La próxima gran actualización del iPhone (consulta nuestro análisis del iPhone y su cámara), iOS 27, va a cambiar por completo la forma en la que usamos la Cámara. Apple lleva años añadiendo mejoras puntuales a la aplicación, pero siempre manteniendo una interfaz bastante rígida: los mismos botones, en los mismos sitios, para todo el mundo. Con la nueva versión del sistema, esa filosofía parece llegar a su fin.
Según las filtraciones más consistentes, procedentes en gran parte de informes de Bloomberg y del periodista Mark Gurman, la app de Cámara se convertirá en una herramienta mucho más flexible. La idea es que cada usuario pueda decidir qué controles quiere ver en pantalla, cómo se organizan y cómo se adaptan a cada modo de captura, desde la foto rápida del día a día hasta un vídeo más cuidado o una escena con ajustes manuales.
Una Cámara totalmente personalizable en iOS 27

La novedad más llamativa es que la interfaz de la app de Cámara dejará de ser fija y pasará a ser «modular». Apple introduciría un sistema de widgets internos que permitiría elegir qué controles se muestran en la parte superior de la pantalla, así como su orden y combinación. De esta forma, lo que hasta ahora obligaba a bucear por menús secundarios podría quedar siempre a mano.
Entre los ajustes que se podrán colocar como widgets destacan parámetros clásicos como el flash, la exposición, el temporizador o la resolución, además de elementos que hoy están más escondidos, como la profundidad de campo o los estilos fotográficos. La intención es que el usuario deje de depender de apps de terceros para tener cierto control manual y pueda configurar la herramienta nativa a su gusto.
En la práctica, esto significa que un usuario que haga sobre todo fotos rápidas puede quedarse con una interfaz mínima y sencilla, mientras que quien acostumbre a disparar con ajustes más finos podrá reservar espacio para opciones manuales. La configuración seguirá partiendo de la disposición tradicional, pero con la posibilidad de ampliarla y adaptarla sin cambiar de aplicación.
Este movimiento encaja con la estrategia de Apple de reforzar el papel del iPhone como dispositivo de referencia para creadores de contenido y usuarios avanzados que demandan más control
, pero sin obligar a todo el mundo a enfrentarse a una interfaz complicada desde el primer momento.
Widgets en la Cámara: básicos, manuales y de ajustes
El corazón de esta nueva experiencia serán los llamados widgets de la app de Cámara. No se trata de los widgets clásicos de la pantalla de inicio, sino de pequeños módulos dentro de la propia interfaz fotográfica que concentran un control concreto: un tipo de cuadrícula, un ajuste de exposición, un modo de enfoque, etc.
Estos widgets se podrán gestionar desde una bandeja transparente que se deslizará desde la parte inferior de la pantalla con la opción «Añadir widgets» (con opciones similares a las que permiten controlar la cámara de tu iPhone). Al abrirla, el usuario verá diferentes categorías: un grupo de herramientas básicas, otro de opciones manuales y una sección de ajustes más generales, como pueden ser estilos fotográficos o parámetros que afectan a varias capturas.
En el modo Foto, por ejemplo, la bandeja avanzada incluiría controles de profundidad de campo y de exposición más precisos, junto a accesos para modificar rápidamente el temporizador, alternar estilos de imagen o cambiar cómo se aplica la cuadrícula y el nivel del horizonte. Todo ello formaría una especie de panel de control pensado para quien quiera ir un paso más allá sin abandonar la aplicación de Apple.
Cada widget podrá activarse o no según las preferencias de la persona, lo que abre la puerta a interfaces muy diferentes en función del tipo de fotógrafo. Desde una vista casi «automática» para quienes solo quieren disparar, hasta una disposición cargada de diales virtuales para quien busca un flujo de trabajo más cercano a una cámara tradicional.
Para no romper con lo conocido, Apple mantendrá la configuración actual como punto de partida. Es decir, al abrir la app por primera vez en iOS 27 todo seguirá donde estaba, con los interruptores habituales para resolución, modo nocturno, flash o Live Photos. Será el usuario quien, si lo desea, active las opciones avanzadas y empiece a modificar la estructura.
Controles por modo de captura y nueva ubicación de botones

Otra pieza importante de la renovación es que cada modo de captura tendrá su propia combinación de widgets y controles. No es lo mismo hacer una foto rápida que grabar un vídeo o usar un modo específico, y Apple parece decidida a reflejar esa diferencia en la interfaz. Así, al cambiar de modo, también podrían cambiar los accesos visibles en la barra superior.
En la práctica, esto permitiría que el modo Foto tenga prioridad en ajustes de enfoque, exposición o estilos, mientras que el modo Vídeo se centre más en parámetros como la resolución de grabación, la tasa de fotogramas o la estabilización. Otras funciones podrían aprovechar su propia plantilla de widgets, adaptando el espacio a lo que más se necesita en cada caso.
