La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha puesto de nuevo el foco en Apple y Amazon por el modo en que gestionaron sus relaciones comerciales en España tras la histórica sanción impuesta en 2023. El organismo considera que ambas multinacionales no acataron a tiempo la orden de poner fin a las prácticas anticompetitivas vinculadas a la venta de productos Apple en la plataforma de Amazon.
Este nuevo movimiento del regulador abre la puerta a otro expediente sancionador, al entender que las compañÃas mantuvieron durante casi dos años unas cláusulas contractuales que ya habÃan sido declaradas contrarias a la competencia. Todo ello sucede mientras la resolución de 2023 sigue recurrida ante la Audiencia Nacional y pendiente de un pronunciamiento judicial definitivo.
Una sanción millonaria que no se aplicó con la rapidez exigida
En julio de 2023, la CNMC impuso a Apple y Amazon una multa conjunta de 194 millones de euros por el modo en que estructuraron sus acuerdos comerciales para la venta de dispositivos de la marca de Cupertino en España. El regulador concluyó que esos contratos incluÃan cláusulas anticompetitivas que alteraban el funcionamiento normal del mercado digital.
La sanción se basó en la aplicación del artÃculo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia y del artÃculo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, al entender que el pacto entre ambas compañÃas suponÃa una restricción injustificada de la competencia en el canal online. No se trataba solo de una multa cuantiosa, sino de la obligación inmediata de corregir las condiciones comerciales en el marketplace.
En el reparto de la sanción, Apple fue condenada a pagar 143,64 millones de euros, mientras que Amazon afrontó una multa de 50,51 millones de euros. La CNMC consideró que ambas tenÃan responsabilidad en el diseño y aplicación de las cláusulas, aunque el peso económico del castigo recayó especialmente sobre el fabricante.
La resolución de 2023 obligaba además a las dos empresas a cesar de inmediato las conductas consideradas restrictivas. Es decir, no bastaba con abonar la multa: el regulador exigÃa que las condiciones de funcionamiento del marketplace se ajustaran sin demora a la normativa de competencia.
El cumplimiento de esa orden de cese se ha convertido ahora en el centro del nuevo conflicto, después de que la CNMC haya constatado que las modificaciones efectivas no llegaron hasta mayo de 2025, muy por detrás del calendario previsto en la resolución sancionadora.
Cómo afectaban las cláusulas al mercado español
El origen de todo el caso está en los acuerdos firmados el 31 de octubre de 2018, que actualizaron las condiciones de Amazon como distribuidor autorizado de productos Apple en España. Bajo ese marco contractual, se estableció un sistema de acceso al marketplace que, a juicio del regulador, fue mucho más allá de una simple colaboración comercial.
Según la CNMC, aquellas condiciones redujeron de forma injustificada el número de revendedores de productos Apple que podÃan operar dentro de Amazon España. En la práctica, muchos distribuidores que antes vendÃan dispositivos de la marca quedaron fuera del principal escaparate digital del paÃs, perdiendo visibilidad y capacidad de competir en precio y servicio.
El impacto no se limitó al número de vendedores. El regulador concluyó que también se restringieron los espacios publicitarios disponibles para las marcas competidoras de Apple dentro de la propia plataforma. Esto habrÃa limitado las campañas de marketing de otros fabricantes que intentaban llegar a los usuarios interesados en dispositivos de gama similar.
Además, las investigaciones de Competencia detectaron que Amazon no podÃa dirigir determinadas campañas de marketing a clientes de productos Apple para ofrecerles alternativas de otras marcas. Este tipo de restricciones, según el organismo, habrÃa dificultado que el consumidor conociera opciones distintas dentro del marketplace, alterando la transparencia del proceso de decisión de compra.
En conjunto, la CNMC consideró que el diseño de estas cláusulas generó un entorno preferencial para Apple en el canal online, con efectos directos sobre los pequeños distribuidores, los fabricantes rivales y los propios usuarios finales, que veÃan reducidas sus alternativas reales pese a operar en un entorno aparentemente abierto.
Un cumplimiento tardÃo: casi dos años de desfase
Tras la sanción de julio de 2023, el mensaje del regulador fue claro: Apple y Amazon debÃan eliminar las cláusulas restrictivas y ajustar sus acuerdos para devolver el mercado a una situación de mayor apertura competitiva. Sin embargo, los hechos constatados por la CNMC apuntan a una reacción bastante más lenta de lo que exigÃa la resolución.
De acuerdo con el nuevo pronunciamiento, las empresas no suprimieron las restricciones hasta mayo de 2025. Eso significa que, durante casi dos años, el marketplace español habrÃa continuado funcionando con las mismas limitaciones que ya habÃan sido declaradas ilegales por el organismo de competencia.
