloj en un par de horas, algo que matarÃa la utilidad de un wearable.
Para los que quieran probar estas novedades antes que nadie, la beta para desarrolladores ya está dando vueltas por ahÃ, y se espera que la beta pública llegue el mes que viene. Eso sÃ, tened en cuenta que instalar versiones de prueba siempre conlleva ciertos riesgos de estabilidad, por lo que lo más sensato suele ser esperar al lanzamiento oficial en septiembre, cuando se presenten los nuevos modelos de reloj y el sistema esté pulido del todo.

En definitiva, nos encontramos ante una actualización que marca un antes y un después en la trayectoria de los relojes de Apple. La llegada de la inteligencia artificial ha servido de excusa para realizar una limpieza profunda en la lista de dispositivos soportados, dejando fuera a millones de usuarios que aún tienen relojes perfectamente funcionales. Aunque las mejoras en salud, interfaz y entrenamientos son bienvenidas, la exclusión de Siri AI en Europa y el fin del soporte para modelos como el Series 8 o el Ultra original dejan una sensación agridulce, confirmando que el ciclo de vida del Apple Watch es considerablemente más corto que el del iPhone en esta nueva era tecnológica.