Cómo configurar la protección digital en una Cuenta Infantil de Apple

  • La Cuenta Infantil vinculada a En familia es la base de todos los controles parentales de Apple y aplica protecciones automáticas según la edad.
  • Tiempo de uso centraliza límites de apps, filtros de contenido, privacidad y bienestar digital, permitiendo gestionar todo desde los dispositivos de los padres.
  • Las nuevas funciones de Seguridad en las Comunicaciones, Ask to Browse y rangos de edad ampliados del App Store refuerzan la protección en navegación, apps y contactos.
  • Los ajustes de privacidad, comunicación y contenido web se combinan con herramientas para desarrolladores y apps de terceros para crear un entorno digital más seguro.

Protección digital en Cuenta Infantil de Apple

Si tu hijo ya tiene su primer iPhone, iPad o Mac, es normal que quieras poner cierto orden antes de que empiece a trastear sin parar. El ecosistema de Apple incluye una buena batería de controles parentales y herramientas de seguridad pensadas para cuentas infantiles, pero hay que saber dónde están y cómo se configuran para sacarles todo el partido.

En esta guía vamos a ver, paso a paso, cómo configurar la protección digital en una Cuenta Infantil de Apple: desde la creación de la cuenta del menor y la configuración de “En familia”, hasta los filtros de contenido, los límites de comunicación, las nuevas funciones como Ask to Browse, Seguridad en las Comunicaciones avanzada, el panel de Tiempo de uso o los rangos de edad ampliados del App Store. Todo explicado en castellano de España, con un tono cercano y sin dejarnos nada en el tintero.

Qué es una Cuenta Infantil de Apple y por qué es clave para la protección digital

La base de toda la protección digital en el ecosistema Apple es la Cuenta Infantil asociada a un grupo de En familia. Apple considera esta cuenta el punto de partida para garantizar experiencias adaptadas a la edad de niños y adolescentes, porque permite aplicar automáticamente filtros de contenido, restricciones de apps y ajustes de privacidad especiales.

Las Cuentas Infantiles son obligatorias para menores de una cierta edad, que varía según el país o región. En España y otros países como China continental, Italia o Israel, la edad mínima para tener una cuenta propia sin supervisión está fijada en los 14 años. Por debajo de esa edad, la cuenta debe crearse como Cuenta Infantil y estar vinculada a un grupo de En familia gestionado por un adulto.

Apple amplía además el uso de estas cuentas hasta los 18 años para que los padres puedan mantener un nivel de protección adaptado a adolescentes, aunque con reglas algo más flexibles que para los niños pequeños. Para adolescentes de 14 a 17 años, incluso si usan una cuenta estándar, se activan de serie filtros de contenido web y funciones de Seguridad en las Comunicaciones orientadas a su franja de edad.

Con las últimas versiones de iOS, iPadOS y macOS, el proceso de alta se ha simplificado bastante: la propia puesta en marcha del dispositivo te guía para crear la Cuenta Infantil, escoger el rango de edad y activar las protecciones básicas desde el primer encendido, de forma que los ajustes de seguridad estén activos antes de que el menor toque nada.

Requisitos previos: grupo de En familia y creación de la Cuenta Infantil

Antes de meterte en restricciones y filtros, necesitas tener bien montada la parte de Compartir en familia (En familia) y la Cuenta Infantil. Sin esto, los controles parentales quedan muy limitados o directamente no aparecen.

Lo primero es que uno de los adultos de la casa actúe como organizador del grupo de En familia. Desde su iPhone, iPad o Mac podrá crear la cuenta del menor, gestionarla y aplicar todos los ajustes de seguridad. En algunos países Apple puede pedir una tarjeta de crédito o un documento de identidad en Wallet para verificar que realmente se trata de un adulto.

Para crear una Cuenta Infantil en iPhone o iPad, el proceso general es tan sencillo como ir a Ajustes > Familia, pulsar en Agregar miembro y elegir Crear una cuenta para niños. Después se introducen nombre y fecha de nacimiento, que deben ser correctos porque condicionan todos los ajustes posteriores y las restricciones automáticas por edad.

Durante el alta puedes usar una dirección de correo del menor, una cuenta @icloud.com sugerida o incluso su apodo de Game Center como nombre de la cuenta de Apple. El sistema te guía con pantallas sucesivas hasta completar la creación, pidiendo también que aceptes las condiciones específicas para cuentas de niños.

