La incógnita sobre cuándo y cómo llegará la nueva Siri potenciada por Gemini al iPhone empieza por fin a despejarse. Tras meses de rumores, retrasos y promesas vagas, ha sido Google quien ha puesto una fecha mucho más concreta sobre la mesa y ha aclarado el papel que jugará su tecnología en el futuro del asistente de Apple.
En varias intervenciones durante la conferencia Google Cloud Next 2026, celebrada en Las Vegas, Thomas Kurian, CEO de Google Cloud, confirmó que la próxima generación de Siri, basada en modelos de inteligencia artificial Gemini, se lanzará a finales de este año dentro de Apple Intelligence. Todo apunta a que el gran estreno coincidirá con el despliegue de iOS 27 en el ecosistema iPhone, una actualización clave también para usuarios de España y del resto de Europa.
Qué ha confirmado exactamente Google sobre la nueva Siri
Kurian fue bastante explícito al describir el acuerdo: Google Cloud será el “proveedor de nube preferente” de Apple para desarrollar la nueva generación de Apple Foundation Models, los modelos base que alimentarán Apple Intelligence y la futura Siri rediseñada. Según el ejecutivo, estos modelos estarán construidos sobre la tecnología Gemini.
Esto supone que Gemini no se limitará a ser un simple complemento o una opción secundaria, sino que pasará a ser la infraestructura central sobre la que se apoyará el nuevo cerebro de Siri. En la práctica, la próxima Siri será un asistente capaz de:
- Responder con un lenguaje más natural y fluido, similar al de los chatbots modernos.
- Entender peticiones complejas encadenadas, sin perder el hilo de la conversación.
- Recordar contexto de lo que se ha hablado hace unos minutos o incluso horas, dentro de unos límites definidos.
- Actuar dentro de las aplicaciones, ejecutando acciones y consultas directamente en apps instaladas en el iPhone.
Kurian también reiteró que la Siri renovada llegará “a finales de este año”, frase que se ha convertido en la referencia temporal más concreta hasta ahora. Aunque Apple ya había hablado públicamente de 2026, nunca había precisado tanto el momento del lanzamiento. Que sea Google quien lo haga aporta un extra de credibilidad al calendario, especialmente después de los últimos retrasos.

Calendario previsto: iOS 27 como gran escaparate del nuevo Siri
Aunque en los planes iniciales de Apple la nueva Siri debía estrenarse en primavera de 2026 con iOS 26.4, el proyecto terminó encadenando varios aplazamientos. Los motivos principales han sido la necesidad de mejorar la precisión de las respuestas, ajustar el comportamiento en contextos más complejos y reescribir buena parte de cómo el asistente se comunica con la nube.
Con la confirmación de Google, todo encaja alrededor de un escenario que ya se daba casi por hecho: el gran debut se produciría con iOS 27, la próxima gran versión del sistema operativo del iPhone, que tradicionalmente se presenta en junio en la WWDC y llega al gran público en septiembre junto a la nueva generación de iPhone.
En este contexto, el calendario más probable sería el siguiente:
- 8 de junio, WWDC: presentación oficial de la nueva Siri basada en Gemini, junto al anuncio de iOS 27 y del resto de sistemas (iPadOS y macOS).
- Verano: primeras betas para desarrolladores y usuarios avanzados, con una versión preliminar del nuevo asistente.
- Septiembre: lanzamiento de iOS 27 junto con los nuevos iPhone, posiblemente con una Siri mejorada pero todavía con algunas funciones avanzadas marcadas como beta.
- Finales de 2026: llegada de las capacidades más profundas de Apple Intelligence y del modo de Siri tipo chatbot, mediante una actualización menor de iOS 27.
Kurian habló de un lanzamiento “a finales de este año”, una expresión que encaja tanto con un despliegue estable en septiembre como con una liberación escalonada que se extienda hasta diciembre. En cualquier caso, el mensaje clave para los usuarios es que la Siri profundamente integrada con Gemini no se irá más allá de 2026, salvo sorpresa de última hora.
