CarPlay Ultra se prepara para dar el salto a Hyundai y Kia

  • CarPlay Ultra dejará de ser exclusivo de Aston Martin y debutará en al menos un modelo clave de Hyundai o Kia en la segunda mitad de año.
  • La nueva versión de CarPlay se integra en todo el salpicadero, incluyendo cuadro de instrumentos y controles de climatización.
  • Hyundai, Kia y Genesis mantienen sus planes con Apple mientras otras marcas apuestan por sistemas propios o se quedan en el CarPlay clásico.
  • El despliegue lento y la resistencia de algunos fabricantes marcarán el ritmo de expansión de CarPlay Ultra en Europa.

CarPlay Ultra en coches compatibles

Para muchos conductores europeos, especialmente en España, resulta poco realista plantearse pagar más de 200.000 euros por un coche de lujo solo para disfrutar de la próxima generación del sistema de infoentretenimiento de Apple. Hasta ahora, esa era prácticamente la única vía: hacerse con un Aston Martin de última hornada para probar CarPlay Ultra en vivo y en directo.

Aunque todavía no está claro cuándo llegará CarPlay Ultra a modelos más asequibles y generalistas, las últimas filtraciones apuntan a que ese momento se acerca. En distintos informes y boletines especializados, incluido el newsletter Power On de Mark Gurman, se señala a Hyundai y Kia como los próximos protagonistas, un movimiento que podría ser el punto de partida para la expansión real de esta plataforma en el mercado europeo.

Hyundai y Kia, primeros en llevar CarPlay Ultra al gran público

Interfaz CarPlay Ultra en el salpicadero

Según la información adelantada por Mark Gurman en su boletín Power On, Apple y el grupo Hyundai Motor (que engloba a Hyundai, Kia y Genesis) están ultimando los preparativos para estrenar CarPlay Ultra en la segunda mitad de este año. Las fuentes hablan de al menos un modelo importante de Hyundai o Kia como primer escaparate, lo que pondría fin a la exclusiva práctica que Aston Martin ha tenido en este terreno.

Los informes apuntan a que ese estreno podría llegar de la mano de un nuevo Hyundai eléctrico, con el IONIQ 3 EV como uno de los candidatos mejor posicionados. Este modelo, previsto para debutar oficialmente y ponerse a la venta antes de que acabe el año, encajaría con el perfil de vehículo en el que Apple quiere mostrar el potencial de su sistema, especialmente por su enfoque tecnológico y su papel clave en la gama de la marca.

En cualquier caso, lo relevante para el usuario es que Hyundai y Kia se situarán como las primeras marcas de gran volumen en adoptar CarPlay Ultra. Esto abre la puerta a que, poco a poco, veamos esta integración en segmentos más variados, desde compactos y SUV de tamaño medio hasta familiares y crossover urbanos que son especialmente populares en España y el resto de Europa.

A día de hoy, Apple no ha detallado públicamente qué modelos concretos serán los elegidos ni en qué mercados aparecerán primero, pero la ventana temporal manejada por las filtraciones coincide con la promesa oficial de la compañía de ampliar la presencia de CarPlay Ultra en un plazo aproximado de doce meses desde su gran actualización de roadmap en 2025.

De la exclusiva con Aston Martin a la llegada a marcas generalistas

CarPlay Ultra fue presentado por primera vez en la WWDC 2022, aunque su despliegue real ha ido con bastante retraso respecto a los planes iniciales. Apple aseguró entonces que los primeros coches equipados con esta nueva generación llegarían a finales de 2023. Sin embargo, el calendario se fue deslizando hasta que, finalmente, la adopción inicial recayó en unos pocos modelos de Aston Martin ya en 2025.

Esta primera fase ha servido como especie de laboratorio de lujo: un entorno muy controlado y de alto precio en el que Apple podía pulir la experiencia sin el impacto masivo que tendría en un fabricante de gran volumen. No deja de ser llamativo que, durante meses, los clientes de Aston Martin hayan sido prácticamente los únicos en poder probar una tecnología que, sobre el papel, aspira a popularizarse en un futuro cercano.