En Mac el camino es parecido: menú Apple  > Configuración del Sistema > Familia > Agregar miembro > Crear una cuenta para niños. De nuevo, la edad debe introducirse con cuidado, porque de ella dependen los filtros web, las apps permitidas, la clasificación por edades del App Store que verá el menor y muchas otras protecciones.

Configurar un iPhone o iPad para tu hijo: inicio rápido, Ajustes y opciones de seguridad

Una vez creada la Cuenta Infantil, toca configurar el dispositivo que va a usar el menor. Apple ofrece varias formas de hacerlo, pensadas para que los padres no tengan que ir menú por menú sin saber qué tocar.

La más cómoda es usar el inicio rápido desde el iPhone de uno de los padres o tutores. Para ello, inicias el nuevo iPhone o iPad del niño, acercas tu propio iPhone y sigues las indicaciones en pantalla: se te pedirá elegir el rango de edad del menor, conectar la cuenta al grupo de En familia y ajustar de base los controles parentales.

Si prefieres hacerlo sin inicio rápido, puedes seguir el asistente de configuración del dispositivo y, cuando toque el apartado de cuenta, iniciar sesión con la Cuenta Infantil o crearla en ese momento. El sistema también te permitirá dejar algunos ajustes para más tarde, manteniendo entre tanto unos valores predeterminados seguros para menores.

En caso de que el dispositivo ya estuviera configurado sin usar cuenta infantil, basta con ir a Ajustes, iniciar sesión con la cuenta del niño o usar el inicio de sesión por proximidad con un iPhone o iPad cercano. Una vez dentro, podrás activar las principales funciones de seguridad: restricciones de contenido y privacidad, límites de comunicación, Distancia de la pantalla y Seguridad en las Comunicaciones.

Lo importante en este punto es que, independientemente de cómo hayas configurado el dispositivo, termines enlazando la Cuenta Infantil con tu grupo de En familia. Solo así se sincronizarán correctamente los ajustes de control parental en todos los equipos Apple de la familia y podrás gestionarlo todo de forma centralizada.

Tiempo de uso: el panel central de controles parentales en Apple

Prácticamente todo lo que tiene que ver con protección digital en la Cuenta Infantil se gestiona desde Tiempo de uso (Screen Time) en Ajustes. Es la consola principal donde se fijan límites de apps, restricciones de contenido y se consulta qué uso hace el menor de cada dispositivo.

Para empezar, en el iPhone o iPad del padre ve a Ajustes > Tiempo de uso y, dentro de la sección En Familia, toca el nombre del menor. Desde ahí podrás activar Tiempo de uso para esa cuenta y establecer un código específico que impida que el niño o adolescente cambie los ajustes por su cuenta.

Con el asistente de configuración de Tiempo de uso, especialmente en iOS 16 y posteriores, ya se te sugerirán restricciones por edades para apps, libros, películas y series, además de límites de tiempo y horarios de descanso. Las recomendaciones iniciales se basan en estudios sobre bienestar digital infantil, pero siempre puedes ajustarlas a la realidad de tu familia.

En versiones más recientes, Apple ha ido añadiendo novedades como Time Allowances, que permite fijar límites de uso por categorías de apps (redes sociales, juegos, entretenimiento, etc.) en vez de ir aplicación por aplicación. Desde el mismo panel también se pueden configurar horarios de bloqueo para horas de estudio, comidas o sueño.

Configuración de Cuenta Infantil y control parental en Apple

La app Tiempo de Uso se ha renovado para ofrecer una visión mucho más clara del comportamiento digital del menor, mostrando estadísticas de uso diarias y semanales, las apps más utilizadas y los momentos de mayor actividad. Desde esta vista, los padres pueden ampliar puntualmente el tiempo, recortarlo o bloquear apps sobre la marcha según lo que esté ocurriendo en casa.

Restricciones de contenido y privacidad: activar, pausar y sincronizar

Con Tiempo de uso activo, el siguiente paso es ir al apartado de Restricciones de contenido y privacidad. Es aquí donde se controla qué puede ver, descargar, comprar y compartir el menor en todos sus dispositivos Apple.

En el iPhone o iPad del padre, dentro de Tiempo de uso > , entra en Restricciones de contenido y privacidad. Si te lo pide, introduce el código de Tiempo de uso y activa el interruptor general. A partir de ese momento, todos los ajustes de contenido y privacidad estarán bajo tu control.