Las filtraciones apuntan a movimientos concretos de botones que hoy en día están algo escondidos. Por ejemplo, el interruptor que muestra todos los controles disponibles pasaría de la esquina superior derecha a una posición junto al botón del obturador. Con este cambio, Apple intentaría hacer más evidente la presencia de funciones avanzadas sin llenar la parte superior de iconos desde el primer momento.
También se habla de nuevas opciones de cuadrícula y nivel integradas directamente en la app, sin obligar a ir a los ajustes del sistema. Esto facilitaría que el usuario ajuste sobre la marcha la ayuda visual que necesita para encuadrar: desde una cuadrícula muy sutil hasta líneas más marcadas para mantener el horizonte recto o aplicar reglas de composición.
Son cambios que, sin ser tan llamativos como una función completamente nueva, pueden marcar una diferencia clara en el uso diario, sobre todo para quienes sacan el iPhone del bolsillo para hacer varias fotos seguidas con criterios distintos y necesitan rapidez para cambiar de un tipo de captura a otro.
Modo Siri dentro de la app de Cámara
Uno de los puntos donde Apple está poniendo más atención es en la integración de la cámara con su apuesta por la inteligencia artificial. iOS 27 incorporará un nuevo modo Siri dentro del carrusel de opciones de la app de Cámara, situado junto al resto de modos como foto o vídeo, según las filtraciones.
Este modo no se limitará a lanzar el asistente de voz sin más. La idea es ofrecer un acceso directo a las capacidades de Inteligencia Visual de Apple, aprovechando lo que el iPhone está enfocando en tiempo real. De este modo, el usuario podría apuntar a un objeto, un texto o una planta y pedirle a Siri que lo identifique, traduzca o analice.
Entre los usos que se han mencionado están la identificación de elementos del entorno, la traducción instantánea de rótulos o documentos y la obtención de más detalles sobre productos que aparezcan en escena. Es un enfoque que acerca a la app de Cámara a algo más parecido a un visor inteligente, capaz de interpretar lo que ve y ofrecer contexto adicional.
Este modo Siri en la Cámara se sumará a otros cambios mayores que también llegarán con iOS 27 para el asistente, como una interfaz más cercana a los chatbots actuales, mayores capacidades para manejar tareas complejas y una presencia más integrada en la Dynamic Island. Aun así, en el caso de la Cámara, el objetivo principal parece ser aprovechar la visión por ordenador de manera natural, sin obligar al usuario a cambiar de app.
Para el día a día, esto podría traducirse en acciones sencillas como apuntar al menú de un restaurante y pedir una traducción, o escanear un cartel y obtener al instante la información en otro idioma. Todo ello sin necesidad de ir saltando entre aplicaciones ni menús de opciones.
Una apuesta por los usuarios avanzados sin abandonar la sencillez
Más allá de los detalles técnicos, el mensaje de fondo es bastante claro: Apple quiere que la app de Cámara sirva tanto para el usuario ocasional como para quien exige más control. Hasta ahora, los que necesitaban herramientas avanzadas solían acabar en aplicaciones de terceros, dejando la app nativa como un recurso rápido o una solución de emergencia.
Con la llegada de los widgets internos, los controles por modo y el modo Siri integrado, la compañía intenta que el iPhone se sostenga mejor por sí solo como cámara principal, sin obligar a instalar complementos para tareas relativamente avanzadas. Aun así, el enfoque sigue siendo progresivo: el que no quiera complicarse, podrá seguir utilizando la interfaz casi como hasta ahora.
Este equilibrio es especialmente relevante en mercados como España y el resto de Europa, donde el iPhone se usa cada vez más como herramienta de trabajo para creadores de contenido, periodistas, profesionales del marketing o usuarios que producen vídeo y foto de forma habitual. Contar con una cámara configurable sin necesidad de recurrir a apps extra puede ahorrarle tiempo a más de uno y encaja con el software para iOS que muchos ya emplean.
Otro detalle a tener en cuenta es que todo este rediseño se enmarca en la evolución del lenguaje visual Liquid Glass, introducido por Apple en la generación anterior. Aunque iOS 27 no va a cambiar de arriba a abajo la estética del sistema, sí busca pulir lo ya lanzado y llevar ese estilo de transparencias y superficies «de cristal» a más rincones de la interfaz, incluyendo la experiencia fotográfica.
Con la vista puesta en la presentación prevista para principios de junio, la nueva app de Cámara de iOS 27 se perfila como una de las grandes protagonistas de la actualización. No solo por las funciones que añade, sino porque puede marcar un antes y un después en cómo Apple entiende la personalización en una de sus aplicaciones más importantes.