Esa demora llevó al Consejo de la CNMC a declarar formalmente, el 1 de octubre de 2025, que no se habÃa cumplido en plazo la orden de cese. En esa misma fecha, el regulador acordó iniciar los trámites para un nuevo expediente sancionador centrado, esta vez, en el propio incumplimiento de la resolución anterior.
La propia Comisión ha subrayado que este retraso no es un matiz técnico, sino un elemento con posibles efectos muy relevantes sobre el mercado, ya que las condiciones cuestionadas se mantuvieron operativas más allá del momento en que debieron desaparecer.
El nuevo expediente no prejuzga todavÃa el resultado final, pero sà refleja que la CNMC considera que existen indicios suficientes de infracción derivados de la desobediencia a la orden. En función de lo que se determine en la instrucción, podrÃan llegar a imponerse sanciones adicionales o medidas coercitivas especÃficas.
Posición de Amazon y batalla judicial abierta
Fuentes de Amazon citadas por distintos medios han confirmado que la compañÃa ha recurrido la resolución ante la Audiencia Nacional y que discrepa abiertamente de la interpretación de la CNMC. La empresa sostiene que su modelo de marketplace no se beneficia de excluir vendedores, sino precisamente de lo contrario.
Desde la plataforma recuerdan que buena parte de su negocio se apoya en pequeñas y medianas empresas que venden a través de Amazon, por lo que su estrategia se basarÃa en incrementar la oferta y no en reducirla. En esa lÃnea, defienden que el acuerdo alcanzado con Apple habrÃa permitido a los clientes acceder a más variedad de productos, mejores precios y envÃos más rápidos dentro del mercado español.
En paralelo, Apple y Amazon mantienen recursos contra la sanción de 2023, que siguen tramitándose en la Audiencia Nacional; la apelación en el caso App Store de Apple atrae atención. El tribunal deberá pronunciarse sobre la legalidad de la actuación del regulador, el encaje jurÃdico de las cláusulas y el alcance de las obligaciones impuestas a las compañÃas.
La resolución judicial será clave para determinar si la CNMC actuó dentro de los márgenes de la normativa española y europea de competencia y si el diseño de los acuerdos de distribución entre ambas empresas vulneró o no dichas reglas. Hasta que haya sentencia firme, la controversia legal seguirá abierta, aunque ello no exime a las compañÃas de cumplir provisionalmente con las órdenes del regulador.
Mientras tanto, el Consejo de la CNMC ya ha constatado que las conductas sancionadas se prolongaron hasta 2025 y ha impulsado la incoación de un nuevo procedimiento sancionador por incumplimiento, que podrÃa derivar en multas adicionales si se confirma la infracción.
Un caso clave para la competencia en el comercio electrónico
Más allá de las cifras, el expediente contra Apple y Amazon se ha convertido en un sÃmbolo del escrutinio creciente sobre las grandes plataformas tecnológicas en Europa. La investigación española se enmarca en un contexto más amplio en el que distintos reguladores europeos analizan con lupa los acuerdos de distribución y la gestión del espacio publicitario en los marketplaces.
La CNMC ha insistido en que su actuación busca garantizar un entorno competitivo justo en el comercio electrónico, evitando que las posiciones dominantes o los pactos entre grandes operadores terminen cerrando la puerta a otros actores del mercado. En el caso concreto de Amazon España, el acceso al canal es decisivo para multitud de distribuidores y fabricantes que dependen de la visibilidad online para llegar al consumidor.
El desenlace de este procedimiento puede tener consecuencias que trascienden a las dos compañÃas implicadas. Cualquier decisión firme sobre la forma en que se estructuran los acuerdos de distribución y publicidad podrÃa marcar la pauta para otros contratos entre fabricantes y marketplaces en toda Europa.
Para los profesionales del sector tecnológico, el caso pone sobre la mesa la importancia de que los departamentos legales y de cumplimiento adapten con rapidez los contratos y algoritmos a las resoluciones de los reguladores. La CNMC ha dejado claro que su labor no termina con imponer una multa, sino que se extiende a verificar que los cambios ordenados se implementan realmente en la operativa diaria.
Casi tres años después de la sanción inicial de 194 millones de euros, Apple, Amazon y la CNMC mantienen abierto un frente administrativo y judicial que será seguido de cerca por todo el ecosistema digital español. Lo que se decida en este caso puede influir en cómo las grandes plataformas diseñan sus acuerdos futuros, en el margen de maniobra de los distribuidores independientes y en la forma en que los consumidores encuentran y comparan productos en los principales escaparates online del paÃs.