Si en algún momento desactivas la opción principal de Restricciones de contenido y privacidad, los ajustes que ya hubieras configurado no se borran, pero quedan en pausa hasta que vuelvas a activarlos. Es útil si quieres hacer una excepción temporal de forma puntual sin desmontar toda la configuración.

Para que lo que hagas aquí se aplique correctamente en todos los dispositivos del menor dentro del grupo de En familia (iPhone, iPad, Mac, Apple TV, etc.), conviene que todos estén actualizados a la última versión de software disponible. Si no, puede que algunas funciones nuevas (como ciertos filtros avanzados o Seguridad en las Comunicaciones ampliada) no aparezcan o no funcionen igual.

Ten en cuenta además que, según la edad del niño o adolescente y el país, algunos controles vienen ya habilitados de fábrica. Por ejemplo, filtros web más estrictos para menores de cierta edad o límites de descarga en el App Store para niños pequeños, que tú luego puedes afinar o relajar.

Control de compras, descargas e instalación de apps

Una de las preocupaciones más habituales es cómo evitar que el menor compre apps, haga compras dentro de las aplicaciones o instale cosas sin permiso. Apple ofrece varias capas de control para esto, tanto en el App Store como en iTunes, Apple TV y otros servicios.

Dentro de Tiempo de uso > > Restricciones de contenido y privacidad, tienes la sección Compras en iTunes y App Store. Ahí puedes desactivar por completo la instalación y eliminación de apps o bloquear las compras dentro de las aplicaciones en el dispositivo del niño.

También puedes ajustar cómo se gestionan las contraseñas para compras adicionales: en el apartado Solicitar contraseña puedes elegir Solicitar siempre o No solicitar. Lo habitual, si hay menores de por medio, es obligar siempre a introducir contraseña o usar autorización parental mediante Solicitar la Compra cuando proceda.

En países o regiones donde exista distribución de apps alternativas, Apple ofrece opciones adicionales para gestionar las preferencias de instalación de aplicaciones en los iPhone de los hijos, de forma que se pueda limitar el acceso a tiendas de terceros o a fuentes de apps poco controladas.

Además, en iOS 26 y iPadOS 26 y posteriores, Apple permite que los menores pidan excepciones a los límites o restricciones de Tiempo de uso. Por ejemplo, si necesitan más tiempo con una app educativa o quieren descargar una aplicación que en principio está bloqueada por la edad, pueden enviar una solicitud a través de Mensajes para que el padre la apruebe o la rechace con un toque.

Apps y funciones de Apple que se pueden permitir u ocultar

Más allá de las apps que se descargan desde el App Store, Apple deja controlar el uso de muchas de las aplicaciones y funciones permitidas en el sistema. Esto es interesante cuando se quieren evitar distracciones o limitar el acceso a ciertas herramientas.

En el mismo menú de Restricciones de contenido y privacidad, la sección Apps y funciones permitidas permite desactivar aplicaciones nativas como Mail, Safari, FaceTime y otras. Al desactivarlas, no se eliminan del dispositivo, pero desaparecen de la pantalla de inicio y quedan ocultas hasta que vuelvas a marcarlas como permitidas.

De este modo, puedes decidir si el menor tiene acceso desde el primer día a cosas como el correo electrónico, la navegación web clásica o funciones avanzadas del sistema. Muchos padres optan por empezar con un conjunto mínimo de apps esenciales e ir ampliando según la madurez del niño, aprovechando que estos cambios se pueden hacer en segundos desde Tiempo de uso.

Esta misma lógica se extiende a nuevas funciones de Inteligencia y Siri, de modo que se puede configurar si se permite o no la creación de imágenes mediante IA, el uso de herramientas de escritura avanzadas, extensiones de inteligencia, Siri y Dictado, búsquedas de contenido en internet, uso de lenguaje explícito o resultados de matemáticas controlados.

Filtros de contenido multimedia en Apple Media Services

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Todo el contenido que llega al menor a través de Música, Apple TV, Apple Books, App Store y otros servicios de Apple Media Services se puede filtrar según su clasificación por edades y si es explícito o no. Esto cubre música, podcasts, películas, series y aplicaciones.

Dentro de Restricciones de contenido y privacidad, encontrarás un apartado llamado algo similar a App Store, contenido, internet y juegos. Desde ahí se entra en la sección Contenido de servicios multimedia permitidos, donde se pueden ajustar, uno a uno, todos los tipos de contenido.