El giro de estrategia llega cuando Apple empieza a mirar más allá de los deportivos de alta gama y se centra en marcas que venden cientos de miles de coches al año en Europa. Hyundai y Kia, con una fuerte presencia en países como España, Alemania, Francia o Italia, son candidatos ideales para ese salto de escala, tanto por su apuesta por la electrificación como por su historial de colaboración con ecosistemas externos.

En paralelo, Genesis, la marca premium del grupo, también figura en la lista de fabricantes que mantienen planes para integrar CarPlay Ultra. Aunque por ahora no hay plazos concretos, su encaje natural sería en berlinas y SUV de gama media-alta, un tipo de vehículo donde la experiencia digital a bordo pesa cada vez más en la decisión de compra.

Qué diferencia a CarPlay Ultra del CarPlay clásico

El gran cambio de CarPlay Ultra respecto a la versión tradicional es la profundidad de la integración con el coche. Ya no se trata solo de proyectar aplicaciones del iPhone en la pantalla central de infoentretenimiento, sino de ocupar prácticamente todo el salpicadero digital, incluyendo el cuadro de instrumentos y otras superficies de visualización.

Para lograrlo, Apple y cada fabricante deben trabajar codo con codo en un desarrollo específico. CarPlay Ultra no es un simple “enchufar y listo” como el CarPlay convencional: requiere adaptar la interfaz a la arquitectura electrónica del vehículo, a la disposición de pantallas y, en muchos casos, a las líneas de diseño propias de cada marca.

Cuando el conductor conecta su iPhone, el sistema puede acceder a datos clave del coche como la velocidad, el nivel de combustible o batería, la presión de los neumáticos o la temperatura del motor. Con esa información, CarPlay Ultra construye una interfaz unificada que sustituye los relojes tradicionales por paneles digitales completamente personalizables, desde los colores hasta el tipo de indicadores.

Además, la nueva generación de CarPlay incluye aplicaciones exclusivas pensadas para controlar funciones del vehículo, como el climatizador, la radio, el cierre centralizado, los avisos de mantenimiento o la visualización de la cámara de marcha atrás, todo ello sin salir del entorno gráfico de Apple. Para el usuario, la sensación es cercana a estar manejando un “Apple Car” virtual, aunque el coche siga siendo de la marca de siempre.

Integración visual y funciones de mapas avanzadas

Uno de los aspectos más vistosos de CarPlay Ultra es el tratamiento de los mapas. Las aplicaciones de navegación, ya sean Apple Maps u otras compatibles, pueden extenderse más allá de la pantalla central y ocupar parte del cuadro de instrumentos, mostrando la ruta junto a la velocidad, las revoluciones o la autonomía restante.

Esta disposición tiene impacto práctico: permite al conductor consultar la información esencial de un vistazo, sin tener que desviar tanto la mirada de la carretera. Al mismo tiempo, ofrece un grado de personalización mayor, con distintos estilos de visualización que cada fabricante puede adaptar a su identidad de marca.

Visualmente, CarPlay Ultra se beneficia del lenguaje de diseño más reciente de Apple, en sintonía con lo que se ha ido introduciendo en iOS con efectos como el llamado “Liquid Glass”. Iconos, transiciones y elementos de interfaz se trasladan al coche con un aspecto muy reconocible para cualquier usuario de iPhone, pero ajustado para que siga siendo legible y no genere distracciones en marcha.

La idea es que, aunque cada vehículo tenga su propia configuración, el conductor se sienta como en casa nada más conectar el teléfono: mismos gestos, mismas animaciones y un ecosistema de apps que se comporta de manera coherente entre móvil y salpicadero.

