En los próximos días, Apple podría mover ficha en un terreno en el que apenas se había dejado ver hasta ahora: el de los portátiles más asequibles dentro de su propio catálogo. Diversas filtraciones y movimientos en la gama actual de Mac apuntan a la inminente presentación de un nuevo MacBook de bajo coste, pensado para quienes buscan entrar en el ecosistema macOS sin dar el salto directo a un MacBook Air o un MacBook Pro.
Las informaciones coinciden en que se trataría de un nuevo MacBook económico que se anunciaría la semana que viene, aprovechando la “Special Apple Experience” que la compañía ha convocado para el 4 de marzo en ciudades como Nueva York, Londres y Shanghái. El dispositivo compartiría rasgos de diseño con el MacBook Air, pero con un hardware más contenido y varias renuncias para poder ajustar el precio.
Un MacBook barato con chip de iPhone y diseño tipo Air

Las filtraciones señalan que este modelo se llamará simplemente MacBook, sin apellidos Air ni Pro, y que estará orientado a estudiantes, usuarios esporádicos y, en general, a quienes necesitan un portátil para tareas básicas de estudio, ofimática y navegación. El chasis sería de aluminio ligero muy similar al del MacBook Air, lo que lo situaría un peldaño por encima, en acabados, de buena parte de los portátiles económicos con carcasa de plástico del entorno Windows.
La gran diferencia con el resto del catálogo estaría en el procesador. En lugar de un chip de la familia M, este nuevo equipo utilizaría el A18 Pro, el mismo SoC que montan los iPhone 16 Pro. Ese cambio marcaría el comportamiento del portátil: un rendimiento suficiente para tareas cotidianas, pero con dudas razonables sobre cómo responderá en cargas sostenidas frente a los chips M1 o M2, diseñados específicamente para portátiles y sobremesa.
Todo apunta a que la configuración base partirá de 8 GB de memoria RAM, en línea con la cantidad que suele acompañar a este chip en los iPhone más recientes. En almacenamiento, se barajan opciones de 256 y 512 GB, con la posibilidad de una versión de 128 GB centrada en el sector educativo y en compras masivas para centros de enseñanza, donde el precio por unidad es determinante.
En cuanto a la pantalla, las fuentes coinciden en un panel LCD en torno a las 12,9 o 13 pulgadas, ligeramente por debajo del clásico portátil de 13 pulgadas. Sería una pantalla más modesta que la de los MacBook Air actuales, con un brillo máximo inferior a los 500 nits y sin tecnologías como True Tone, la función que adapta automáticamente la temperatura de color al entorno.
Funciones a las que renunciar para abaratar costes

Para poder ofrecer un portátil más barato, Apple tendrá que recortar en varios apartados de hardware y experiencia. Una filtración procedente de China detalla una lista de funciones que, salvo sorpresa, no estarían presentes en este modelo de acceso, con el objetivo de mantener el precio dentro de la franja prevista.
- Brillo de pantalla más bajo: el panel no alcanzaría los niveles de luminosidad del MacBook Air, situándose por debajo de los 500 nits habituales, algo que podría notarse en exteriores o en situaciones de mucha luz ambiental.
- Sin True Tone: la pantalla no ajustaría de forma automática la temperatura de color, de modo que la imagen se mantendría fija independientemente de la iluminación de la sala.
- Opciones de almacenamiento limitadas: el catálogo se quedaría, en principio, en 256 GB y 512 GB, con la posible variante de 128 GB pensada para el ámbito educativo. No habría configuraciones de 1 TB o superiores como en los MacBook Air o Pro.
- SSD más lento: para ahorrar costes, el modelo base utilizaría un único chip NAND, lo que implicaría velocidades de lectura y escritura inferiores a las de los portátiles de gamas superiores.
- Sin carga rápida: la carga del equipo sería más lenta que en los modelos Air o Pro con adaptadores de mayor potencia, al no incluir compatibilidad con sistemas de carga rápida.
- Teclado sin retroiluminación: uno de los recortes más llamativos afecta al propio teclado, que podría prescindir de la retroiluminación, algo que lleva años siendo estándar en los Mac portátiles.
- Sin soporte para auriculares de alta impedancia: los usuarios que utilicen cascos exigentes tendrían que recurrir a amplificadores externos o interfaces, ya que el conector de audio no ofrecería ese modo avanzado presente en otros Mac recientes.
- Sin chip N1 de conectividad: mientras que los iPhone 17 y modelos superiores apuestan por el chip N1 para WiFi 7, Bluetooth 6 y Thread, este MacBook económico montaría un chip de MediaTek para la conectividad inalámbrica, renunciando a las mejoras que aporta la solución de Apple.
Además de estos recortes, se esperan puertos USB-C estándar (USB 3.2 Gen 2) en lugar de Thunderbolt, lo que limitaría la velocidad de transferencia con unidades externas y la conexión de monitores de alta resolución. Aun así, para el perfil de usuario al que va dirigido, estos compromisos pueden resultar asumibles si el precio acompaña.
Otros aspectos se mantendrían más en línea con la experiencia habitual de Apple. El portátil conservaría un trackpad háptico de gran tamaño, uno de los elementos mejor valorados de los MacBook actuales, y ofrecería una autonomía que, sobre el papel, debería ser holgada gracias a la eficiencia del chip A18 Pro, derivado del entorno móvil.
Colores juveniles y enfoque educativo

