Los planes de Apple para llevar un HomePod con pantalla al salón de casa avanzan, pero a un ritmo más lento del que muchos esperaban. Tras meses de filtraciones cruzadas y cambios de calendario, la sensación general es que este altavoz inteligente con panel integrado va a llegar, pero se hará de rogar, encajando en una estrategia más amplia de la marca en el hogar conectado.
Las últimas informaciones apuntan a que el dispositivo, conocido informalmente como HomePad, no será un lanzamiento inminente de primavera, sino un producto pensado para el tramo final del año, cuando Apple suele concentrar buena parte de sus anuncios de hardware. Algo que encaja con la dependencia que tendrá de la nueva Siri basada en Apple Intelligence, todavÃa en pleno despliegue.
Un lanzamiento que se desplaza al otoño
Aunque durante mucho tiempo se habló de una llegada entre finales de 2025 y principios de 2026, las filtraciones más recientes acotan ahora la ventana de lanzamiento del HomePod con pantalla al otoño. En la práctica, esto situarÃa su presentación en el periodo que va aproximadamente de la segunda mitad de septiembre a las primeras semanas de diciembre, coincidiendo con la época más intensa de anuncios de Apple.
Dentro de ese marco temporal, una de las posibilidades que suena con más fuerza es que el altavoz con pantalla comparta escenario con los iPhone 18 y el esperado iPhone plegable, aprovechando la gran visibilidad que suele tener la keynote de septiembre. No se descarta, en todo caso, que Apple lo reserve para un evento posterior en octubre o noviembre, fechas habituales para renovar Mac y otros productos de casa.
Detrás de este movimiento de calendario está el papel central que jugará la nueva Siri impulsada por Apple Intelligence. Lanzar un altavoz cuya gracia principal es la interacción por voz sin tener lista la versión más avanzada del asistente habrÃa tenido poco sentido. La compañÃa habrÃa preferido retrasar el hardware y cuadrar su estreno con un software mucho más maduro.
En paralelo, Apple ya habrÃa definido una cadena de producción atÃpica para este dispositivo. En lugar de la ruta clásica de los primeros productos en China, las fuentes apuntan a que BYD se encargará del ensamblaje en Vietnam, marcando un nuevo paso en la diversificación geográfica de la fabricación y en la reducción de costes en una categorÃa donde la competencia en precio es muy agresiva.

Un HomePod con pantalla pensado para el hogar inteligente
La idea de un HomePod con pantalla integrada lleva rondando desde hace años en los pasillos de Cupertino, pero cobró fuerza especialmente a finales de 2024. En ese momento, Apple giró parte de sus esfuerzos hacia dispositivos domésticos avanzados, un movimiento leÃdo como una forma de reaprovechar tecnologÃa desarrollada para proyectos cancelados como el Apple Car.
Este nuevo altavoz se situarÃa como cabecera de una futura familia de productos para el hogar: altavoces más capaces, posibles timbres inteligentes con identificación facial e incluso cámaras de seguridad propias. En esa estrategia, el HomePod con pantalla serÃa el dispositivo visible, el que se coloca en zonas centrales de la vivienda para gestionar música, domótica, llamadas y contenido multimedia.
En la lÃnea de otros fabricantes, Apple apostarÃa por dos formatos con el mismo corazón técnico, pero distinto uso. Por un lado, un modelo de sobremesa, con pantalla montada sobre una base de altavoz similar a un HomePod mini sobredimensionado. Por otro, una versión pensada para colgar en la pared, con claras aspiraciones de convertirse en un panel de control fijo para la casa, sobre todo en entradas, cocinas o pasillos.
Internamente, este proyecto se ha manejado con varios nombres en clave, como HomeAccessory, y se encuadra dentro de los accesorios AirPlay de nueva generación. El objetivo es que encaje como una pieza más dentro del ecosistema actual, aprovechando todo lo construido sobre tvOS y watchOS y dando lugar a un sistema propio, conocido de forma preliminar como homeOS.
Para Europa y, en particular, para el mercado español, el enfoque en el hogar conectado no es menor: la compatibilidad con HomeKit, Matter y los servicios ya disponibles será clave para que el dispositivo tenga sentido más allá de Estados Unidos, donde suele centrarse inicialmente la hoja de ruta de Apple.
La pantalla: 7 pulgadas, widgets y una interfaz familiar
La gran diferencia respecto a los HomePod actuales será, lógicamente, la pantalla LCD integrada. Los informes coinciden en un panel de unas siete pulgadas, con proporciones más bien cuadradas, y un diseño que recuerda a una mezcla entre un iPad mini y un Apple Watch, adaptado a un formato de altavoz.
Apple habrÃa optado por paneles LCD suministrados por Tianma Microelectronics, en lugar de recurrir a tecnologÃas de pantalla más caras como OLED o mini-LED. La decisión no es casual: usar componentes más económicos permitirÃa mantener el precio del producto en una franja más competitiva frente a altavoces de Amazon, Google y otros fabricantes con pantallas similares.