Por qué está tardando tanto en expandirse CarPlay Ultra

El retraso en el despliegue de CarPlay Ultra no se debe tanto a limitaciones técnicas del iPhone como a la complejidad de la integración con los fabricantes. Mientras que el CarPlay clásico funciona sobre una sola pantalla y con un conjunto relativamente acotado de funciones, la versión Ultra requiere coordinar hardware, software y diseño en varias superficies digitales a la vez.

Cada marca tiene su propia plataforma de infoentretenimiento, sus políticas de seguridad y sus prioridades comerciales. Integrar un sistema externo que puede llegar a “ocupar” todo el salpicadero implica ceder parte del protagonismo, algo que no todos los grupos automovilísticos están dispuestos a aceptar sin reservas.

A esto se suma que la industria del automóvil se encuentra en plena transición hacia el coche eléctrico y conectado, con inversiones enormes en software propio. Algunos fabricantes prefieren centrarse en sus propios ecosistemas, incluso aunque eso suponga renunciar temporalmente a soluciones de terceros tan populares como CarPlay Ultra.

El resultado es un avance irregular: mientras Apple cumple su promesa de ampliar el número de socios, el ritmo de llegada a los concesionarios es mucho más lento de lo que sugerían las primeras presentaciones y campañas de marketing.

Marcas que apuestan por CarPlay Ultra y quienes se mantienen al margen

En el lado de los fabricantes favorables al ecosistema de Apple, el grupo Hyundai destaca como el aliado más visible para CarPlay Ultra, con Hyundai, Kia y Genesis en la lista de futuras integraciones. Su apoyo contrasta con el de otros constructores que se han mostrado más fríos o han cambiado de postura con el tiempo.

En los últimos años, se produjo una retirada llamativa de varias marcas europeas que, pese a haber sido presentadas por Apple como socios iniciales de la nueva generación de CarPlay, decidieron redirigir su estrategia. Audi, Mercedes-Benz, Polestar, Renault o Volvo, entre otros, han dado prioridad a sus sistemas nativos, y en muchos casos no han concretado plazos para adoptar la versión Ultra, aunque sí siguen apoyando CarPlay clásico y Android Auto.

El caso de Volvo es ilustrativo. Directivos de la marca han reiterado su compromiso con CarPlay y Android Auto en sus gamas, incluidos los modelos eléctricos, y hablan de una integración “realmente buena” con el sistema de Apple. Sin embargo, la compañía no ha confirmado la adopción de CarPlay Ultra, pese a haber sido citada inicialmente como uno de los socios de esta nueva plataforma.

Mientras tanto, otros grupos van más allá en la dirección contraria. General Motors ha decidido eliminar incluso el CarPlay convencional de sus nuevos vehículos eléctricos, apostando por una solución propia y cerrando de facto la puerta a la versión Ultra en marcas como Chevrolet, Cadillac o GMC a medio plazo.

Resistencias, dudas y el papel de Tesla

La postura reticente hacia CarPlay Ultra no es exclusiva de unos pocos fabricantes. BMW, por ejemplo, se ha mostrado muy prudente a la hora de ceder el control del salpicadero a ecosistemas externos, con el argumento de mantener una experiencia de marca coherente y no depender de un tercero para elementos clave de la interfaz de conducción.

En Estados Unidos, algunas figuras de la industria, como directivos de Ford, han cuestionado públicamente el valor añadido de permitir que Apple controle buena parte de la experiencia digital del vehículo. Para ellos, la batalla por el software del coche es estratégica y no conviene externalizarla, ni siquiera parcialmente.

El caso de Tesla es particular. Históricamente, la compañía ha mantenido un ecosistema muy cerrado y basado íntegramente en su propio software. No obstante, distintos informes apuntan a que el fabricante estaría trabajando en integrar la versión estándar de CarPlay como un módulo más dentro de su interfaz, sin que llegue a ocupar toda la pantalla.