Entre las opciones más habituales se incluyen restricciones para Música, Podcasts, News y Fitness (bloqueando contenido explícito), videoclips (para impedir la búsqueda y visualización de vídeos musicales), perfiles de Música (para que el menor no pueda compartir qué escucha ni ver lo que escuchan otros) o libros con determinadas calificaciones.

En el caso de películas, programas de TV y apps, se pueden bloquear todos los contenidos que superen una determinada clasificación de edad. En la Unión Europea, además, se pueden llegar a bloquear apps sin clasificar. De esta forma se consigue que solo se muestren contenidos adecuados para la edad del niño o adolescente en el catálogo visible para su cuenta.

Apple está ampliando las clasificaciones del App Store a cinco grandes categorías, incluyendo tres específicas para adolescentes: 14+, 16+ y 18+. Esto da mucha más precisión a la hora de decidir qué ve cada franja de edad, y hace más efectivo el cruce entre las restricciones de Tiempo de uso y la clasificación declarada por los desarrolladores.

Control del contenido web y nuevas funciones como Ask to Browse

La navegación por internet es uno de los puntos donde más sentido tiene la protección digital. Apple ofrece la posibilidad de limitar el tipo de sitios web a los que puede acceder la Cuenta Infantil y ha introducido herramientas nuevas para que los padres autoricen el acceso a páginas concretas.

En Restricciones de contenido y privacidad > App Store, Multimedia, Web y Juegos, encontrarás el apartado Contenido web. Desde ahí puedes elegir entre tres niveles: Sin restricciones, Limitar sitios web para adultos o Solo sitios web aprobados. Según la edad del menor, algunas de estas opciones pueden venir activadas de serie con ajustes más prudentes.

Si optas por limitar sitios web para adultos, el sistema intentará filtrar automáticamente páginas con contenido sexual explícito, apuestas, violencia y otros temas sensibles, aunque siempre podrás añadir manualmente dominios concretos a una lista de permitidos o bloqueados.

El modo Solo sitios web aprobados es el más estricto: el menor únicamente podrá visitar las direcciones que tú hayas introducido como permitidas. Esto es útil para niños pequeños o para entornos donde solo se quiere permitir el acceso a páginas muy concretas de estudio o entretenimiento.

Además, Apple introduce la función Ask to Browse, una especie de “Solicitar la Compra” pero para navegación. Con esta función, los niños pueden solicitar permiso a sus padres antes de visitar una nueva web desde Safari. El padre recibe una notificación y puede aprobar o denegar el acceso con un toque, extendiendo así el modelo de control parental más allá de las apps y llevándolo también al contenido online.

Game Center y control de la experiencia de juego

Los juegos conectados mediante Game Center también están cubiertos por los controles parentales. Apple permite definir con bastante detalle cómo puede relacionarse el menor con otros jugadores y qué funciones sociales de juego puede usar.

Dentro de App Store, Multimedia, Web y Juegos, hay un bloque específico para Game Center. Desde ahí se pueden permitir o bloquear funciones como los juegos multijugador (con opciones para jugar con cualquiera, solo con amistades o directamente no permitir este tipo de partidas).

También se controla si el menor puede añadir amistades, compartir su lista de amigos con juegos de terceros, activar o no los chats de voz y la mensajería privada, así como la posibilidad de grabar la pantalla con audio durante las partidas.

Otras opciones interesantes son el control de multijugador con jugadores cercanos (para evitar partidas con desconocidos que estén físicamente alrededor), la posibilidad de cambiar el avatar y el apodo de Game Center o la capacidad de modificar la privacidad del perfil del jugador.

De este modo, los padres pueden decidir si la experiencia de juego de sus hijos va a ser puramente individual, acotada a amigos aprobados o más abierta al público, siempre con la posibilidad de reforzar la seguridad si detectan comportamientos que no les encajen.

Privacidad y permisos de acceso a datos y hardware

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Otro bloque fundamental dentro de la protección digital es el control de qué apps pueden acceder a la información personal y a los componentes de hardware del dispositivo. La sección de Privacidad en las restricciones permite hacerlo de forma granular.

Desde Tiempo de uso > Restricciones de contenido y privacidad > Privacidad, el adulto puede elegir configuración por configuración: servicios de localización, contactos, calendarios, recordatorios, fotos, compartir ubicación, compartir por Bluetooth, micrófono, reconocimiento de voz, publicidad de Apple y seguimiento de apps, entre otros.

