CNMC abre expediente a Apple y Amazon por incumplir una orden

  • La CNMC considera que Apple y Amazon retrasaron casi dos años el fin de las conductas anticompetitivas ordenado en 2023.
  • La sanción original fue de 194 millones de euros por limitar revendedores y publicidad de competidores en Amazon España.
  • El regulador declaró el incumplimiento el 1 de octubre de 2025 y ha instado a abrir un nuevo expediente sancionador.
  • El caso está recurrido ante la Audiencia Nacional y puede marcar un importante precedente para las grandes plataformas digitales.

Investigación CNMC Apple Amazon

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha puesto de nuevo el foco en Apple y Amazon por el modo en que gestionaron sus relaciones comerciales en España tras la histórica sanción impuesta en 2023. El organismo considera que ambas multinacionales no acataron a tiempo la orden de poner fin a las prácticas anticompetitivas vinculadas a la venta de productos Apple en la plataforma de Amazon.

Este nuevo movimiento del regulador abre la puerta a otro expediente sancionador, al entender que las compañías mantuvieron durante casi dos años unas cláusulas contractuales que ya habían sido declaradas contrarias a la competencia. Todo ello sucede mientras la resolución de 2023 sigue recurrida ante la Audiencia Nacional y pendiente de un pronunciamiento judicial definitivo.

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Una sanción millonaria que no se aplicó con la rapidez exigida

En julio de 2023, la CNMC impuso a Apple y Amazon una multa conjunta de 194 millones de euros por el modo en que estructuraron sus acuerdos comerciales para la venta de dispositivos de la marca de Cupertino en España. El regulador concluyó que esos contratos incluían cláusulas anticompetitivas que alteraban el funcionamiento normal del mercado digital.

La sanción se basó en la aplicación del artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia y del artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, al entender que el pacto entre ambas compañías suponía una restricción injustificada de la competencia en el canal online. No se trataba solo de una multa cuantiosa, sino de la obligación inmediata de corregir las condiciones comerciales en el marketplace.

En el reparto de la sanción, Apple fue condenada a pagar 143,64 millones de euros, mientras que Amazon afrontó una multa de 50,51 millones de euros. La CNMC consideró que ambas tenían responsabilidad en el diseño y aplicación de las cláusulas, aunque el peso económico del castigo recayó especialmente sobre el fabricante.

La resolución de 2023 obligaba además a las dos empresas a cesar de inmediato las conductas consideradas restrictivas. Es decir, no bastaba con abonar la multa: el regulador exigía que las condiciones de funcionamiento del marketplace se ajustaran sin demora a la normativa de competencia.

El cumplimiento de esa orden de cese se ha convertido ahora en el centro del nuevo conflicto, después de que la CNMC haya constatado que las modificaciones efectivas no llegaron hasta mayo de 2025, muy por detrás del calendario previsto en la resolución sancionadora.

Cómo afectaban las cláusulas al mercado español

El origen de todo el caso está en los acuerdos firmados el 31 de octubre de 2018, que actualizaron las condiciones de Amazon como distribuidor autorizado de productos Apple en España. Bajo ese marco contractual, se estableció un sistema de acceso al marketplace que, a juicio del regulador, fue mucho más allá de una simple colaboración comercial.

Según la CNMC, aquellas condiciones redujeron de forma injustificada el número de revendedores de productos Apple que podían operar dentro de Amazon España. En la práctica, muchos distribuidores que antes vendían dispositivos de la marca quedaron fuera del principal escaparate digital del país, perdiendo visibilidad y capacidad de competir en precio y servicio.

El impacto no se limitó al número de vendedores. El regulador concluyó que también se restringieron los espacios publicitarios disponibles para las marcas competidoras de Apple dentro de la propia plataforma. Esto habría limitado las campañas de marketing de otros fabricantes que intentaban llegar a los usuarios interesados en dispositivos de gama similar.

Además, las investigaciones de Competencia detectaron que Amazon no podía dirigir determinadas campañas de marketing a clientes de productos Apple para ofrecerles alternativas de otras marcas. Este tipo de restricciones, según el organismo, habría dificultado que el consumidor conociera opciones distintas dentro del marketplace, alterando la transparencia del proceso de decisión de compra.

En conjunto, la CNMC consideró que el diseño de estas cláusulas generó un entorno preferencial para Apple en el canal online, con efectos directos sobre los pequeños distribuidores, los fabricantes rivales y los propios usuarios finales, que veían reducidas sus alternativas reales pese a operar en un entorno aparentemente abierto.

Un cumplimiento tardío: casi dos años de desfase

Tras la sanción de julio de 2023, el mensaje del regulador fue claro: Apple y Amazon debían eliminar las cláusulas restrictivas y ajustar sus acuerdos para devolver el mercado a una situación de mayor apertura competitiva. Sin embargo, los hechos constatados por la CNMC apuntan a una reacción bastante más lenta de lo que exigía la resolución.