En cuanto a la interfaz, la idea serÃa jugar con algo que ya resulta familiar a muchos usuarios. Se espera una experiencia muy parecida al modo StandBy del iPhone, con esferas personalizables, widgets informativos, marcos de fotos y controles del hogar inteligente rápidamente accesibles. Sobre esa base, la pantalla servirÃa tanto para ver información contextual como para manejar el sistema de forma táctil.
El formato cuadrado abre además la puerta a reutilizar componentes de la interfaz del Apple Watch. Esto permitirÃa a Apple acelerar el desarrollo del software y ofrecer desde el primer dÃa complicaciones, carátulas, indicadores de actividad doméstica y controles de reproducción adaptados a un panel que no es ni un móvil ni una tableta al uso.
La parte táctil no sustituirá a la voz, pero sà complementará la experiencia: ajustar el volumen, cambiar de lista de reproducción, revisar widgets de calendario o comprobar cámaras de seguridad sin necesidad de hablar puede ser, en muchos entornos domésticos, más cómodo y discreto.

Sistema operativo, apps y funciones previstas
Bajo esa pantalla se moverÃa un nuevo sistema operativo derivado de tvOS y watchOS, conocido de momento como homeOS. No serÃa un sistema cerrado al estilo de los primeros HomePod, sino una plataforma algo más flexible, diseñada para convivir con las apps y servicios de Apple actuales y, previsiblemente, con aplicaciones de terceros seleccionadas.
Entre las funciones que dan prácticamente por seguras las filtraciones está una integración profunda con Apple Music, que seguirÃa siendo la aplicación estrella del dispositivo. La duda está en si el usuario podrá instalar apps desde una tienda propia del altavoz o si la instalación se gestionará desde el iPhone, como ocurre en el Apple Watch. De momento, los indicios apuntan a un control fuertemente vinculado al móvil, al menos en la primera generación.
En cualquier caso, el HomePod con pantalla funcionará como un receptor AirPlay completo: fotos, vÃdeos y música se podrán enviar desde el iPhone, el iPad o el Mac, igual que hoy ocurre con el Apple TV 4K. Esto lo situarÃa como una alternativa más compacta para quienes no quieren o no pueden tener un televisor dedicado a esas funciones en determinadas estancias.
El apartado de videollamadas es otro de los frentes abiertos. Los rumores hablan de la posibilidad de realizar llamadas de FaceTime directamente desde el dispositivo, pero no está claro todavÃa si incorporará cámara propia o si se apoyará en la función de cámara en continuidad con el iPhone. También se ha llegado a mencionar un concepto más cercano a un iPad anclado a la pared, capaz de reconocer la cara del usuario y adaptar contenido y ambientes según la persona que se acerque.
Aunque algunos detalles siguen sin concretarse, el objetivo final es que el altavoz con pantalla se convierta en el centro de operaciones del hogar inteligente: control de luces, persianas, climatización, cámaras, timbres y escenas programadas, todo accesible tanto por voz como desde la propia interfaz táctil.
Siri, Apple Intelligence y el papel de la IA
Si hay un elemento que condiciona todo el proyecto, ese es Siri. Apple está trabajando en una versión mucho más capaz y conversacional del asistente, impulsada por Apple Intelligence, y el HomePod con pantalla serÃa uno de los principales escaparates de esa evolución en casa.
Se han probado dos caminos para la nueva interfaz visual de Siri en este dispositivo: un icono del Finder animado que represente al asistente y una especie de Memoji que adaptarÃa su expresión a cada contexto. En ambos casos, la idea es que la presencia de Siri en pantalla resulte más clara y visual, alejándose del concepto de simple esfera luminosa que se ve en los altavoces actuales.
La combinación de micrófonos mejorados, potencia de cálculo y Apple Intelligence permitirÃa ejecutar peticiones bastante complejas, del tipo «búscame la última foto que me hice en ParÃs y mándasela a mi madre», gestionando varios pasos entre apps sin que el usuario tenga que intervenir en cada uno. Esta lógica encaja especialmente bien en un dispositivo fijo en casa, pensado para compartir con toda la familia.
A pesar del foco en la voz, Apple no dejará de lado a quienes prefieran el control táctil. La interfaz recordará en parte a las apps del Apple TV y del Apple Watch, con iconos grandes, tarjetas y menús sencillos, de forma que también resulte manejable para usuarios menos acostumbrados a hablar con los dispositivos.
Este equilibrio entre interacción hablada y táctil será decisivo para su acogida en mercados como el español, donde el uso intensivo de asistentes de voz en casa todavÃa no está tan extendido como en otros paÃses, y donde muchos usuarios pueden preferir seguir apoyándose en la pantalla.
Sonido, hardware interno y potencia esperada
En el terreno del audio, las expectativas son altas. Se espera que el HomePod con pantalla mantenga un nivel similar al HomePod actual, con sonido de alta fidelidad, audio espacial y una gestión avanzada de graves y volumen. El objetivo serÃa que la incorporación de la pantalla no penalice la calidad sonora que caracteriza a la gama.