Por ejemplo, se puede bloquear que una app de red social pida acceso a la cámara o a las fotos, impedir que las apps usen la ubicación del menor, cortar la posibilidad de que el dispositivo comparta ubicación mediante Buscar o Mensajes, o evitar que se hagan cambios en los ajustes de publicidad y rastreo.

Este control se extiende también a la sección Permitir cambios en, donde se decide si el menor puede o no modificar ajustes críticos como el código y Face ID / Touch ID, las cuentas configuradas en el dispositivo, los datos móviles, el límite de volumen del altavoz, el modo de conducción o la actividad de las apps en segundo plano.

Gracias a esto, los padres pueden dejar el dispositivo técnicamente muy bien configurado y, al mismo tiempo, impedir que el propio niño desmonte esa configuración trasteando entre ajustes o aceptando permisos sin entender bien qué está permitiendo.

Seguridad en las Comunicaciones y límites de contacto

Apple ha ido reforzando progresivamente todo lo que tiene que ver con comunicaciones seguras para menores. Aquí entran tanto la forma en que se gestionan mensajes y llamadas como la detección de contenidos sensibles en imágenes y vídeos.

La función Límites de Comunicación permite a los padres decidir con quién puede hablar su hijo a través de Teléfono, FaceTime, Mensajes y los contactos de iCloud. Se pueden imponer restricciones para que solo se comuniquen con contactos guardados y, en algunos casos, se requiere aprobación previa del padre para añadir nuevos números o contactos.

Con las últimas actualizaciones, cuando el menor quiere comunicarse con un número nuevo, el sistema le pide que envíe una solicitud a través de Mensajes a sus padres. Estos reciben un aviso y pueden aprobar el contacto con un simple toque, sin necesidad de entrar a profundidad en los ajustes cada vez.

Apple está además extendiendo este modelo a apps de terceros mediante un entorno llamado PermissionKit. Cuando los desarrolladores lo adoptan, también pueden hacer que los menores pidan permiso para chatear con usuarios, seguir a otras cuentas o añadir amigos dentro de sus propias plataformas.

En paralelo, la función Seguridad en las Comunicaciones, que inicialmente se centraba en detectar y difuminar imágenes con desnudos en Mensajes o FaceTime, se está ampliando para cubrir también vídeos, videollamadas y álbumes compartidos en Fotos, así como contenido violento o especialmente explícito.

Funciones de salud digital: distancia de la pantalla y bienestar

Más allá de los filtros de contenido y las restricciones de apps, Apple incorpora funciones pensadas para proteger la salud física y el bienestar digital de los menores. Algunas de ellas se integran en Tiempo de uso, aunque se pueden activar sin tocar otras restricciones.

Una de las más destacadas es Distancia de la pantalla, que utiliza la cámara TrueDepth de los dispositivos compatibles para avisar si el niño está usando el iPhone o iPad demasiado cerca de la cara. El objetivo es ayudar a reducir la fatiga ocular y fomentar hábitos de uso más saludables.

En la misma línea, los controles de volumen como Reducir sonidos fuertes y el límite de volumen del altavoz protegen la audición, impidiendo que el menor suba el volumen a niveles peligrosos de forma continuada. Estos ajustes también se pueden bloquear desde Permitir cambios en.

Apple acompaña estas funciones técnicas con recomendaciones basadas en investigaciones sobre bienestar digital infantil, tiempo de pantalla y descanso. De ahí que muchos de los límites de uso sugeridos en Time Allowances estén pensados para evitar maratones de redes sociales y videojuegos sin control.

La idea de fondo es que los padres no solo puedan bloquear contenido inapropiado, sino también ayudar a sus hijos a relacionarse de manera más sana con la tecnología, combinando límites claros con educación y diálogo sobre lo que pasa en las pantallas.

Rango de edad compartido con apps y nuevas reglas del App Store

Otra pieza interesante de la estrategia de Apple para proteger a menores es la posibilidad de compartir el rango de edad del niño con las apps sin revelar su fecha de nacimiento exacta. Esto se hace a través de una API llamada Declared Age Range.

Con esta prestación, los padres pueden permitir que las aplicaciones sepan si el usuario está, por ejemplo, en el rango de 11-13, 14-16, etc., de forma que los desarrolladores adapten la experiencia a esa franja: contenidos más suaves, más avisos, funciones sociales recortadas… todo ello sin exponer datos personales innecesarios.