En cualquier escenario, todo indica que Tesla no tiene intención de adoptar CarPlay Ultra. La idea sería permitir al usuario usar CarPlay de forma inalámbrica en una ventana independiente, mientras la mayor parte de la experiencia de conducción seguiría bajo el mando del sistema propio de la marca, un equilibrio que evitaría ceder el control total del salpicadero.

CarPlay clásico sigue vivo mientras se prepara el salto a Ultra

Mientras se perfila la llegada de CarPlay Ultra a marcas como Hyundai y Kia, el CarPlay tradicional continúa evolucionando gracias a las actualizaciones de iOS. A partir de iOS 26, Apple ha introducido mejoras notables en la plataforma que benefician directamente a los conductores que todavía no podrán acceder a la versión Ultra.

Una de las novedades más destacadas es la posibilidad de usar AirPlay para duplicar vídeo en la pantalla del coche cuando este está completamente detenido. De este modo, se pueden ver contenidos mientras se espera en el vehículo, manteniendo las restricciones de seguridad para que no haya distracciones durante la conducción.

También se han incorporado widgets y actividades en vivo muy similares a los que ya existen en el iPhone. En las últimas versiones de iOS, el espacio disponible para estos elementos ha aumentado, permitiendo consultar información relevante (deportes, tareas, eventos, seguimiento en tiempo real) sin necesidad de abrir cada aplicación por separado.

En el plano visual, el estilo “Liquid Glass” se ha trasladado progresivamente a CarPlay, lo que hace que los iconos y elementos de interfaz resulten familiares para quienes usan los sistemas más recientes de Apple. A la vez, se han ajustado los efectos para garantizar legibilidad y minimizar distracciones, con opciones de personalización tanto en modo claro como oscuro.

Las notificaciones también se han rediseñado. Ahora, las alertas de llamadas y mensajes se muestran en formatos más discretos que no ocupan toda la pantalla, y se aplican filtros para bloquear llamadas y mensajes no deseados. Funciones como las reacciones en Mensajes de Apple también han llegado a CarPlay, permitiendo responder sin necesidad de manipular directamente el iPhone.

Lo que puede esperar el conductor medio en España y Europa

Para el usuario europeo, el gran interés de CarPlay Ultra está en comprobar si aporta ventajas reales en el día a día frente a los sistemas ya presentes en el mercado. La llegada a marcas de volumen como Hyundai y Kia será una prueba importante, porque son vehículos que veremos circulando de forma habitual por ciudades y carreteras españolas.

Si la integración cumple lo prometido, el conductor debería notar una experiencia más coherente y fluida entre el iPhone y el coche, con acceso unificado a navegación, comunicaciones, entretenimiento y datos del vehículo en un mismo entorno visual. La posibilidad de personalizar el aspecto del cuadro de instrumentos y otros paneles digitales puede ser un plus para quienes valoran la estética y la información a medida.

Al mismo tiempo, la implantación de CarPlay Ultra dependerá de cómo los fabricantes gestionen la convivencia con sus sistemas nativos de infoentretenimiento. Algunos podrían optar por ofrecer ambas opciones en paralelo, mientras que otros podrían reservar la integración más profunda para determinadas gamas o paquetes opcionales de mayor precio.

En países como España, donde los vehículos de Hyundai y Kia han ganado terreno en segmentos como los SUV compactos y los eléctricos urbanos, CarPlay Ultra podría convertirse en un argumento de compra adicional para los usuarios muy ligados al ecosistema de Apple, siempre que el sobrecoste asociado no sea excesivo.

Aunque todavía faltan detalles oficiales, la sensación general en el sector es que CarPlay Ultra está pasando de ser una rareza reservada a superdeportivos de lujo a perfilarse como una opción tangible para el conductor medio, con Hyundai, Kia y Genesis como primeros embajadores y con un panorama de fabricantes dividido entre quienes abrazan el ecosistema de Apple y quienes prefieren apostar todas sus fichas a soluciones propias.

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