Qué papel jugará Gemini dentro de Apple Intelligence y Siri
La alianza entre Apple y Google supone un giro importante en la estrategia de Cupertino. Hasta ahora, Apple había priorizado el desarrollo de modelos propios y había mantenido una postura muy celosa de su independencia tecnológica. Sin embargo, los desafíos de la inteligencia artificial generativa a gran escala han llevado a la compañía a apoyarse en la infraestructura y modelos de un competidor directo.
Según ha explicado Google, Gemini se utilizará como base para los Apple Foundation Models, el conjunto de modelos internos que impulsarán tanto Apple Intelligence como la futura Siri personalizada. Estos modelos serán los encargados de:
- Entender el lenguaje natural con más precisión, incluso en español y otros idiomas europeos.
- Generar texto y respuestas personalizadas, adaptadas al contexto del usuario.
- Gestionar tareas complejas que requieran varios pasos o que combinen información de distintas apps.
- Conectar con otras herramientas de IA, como el acceso opcional a ChatGPT cuando Siri no pueda resolver una consulta por sí misma.
Una de las grandes diferencias respecto a la integración puntual de ChatGPT en iOS 18 es que Gemini no será un mero servicio externo, sino parte del esqueleto de la propia infraestructura de Apple Intelligence. Esto implica un nivel de integración mucho más profundo en el sistema operativo y en las apps nativas.
Para reforzar esta colaboración, los acuerdos hablan de un contrato plurianual valorado en torno a 1.000 millones de dólares anuales, según fuentes de la industria. Esta cifra incluye el acceso a los modelos de Gemini y el uso de la infraestructura de Google Cloud, adaptada a las exigencias de privacidad de Apple.

Privacidad y datos: cómo se gestionará el uso de la nube de Google
Uno de los puntos que más dudas genera, especialmente en Europa, es qué ocurre con los datos personales cuando entran en juego los servidores de Google. Apple es muy consciente de ello y ha tratado de blindar la arquitectura del sistema para que el uso de Gemini no suponga ceder el control de la información de los usuarios.
La idea general es que el iPhone procese de forma local todo lo que pueda, utilizando la potencia del propio dispositivo para resolver las tareas sencillas o moderadas. Solo cuando sea necesario un nivel de cálculo mayor, el sistema enviará una petición a la nube, de forma cifrada y sin asociarla directamente a la identidad del usuario.
Apple ha insistido en que estas peticiones hacia la nube se realizarán con la información anonimizada, de manera que los datos no alimenten directamente los modelos de Google como entrenamiento. La ejecución de los modelos se apoyaría en un entorno controlado, próximo al concepto de Private Cloud Compute, bajo estándares de privacidad que ya han sido revisados con lupa por reguladores y analistas.
Para minimizar riesgos técnicos y saturaciones, Apple habría solicitado a Google espacio y capacidad reservada en sus centros de datos. El objetivo es que el arranque de la nueva Siri no se vea lastrado por caídas de servicio o tiempos de respuesta demasiado altos, algo clave si se quiere que los usuarios perciban la mejora desde el primer día.
Cómo cambiará Siri en el iPhone con iOS 27
Más allá de la fecha y la arquitectura, lo que muchos usuarios se preguntan es en qué se va a notar realmente este salto de Siri en el iPhone. Sobre el papel, el cambio es bastante profundo, tanto en la forma de interactuar como en las posibilidades del asistente.
Para empezar, Siri pasará de ser una animación en la parte inferior de la pantalla a convertirse en una aplicación propia con interfaz dedicada. Podrás abrirla como cualquier otra app, mantener conversaciones más largas y retomar temas anteriores sin que el asistente pierda el contexto a la primera de cambio.
La memoria contextual será uno de los grandes avances prácticos. Situaciones que hoy resultan frustrantes, como hacer una petición y encadenar otra con un simple “y ahora haz esto otro”, se resolverán con más naturalidad. El asistente será capaz de relacionar órdenes consecutivas y tener en cuenta lo dicho hace unos minutos, algo que la Siri actual gestiona con dificultad.