Los padres pueden decidir si el rango de edad se comparte siempre, nunca o solo cuando una app lo solicita, y cambiarlo en cualquier momento desde los ajustes de contenido y privacidad. Por defecto, los menores no pueden modificar este comportamiento; únicamente si los padres lo permiten desde las restricciones.

En paralelo, el App Store añade más transparencia indicando si las apps incluyen contenido generado por usuarios, opciones de mensajería, publicidad y qué controles tienen incorporados. Además, cuando se configuran restricciones de contenido, las apps que superen esas clasificaciones no se mostrarán en las secciones destacadas del App Store ni en historias editoriales visibles para la cuenta del menor.

También se ha mejorado la interacción con Solicitar la Compra: aunque haya restricciones de edad para apps, los padres pueden hacer excepciones puntuales para permitir que sus hijos descarguen una aplicación concreta que excede las restricciones, y retirar más tarde ese permiso desde Tiempo de uso si dejan de verla adecuada.

Qué hacer cuando tu hijo pide excepciones y cómo se gestionan las notificaciones

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Con tantas capas de control, es normal que el menor acabe topando a menudo con límites. Apple ha intentado que el proceso para pedir excepciones y gestionar solicitudes sea lo menos pesado posible tanto para los niños como para los padres.

Cuando el niño quiere instalar una app, entrar en una web nueva o añadir un contacto que excede las reglas configuradas, el sistema le propone enviar una solicitud al padre, madre o tutor. Esa petición llega como mensaje o notificación al dispositivo del adulto, que puede aprobar o rechazar al instante.

En el caso de las Comunicaciones seguras, si el menor está a punto de ver o enviar una foto sensible (por ejemplo, un desnudo), el dispositivo difumina la imagen y muestra explicaciones adaptadas a su edad, animándole a pedir ayuda a un adulto y ofreciéndole opciones para no ver el contenido.

Si en algún momento dejas de recibir estos mensajes o el sistema te redirige a un artículo de soporte, conviene revisar que las notificaciones estén correctamente activadas, que tu dispositivo y el del menor estén actualizados y que la cuenta del niño siga enlazada a tu grupo de En familia como Cuenta Infantil.

Esta dinámica de solicitudes y respuestas rápidas busca que no haya que andar cambiando manualmente los controles cada vez que surja una excepción razonable, sino que se resuelva en el momento y el sistema mantenga la protección general intacta.

Herramientas adicionales, desarrolladores y soluciones externas

La protección digital en el universo Apple no termina en los ajustes de usuario. La compañía pone a disposición de los desarrolladores varios entornos y APIs para integrar controles parentales directamente en sus apps, de forma que la experiencia global sea coherente y respetuosa con las decisiones de los padres.

Entre estos entornos están ScreenTime, Device Activity, Managed Settings y Family Controls, que permiten a aplicaciones especializadas en control parental ofrecer paneles personalizados para gestionar tiempos de uso, contenidos permitidos y actividad en distintos dispositivos.

También existe el entorno SensitiveContentAnalysis, diseñado para que las apps puedan detectar y difuminar desnudos (u otro tipo de contenido delicado) antes de mostrarlos, alineándose así con lo que ya hace Seguridad en las Comunicaciones a nivel de sistema.

Por otro lado, Apple refuerza la privacidad publicitaria con límites claros: no se muestran anuncios a menores de 13 años en determinadas redes de Apple Ads y se bloquea la publicidad personalizada para usuarios que estén por encima de esa edad pero sigan siendo menores.

Si aun así buscas un control aún más unificado en múltiples plataformas, siempre puedes valorar el uso de apps de control parental de terceros (como Kaspersky Safe Kids y otras), que añaden funciones como seguimiento de ubicación por GPS, filtrado avanzado en Android, Windows o consolas, supervisión de redes sociales o informes más detallados del comportamiento online. Suelen complementar bien, más que sustituir, a los controles nativos de Apple.

Con todas estas piezas bien ajustadas —Cuenta Infantil, En familia, Tiempo de uso, filtros de contenido, seguridad en comunicaciones y los nuevos rangos de edad del App Store— es posible construir un entorno bastante sólido donde los menores puedan aprovechar lo mejor de la tecnología de Apple minimizando riesgos y excesos, mientras aprenden a moverse por el mundo digital con cabeza.

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