De acuerdo con el nuevo pronunciamiento, las empresas no suprimieron las restricciones hasta mayo de 2025. Eso significa que, durante casi dos años, el marketplace español habría continuado funcionando con las mismas limitaciones que ya habían sido declaradas ilegales por el organismo de competencia.

Esa demora llevó al Consejo de la CNMC a declarar formalmente, el 1 de octubre de 2025, que no se había cumplido en plazo la orden de cese. En esa misma fecha, el regulador acordó iniciar los trámites para un nuevo expediente sancionador centrado, esta vez, en el propio incumplimiento de la resolución anterior.

La propia Comisión ha subrayado que este retraso no es un matiz técnico, sino un elemento con posibles efectos muy relevantes sobre el mercado, ya que las condiciones cuestionadas se mantuvieron operativas más allá del momento en que debieron desaparecer.

El nuevo expediente no prejuzga todavía el resultado final, pero sí refleja que la CNMC considera que existen indicios suficientes de infracción derivados de la desobediencia a la orden. En función de lo que se determine en la instrucción, podrían llegar a imponerse sanciones adicionales o medidas coercitivas específicas.

Posición de Amazon y batalla judicial abierta

Fuentes de Amazon citadas por distintos medios han confirmado que la compañía ha recurrido la resolución ante la Audiencia Nacional y que discrepa abiertamente de la interpretación de la CNMC. La empresa sostiene que su modelo de marketplace no se beneficia de excluir vendedores, sino precisamente de lo contrario.

Desde la plataforma recuerdan que buena parte de su negocio se apoya en pequeñas y medianas empresas que venden a través de Amazon, por lo que su estrategia se basaría en incrementar la oferta y no en reducirla. En esa línea, defienden que el acuerdo alcanzado con Apple habría permitido a los clientes acceder a más variedad de productos, mejores precios y envíos más rápidos dentro del mercado español.

En paralelo, Apple y Amazon mantienen recursos contra la sanción de 2023, que siguen tramitándose en la Audiencia Nacional; la apelación en el caso App Store de Apple atrae atención. El tribunal deberá pronunciarse sobre la legalidad de la actuación del regulador, el encaje jurídico de las cláusulas y el alcance de las obligaciones impuestas a las compañías.

La resolución judicial será clave para determinar si la CNMC actuó dentro de los márgenes de la normativa española y europea de competencia y si el diseño de los acuerdos de distribución entre ambas empresas vulneró o no dichas reglas. Hasta que haya sentencia firme, la controversia legal seguirá abierta, aunque ello no exime a las compañías de cumplir provisionalmente con las órdenes del regulador.

Mientras tanto, el Consejo de la CNMC ya ha constatado que las conductas sancionadas se prolongaron hasta 2025 y ha impulsado la incoación de un nuevo procedimiento sancionador por incumplimiento, que podría derivar en multas adicionales si se confirma la infracción.

Un caso clave para la competencia en el comercio electrónico

Más allá de las cifras, el expediente contra Apple y Amazon se ha convertido en un símbolo del escrutinio creciente sobre las grandes plataformas tecnológicas en Europa. La investigación española se enmarca en un contexto más amplio en el que distintos reguladores europeos analizan con lupa los acuerdos de distribución y la gestión del espacio publicitario en los marketplaces.

La CNMC ha insistido en que su actuación busca garantizar un entorno competitivo justo en el comercio electrónico, evitando que las posiciones dominantes o los pactos entre grandes operadores terminen cerrando la puerta a otros actores del mercado. En el caso concreto de Amazon España, el acceso al canal es decisivo para multitud de distribuidores y fabricantes que dependen de la visibilidad online para llegar al consumidor.

El desenlace de este procedimiento puede tener consecuencias que trascienden a las dos compañías implicadas. Cualquier decisión firme sobre la forma en que se estructuran los acuerdos de distribución y publicidad podría marcar la pauta para otros contratos entre fabricantes y marketplaces en toda Europa.

Para los profesionales del sector tecnológico, el caso pone sobre la mesa la importancia de que los departamentos legales y de cumplimiento adapten con rapidez los contratos y algoritmos a las resoluciones de los reguladores. La CNMC ha dejado claro que su labor no termina con imponer una multa, sino que se extiende a verificar que los cambios ordenados se implementan realmente en la operativa diaria.

Casi tres años después de la sanción inicial de 194 millones de euros, Apple, Amazon y la CNMC mantienen abierto un frente administrativo y judicial que será seguido de cerca por todo el ecosistema digital español. Lo que se decida en este caso puede influir en cómo las grandes plataformas diseñan sus acuerdos futuros, en el margen de maniobra de los distribuidores independientes y en la forma en que los consumidores encuentran y comparan productos en los principales escaparates online del país.