
Llevamos años escuchando rumores sobre cuándo se decidirán en Cupertino a dar el salto al mercado de los teléfonos que se doblan, pero parece que la espera está llegando a su fin. Los planes de la compañía para 2026 sugieren que el calendario está más apretado que nunca y que el esperadísimo iPhone plegable será el auténtico protagonista de un evento que marcará un antes y un después en la trayectoria de la firma.
Esta cita no solo es relevante por el hardware, sino porque se espera que sea el estreno de John Ternus como máximo responsable en una presentación de este calibre. Todo indica que Apple quiere poner toda la carne en el asador para demostrar que, aunque no han sido los primeros en llegar a esta tecnología, su propuesta será la que termine de asentar el formato plegable entre el gran público europeo y mundial.
Septiembre es el mes elegido para el debut

Si echamos un ojo a lo que dicen los analistas más cercanos a la cadena de suministro, la fecha que debemos marcar en rojo en el calendario es el martes 8 de septiembre de 2026. Siguiendo su estrategia habitual de lanzamientos tras el parón veraniego, Apple presentaría el nuevo iPhone Ultra junto a la gama Pro, dejando la reserva de los terminales para apenas unos días después y su llegada a las tiendas antes de que termine el mes.
Aunque siempre existe la posibilidad de que el evento se desplace al miércoles día 9, la maquinaria logística ya está en marcha para que la disponibilidad no sea un problema grave, aunque inicialmente las unidades podrían volar. La compañía busca maximizar un margen de beneficio que se ha visto amenazado por la situación económica global, centrando sus esfuerzos en estos modelos de altísima gama que generan más expectación.
Apuesta total por el volumen de fabricación

Resulta bastante llamativo que, en un contexto donde el mercado de los smartphones no pasa por su mejor momento, Apple haya decidido tirar la casa por la ventana. Los informes sugieren que han pedido a sus proveedores que preparen unos 10 millones de dispositivos plegables para su lanzamiento, lo que supone un incremento de casi un 30% respecto a las previsiones iniciales que manejaban los expertos hace unos meses.
Este movimiento refleja una confianza ciega en que sus usuarios están deseando cambiar de formato, a pesar de que los plegables todavía representan una porción pequeña de las ventas totales de móviles. Al parecer, Apple ha conseguido solventar los problemas técnicos que más les preocupaban, especialmente en lo relativo a la tecnología de su bisagra, para ofrecer un producto que se sienta robusto y duradero desde el primer día.
Un coste que se adentra en el terreno del lujo

La mala noticia para el bolsillo de los consumidores españoles es que la exclusividad se va a pagar cara, ya que las estimaciones sitúan el precio de salida del iPhone Ultra por encima de los 2.000 dólares en Estados Unidos, lo que en nuestro mercado se traduciría fácilmente en superar los 2.500 euros una vez aplicados los impuestos y las conversiones de rigor. No será un teléfono para todos los públicos, eso está claro, sino más bien un objeto de deseo para los más entusiastas.
Gran parte de este elevado coste viene derivado de una crisis en el sector de los componentes que no da tregua. Se comenta que el coste de la memoria DRAM se ha disparado de forma considerable, y Apple no parece dispuesta a absorber este sobrecoste, trasladándolo directamente al precio final del producto. Es un cambio de política importante, ya que históricamente habían intentado mantener los precios más estables a pesar de las fluctuaciones de los materiales.
Innovación técnica bajo el chasis
Para intentar justificar ese desembolso, el dispositivo vendrá cargado con lo último de lo último. Se habla de la implementación de el nuevo procesador de 2 nanómetros, que promete una eficiencia energética nunca vista hasta ahora, algo vital para un terminal con una pantalla interna de grandes dimensiones. Además, el sistema de cámaras incluiría una apertura variable que permitiría dar un salto de calidad fotográfica importante respecto a lo que vemos hoy en día.
Pero el punto donde Apple quiere dar el puñetazo sobre la mesa es en la pantalla. Han estado trabajando a destajo para asegurar la ausencia de arrugas en la zona de pliegue, algo que ha sido el talón de Aquiles de la competencia durante años. Si logran que el panel se vea completamente liso al estar desplegado, tendrán gran parte de la batalla ganada frente a sus rivales directos en el segmento premium.
Estamos ante un cambio de ciclo donde la marca de la manzana dejará de lado el diseño conservador para arriesgar con un auténtico objeto de lujo tecnológico que busca dinamizar el mercado a partir de septiembre de 2026. Con una producción reforzada para evitar la falta de stock y unas prestaciones que prometen dejar atrás a la generación actual, el iPhone Ultra plegable se perfila como el dispositivo más ambicioso y caro de toda la historia de Apple, marcando el camino de lo que veremos en la próxima década.