Otro punto relevante será la capacidad de “observar” de forma privada lo que hacemos en las apps. No se trata de espiarnos, sino de que el sistema pueda cruzar información de correos, mensajes, notas o eventos para ofrecer respuestas más útiles. Por ejemplo, preguntarle a Siri “a qué hora venía mi amigo a comer el sábado” y que el asistente sea capaz de localizar ese dato en un mensaje recibido días atrás, sin necesidad de que lo hubiéramos añadido manualmente al calendario.
En el ámbito multimedia, la integración con la renovada app Fotos permitirá búsquedas mucho más precisas. Podremos pedir cosas tan específicas como “enséñame las fotos en las que salgo con una chaqueta roja en Nueva York”, combinando objetos, lugares y personas en una misma consulta, sin tener que bucear a mano entre miles de imágenes.
Compatibilidad y despliegue en dispositivos Apple
Aunque la nueva Siri estará presente en todo el ecosistema, no llegará con todas sus capacidades a cualquier modelo de dispositivo. El enfoque de Apple pasa por concentrar las funciones más exigentes en términos de potencia en los equipos más recientes y con hardware preparado para Apple Intelligence.
En el caso del iPhone, la versión completa del asistente se vinculará a iOS 27 y a los modelos más nuevos, especialmente las gamas Pro y los dispositivos con chips de última generación. Modelos más antiguos podrían mantener parte de las funciones actuales o recibir una versión recortada, con menos capacidades de contexto y procesamiento local.
En iPad y Mac, la condición será similar: los equipos con Apple Silicon serán los principales beneficiados, especialmente aquellos con chips de las familias M1, M2, M3 y generaciones posteriores. Los Mac con procesador Intel, por su parte, se quedarán previsiblemente sin las funciones avanzadas de la nueva Siri, limitándose a la experiencia tradicional.
En cualquier caso, Apple ha dejado claro que la nueva Siri seguirá siendo gratuita como parte del sistema operativo. El usuario no tendrá que abonar una cuota específica por utilizar el asistente básico. La duda que queda abierta es si el futuro modo chatbot más avanzado podría ir ligado a algún tipo de suscripción, aunque por ahora no hay anuncio oficial al respecto.
Relación con otros modelos de IA: el rol de ChatGPT
La llegada de Gemini al corazón de Siri no significa que Apple renuncie por completo a otros modelos de inteligencia artificial. De hecho, la compañía ya ha ensayado un enfoque híbrido con la integración opcional de ChatGPT en iOS 18, y todo apunta a que esa puerta seguirá abierta en el futuro.
La idea es que Siri use principalmente los modelos impulsados por Gemini y por la infraestructura de Apple Intelligence para resolver la mayoría de consultas. Sin embargo, cuando el asistente detecte que una petición encaja mejor con las capacidades de un modelo externo, como ChatGPT, podrá derivar la consulta de forma explícita, con el consentimiento del usuario y bajo las condiciones de privacidad del proveedor.
En el caso de ChatGPT, el acceso se ha basado en GPT‑4o como modelo por defecto, con degradación temporal a versiones anteriores cuando se supera el límite de uso gratuito. Ese enfoque encaja bien con el objetivo de Apple de ofrecer a los usuarios una puerta cómoda a los asistentes más potentes del mercado, sin obligarles a saltar entre aplicaciones.
Este tipo de coexistencia permite a Apple no depender de un único proveedor y, al mismo tiempo, ofrecer a los usuarios de iPhone en España y Europa una experiencia más flexible, donde cada modelo de IA aporta lo mejor de su campo.
La confirmación pública por parte de Google de que Gemini será el motor de la nueva Siri despeja una de las grandes dudas sobre el futuro del asistente de Apple. Tras varios retrasos y cambios de rumbo internos, el calendario vuelve a alinearse en torno a iOS 27 y a un lanzamiento previsto para la recta final de 2026. Si Apple cumple lo prometido y logra equilibrar potencia, privacidad y utilidad real en el día a día, los usuarios de iPhone podrían encontrarse por fin con una Siri a la altura de las expectativas que se llevan acumulando desde hace años.