Para sostener la parte inteligente, las filtraciones apuntan a un salto importante en potencia de procesamiento. Sobre la mesa estarÃa el uso de un chip de la familia A18, el mismo que se verÃa en los iPhone 16 y, según algunos informes, en nuevos MacBook de entrada. Otra opción que se valora es la reutilización del A17 Pro, presente ya en gamas altas de iPhone y en el iPad mini.
Este nivel de hardware no sólo ayudarÃa a mover la interfaz con fluidez, sino que resultarÃa fundamental para que muchas funciones de Apple Intelligence puedan ejecutarse en local, sin depender siempre de la nube. Algo clave en Europa, donde la privacidad y el tratamiento de datos personales están especialmente vigilados.
También se espera una matriz de micrófonos de buena calidad, pensada para captar la voz incluso con música o ruido de fondo, y para permitir llamadas de audio y videollamadas con nitidez razonable. Es un terreno donde Apple ya ha demostrado avances claros en iPhone recientes, y donde el altavoz podrÃa beneficiarse de esa experiencia.
En cuanto a diseño exterior, lo más probable es que Apple repita la malla de tela acústica y los tonos clásicos, con versiones en blanco y gris oscuro o gris espacial. No se descarta que más adelante se amplÃe la paleta de colores, pero las primeras unidades tenderÃan a ser bastante discretas para integrarse en salones y cocinas sin llamar demasiado la atención.
Dos formatos: sobremesa y pared
La compañÃa estarÃa preparando dos variantes fÃsicas del mismo dispositivo, con hardware prácticamente idéntico pero distintos enfoques de uso, identificadas internamente como J490 y J491.
La primera serÃa un HomePod con pantalla de sobremesa, con el panel de siete pulgadas montado sobre una base tipo altavoz. El aspecto recordarÃa a un HomePod mini alargado, con la pantalla ocupando el frontal. Es la versión pensada para mesas de centro, estanterÃas, escritorios o mesadas de cocina.
La segunda variante apostarÃa por un formato de pared, diseñado para anclarse de forma fija. En este caso, la función principal serÃa la de panel de control del hogar, siempre visible al entrar en casa o al pasar por zonas de paso clave. En viviendas europeas, donde el espacio suele ser más limitado que en muchas casas estadounidenses, este tipo de instalación podrÃa resultar especialmente interesante.
Ambas opciones compartirÃan sistema operativo, potencia, calidad de audio y funciones de Siri, de modo que la elección dependerÃa más de la distribución de la vivienda y de los hábitos de uso de cada familia que de diferencias técnicas de fondo.
Este planteamiento a doble formato encaja con la tendencia del sector a ofrecer pantallas inteligentes tanto móviles como fijas, y permitirÃa a Apple competir de forma más directa con las propuestas de Google y Amazon en la misma franja.
Precio estimado y encaje en el mercado
Una de las grandes incógnitas es cuánto costará este HomePod con pantalla cuando llegue a las tiendas. Mirando la gama actual, el HomePod mini se sitúa en torno a los 109 euros en España y el HomePod de tamaño completo ronda los 349 euros, lo que ya marca cierta referencia.
Las filtraciones apuntan a que Apple querrÃa colocar el modelo con pantalla en torno a los 350 dólares. Traducido al entorno europeo, y teniendo en cuenta impuestos y cambios de divisa, es razonable pensar en una franja similar o algo superior a los actuales 349 euros del HomePod, sin acercarse a los 600 euros que se habÃan llegado a especular en sus primeras etapas de desarrollo.
Para lograrlo, la empresa estarÃa recortando costes en varios frentes: paneles LCD más económicos, producción trasladada a Vietnam y acuerdos con proveedores menos habituales en su gama alta. Todo ello con la intención de ofrecer un producto que no quede demasiado alejado de los precios de los competidores directos en pantallas inteligentes.
Si finalmente se confirma esa horquilla, el HomePod con pantalla se situarÃa como un producto intermedio-alto en el ecosistema de Apple: más caro que un altavoz básico, pero bastante por debajo de un iPad o un Mac. En España y el resto de Europa, donde el precio suele ser uno de los principales frenos a la hora de ampliar el ecosistema, esa diferencia respecto a un iPad podrÃa resultar determinante.
Su éxito dependerá en buena medida de cómo Apple logre comunicar el valor añadido de tener un dispositivo dedicado al hogar frente a seguir usando un iPhone o un iPad en un soporte. Si la integración con Siri, Apple Intelligence y la domótica es lo bastante sólida, el altavoz con pantalla podrÃa encontrar su hueco sin demasiados problemas.
Con todo este contexto, el panorama que se dibuja es el de un HomePod con pantalla real y cada vez más definido, pero cuyo estreno se ha ido moviendo en el calendario a medida que Apple ajustaba sus planes de inteligencia artificial y su estrategia para el hogar. Si los plazos se cumplen, el próximo otoño deberÃa ser por fin el momento en el que veamos este dispositivo salir del terreno de los rumores y ocupar un lugar concreto en la mesa del salón de muchos usuarios, también en España y el resto de Europa.