Si algo quiere dejar claro Apple con este lanzamiento es a quién va dirigido el producto. Las filtraciones hablan de una paleta de colores mucho más desenfadada que en los portátiles tradicionales de la marca, con versiones en amarillo claro, verde claro, azul, rosa, plata y gris oscuro. Es una estrategia muy similar a la de algunos iMac y ciertos modelos de iPhone: atraer a un público más joven con un diseño menos sobrio.
Todo esto encaja con el objetivo de reforzar la presencia de Apple en el segmento educativo y universitario, especialmente en Europa. Un portátil ligero, con buena autonomía y acceso pleno a macOS puede resultar atractivo para estudiantes que hasta ahora se veían abocados a portátiles Windows de gama media por una cuestión de presupuesto.
Otro matiz importante es el mensaje que se lanza al sector educativo. Un MacBook con chip de iPhone, menos opciones de ampliación y varias renuncias técnicas puede ser suficiente para aulas informatizadas, entornos de formación online o estudiantes que priorizan portabilidad y batería frente a potencia bruta. Siempre que el precio de los paquetes para centros educativos sea competitivo, este modelo podría competir de tú a tú con los Chromebook y portátiles económicos que dominan muchos colegios e institutos.
Precio previsto y posible impacto en España y Europa
El debate más intenso alrededor de este nuevo MacBook gira en torno a su precio final de salida. Las primeras predicciones hablaban de un modelo base desde 599 dólares en Estados Unidos, lo que habría supuesto toda una declaración de intenciones en el segmento de portátiles de entrada. Sin embargo, el encarecimiento de componentes clave ha ido enfriando esas expectativas.
Las últimas informaciones apuntan a que Apple podría situar el precio inicial entre 699 y 799 dólares, e incluso se ha llegado a mencionar una cifra de 749 dólares como punto de partida. Inspirarse en el precio del MacBook Air actual (999 dólares en EE. UU.) da una idea de la diferencia de posicionamiento: hablamos de un recorte de varios cientos de dólares respecto al modelo más asequible de la gama tradicional.
Trasladar esas cantidades al mercado europeo no es tan directo como aplicar el tipo de cambio. Entre impuestos, aranceles y otros costes, lo habitual es que la cifra en euros sea superior al simple cambio de divisa. Si el modelo base se queda finalmente en unos 699-749 dólares, no sería extraño verlo en España en una franja aproximada de 699 a 799 euros, dependiendo de la configuración y de cómo decida Apple ajustar el catálogo.
En ese escenario, el nuevo MacBook se colocaría claramente por debajo del MacBook Air, pero competiría de lleno con portátiles Windows de gama media-alta y con el mercado de equipos reacondicionados, donde los MacBook Air con chip M1 y M2 mantienen todavía una excelente relación entre precio y rendimiento. Para el usuario europeo, la decisión no será solo de presupuesto, sino también de prioridades: diseño actual y colores llamativos frente a la potencia ya probada de los modelos con Apple Silicon de la serie M.
En cualquier caso, la simple llegada de un MacBook más económico podría presionar a la baja algunos precios del catálogo existente, ya sea mediante ofertas puntuales, promociones educativas o reajustes silenciosos en distribuidores. En un momento de competencia fuerte con fabricantes de PC y de consolidación del mercado de segunda mano y reacondicionado, cada nueva referencia influye en toda la escalera de precios.
Calendario de lanzamientos y formato «Apple Experience»
La otra gran pieza del puzle es el formato elegido por Apple para presentar este portátil. En lugar de una keynote tradicional retransmitida en directo, la compañía ha convocado una “Special Apple Experience” el 4 de marzo, con sesiones presenciales para prensa e invitados en varias ciudades, entre ellas Londres, un punto clave para el mercado europeo.
Según adelantan varios analistas especializados, Apple aprovechará esa semana para encadenar anuncios durante tres días consecutivos, del 2 al 4 de marzo, mediante notas de prensa y publicaciones en su web. El evento del día 4 serviría, principalmente, para que periodistas y creadores de contenido puedan probar de primera mano los nuevos productos, algo que no tendría demasiado sentido si todos los equipos fueran simples actualizaciones internas.
Ese detalle refuerza la idea de que el MacBook económico será uno de los protagonistas de la semana. La invitación al evento hace guiños a la paleta de colores que se espera para este portátil, y la compañía no suele organizar sesiones prácticas presenciales cuando los cambios se limitan a un nuevo procesador en un diseño ya conocido.
Junto al nuevo MacBook, se esperan también renovaciones de la gama MacBook Pro y MacBook Air, así como la llegada de un iPhone 17e más accesible y la actualización de los iPad base y iPad Air con chips más modernos. No obstante, el foco mediático podría recaer en este portátil de bajo coste, ya que supone una apuesta distinta a la que Apple ha seguido en sus últimas generaciones de Mac.
Para el usuario europeo interesado en renovar equipo, esta semana de anuncios tiene una consecuencia práctica clara: conviene esperar unos días antes de tomar decisiones de compra. Un nuevo modelo en la parte baja de la gama y posibles actualizaciones en la zona media pueden alterar por completo qué Mac compensa más en función del presupuesto y las necesidades.
Con todos estos elementos sobre la mesa, el panorama que se dibuja es el de una Apple dispuesta a explorar una franja de precio que hasta ahora había dejado en manos de otros fabricantes. Si el MacBook económico cumple con lo que prometen las filtraciones —precio contenido, diseño cuidado y un rendimiento suficiente para el día a día—, el mercado de portátiles de entrada, especialmente en España y el resto de Europa, podría moverse bastante en los próximos meses.