Mozilla ha lanzado un bloqueador de anuncios integrado en Firefox 155 para iOS, una función que los usuarios de iPhone llevaban tiempo pidiendo y que por fin llega sin necesidad de instalar extensiones ni aplicaciones externas. La herramienta utiliza la API de bloqueo de contenido de WebKit, la misma que emplea Safari, combinada con la lista comunitaria EasyList, una de las bases de datos de filtros publicitarios más extendidas de internet. El resultado es un sistema que filtra la mayoría de anuncios de terceros y rastreadores antes de que se carguen, lo que debería traducirse en páginas más limpias, menos consumo de datos y una navegación más rápida.
Sin embargo, Mozilla ha optado por un enfoque prudente: el bloqueador viene desactivado por defecto y hay que activarlo manualmente en los ajustes del navegador. Además, la compañía ha sido muy clara sobre lo que la herramienta no hace. No bloquea los anuncios que sirven directamente los propios sitios web, no bloquea los anuncios que aparecen en los resultados de búsqueda y los accesos directos patrocinados que Firefox muestra en la pantalla de inicio tienen un tratamiento separado. Esta decisión refleja tanto las limitaciones técnicas de la plataforma de Apple como los intereses comerciales de Mozilla, que mantiene su propio modelo de publicidad dentro del navegador.
Cómo funciona el bloqueador de anuncios de Firefox en iOS
El funcionamiento del bloqueador se apoya en dos pilares técnicos. Por un lado, la API de bloqueo de contenido de WebKit, que es la misma interfaz que utilizan los bloqueadores de Safari y que permite filtrar recursos antes de que se carguen en la página. Por otro lado, la lista EasyList, que contiene reglas para reconocer dominios, direcciones y elementos habitualmente utilizados por las redes publicitarias. Cuando Firefox solicita el contenido de una página, el bloqueador contrasta los recursos con esas reglas y, si identifica una conexión relacionada con una red publicitaria, impide que la petición se complete.
Esta combinación permite bloquear numerosos anuncios de terceros, ventanas emergentes, superposiciones publicitarias y rastreadores asociados a las redes de anuncios. Al actuar antes de la descarga, la función no solo evita que los anuncios aparezcan en pantalla, sino que también impide la descarga de imágenes, scripts y otros recursos vinculados a la publicidad. Esto puede acelerar la navegación y reducir el tráfico consumido, especialmente en webs con mucha publicidad. Mozilla no ha cuantificado el ahorro exacto, pero la mejora en la experiencia de navegación es perceptible en la práctica.

La herramienta está integrada directamente en el navegador, por lo que no requiere que el usuario busque, instale ni configure una extensión adicional. Esto simplifica mucho el proceso frente al modelo de bloqueadores independientes que funcionan como extensiones de Safari. Además, Firefox ya incluía protección contra determinados rastreadores, pero el nuevo bloqueador amplía su alcance: la protección contra seguimiento se centraba en reducir la recopilación de datos, mientras que esta función también busca retirar los anuncios y formatos intrusivos visibles.
Qué anuncios seguirán apareciendo
Mozilla ha sido transparente sobre los límites del bloqueador. Los anuncios que un sitio web sirve directamente desde su propio dominio continuarán apareciendo, al igual que los anuncios mostrados dentro de los resultados de búsqueda de Google, Bing, DuckDuckGo y otros buscadores. Esta distinción separa la publicidad de terceros de ciertos contenidos administrados por la propia página o por el proveedor de búsqueda. Para el usuario, esto significa que una página puede verse más despejada sin quedar completamente libre de promociones.
La herramienta tampoco bloqueará los accesos directos patrocinados ni otros contenidos promocionales que Firefox muestra al abrir una nueva pestaña. Estos elementos forman parte de la experiencia que Mozilla controla directamente, por lo que quedan fuera del filtrado aplicado a los recursos publicitarios de terceros. La decisión puede generar confusión entre quienes esperan que un bloqueador elimine cualquier contenido identificado como anuncio, pero la compañía delimitó expresamente el alcance de la función.
En la práctica, un usuario podría dejar de ver ciertos banners o rastreadores, pero seguir encontrando publicidad integrada en el diseño editorial, anuncios dentro de búsquedas y recomendaciones patrocinadas en la pantalla de inicio. Esta combinación refleja tanto las capacidades técnicas del sistema de Apple como los límites comerciales del producto de Mozilla, que mantiene su propio modelo de ingresos publicitarios dentro del navegador.
Cómo activar el bloqueador de anuncios
La nueva función llega desactivada de fábrica, por lo que actualizar Firefox no hará que los anuncios desaparezcan automáticamente. Cada usuario tendrá que activar manualmente el bloqueador si quiere utilizarlo en su iPhone o iPad. Para habilitarlo, hay que abrir Firefox, pulsar el botón del menú y entrar en Ajustes. A continuación, se debe buscar el apartado Navegación y activar la opción «Bloqueador de anuncios» dentro de la sección dedicada al contenido.
Mozilla también permite controlar la función mientras se está navegando. Desde el menú del sitio puede abrirse el apartado correspondiente al bloqueador y activarlo o desactivarlo sin tener que recorrer nuevamente todos los ajustes generales. Esta opción rápida puede resultar útil cuando una página deja de funcionar correctamente, ya que los filtros publicitarios pueden impedir ocasionalmente la carga de un vídeo, un formulario, un sistema de comentarios o algún otro elemento necesario para utilizar la web. Si el contenido vuelve a aparecer al desactivar el bloqueador, probablemente una de las reglas de EasyList esté interfiriendo con la página.
El contexto: por qué Mozilla no usa su propio motor en iOS
El lanzamiento del bloqueador llega en un momento en el que la pregunta sobre los motores de navegador en iOS sigue sin respuesta. Desde marzo de 2024, con iOS 17.4 y para cumplir con la Digital Markets Act (DMA) europea, Apple abrió BrowserEngineKit, un conjunto de interfaces que permite a navegadores rivales usar un motor distinto de WebKit. Sin embargo, dos años y medio después, ningún navegador con motor alternativo ha llegado a un iPhone europeo. Mozilla y Google tienen prototipos —Firefox con Gecko y Chrome con Blink— pero ninguno se ha lanzado a usuarios reales.
Mozilla explicó en enero de 2024 que la implementación de Apple obligaría a mantener dos versiones separadas del navegador: una con WebKit para iOS fuera de la UE y otra con motor propio para la UE. Un portavoz de Mozilla lo definió como «una carga que Apple misma no tendrá que soportar». Microsoft cuantificó el coste desde el otro lado: sus ingenieros midieron que un prototipo de Edge con Blink rendía un 28,6% más rápido que WebKit en Speedometer 3.1 en el mismo dispositivo. El rendimiento mejoraría con un motor alternativo, pero llegar a producción para usuarios europeos requiere una inversión que ningún actor ha considerado rentable todavía.
Open Web Advocacy, el grupo que presiona por un internet abierto, lleva meses reclamando a la Comisión Europea que intervenga. Su director Alex Moore declaró que Apple «ha tenido más de dos años para producir una solución compatible». La Comisión ha sido activa en otros frentes —Apple perdió su recurso de designación como gatekeeper ante el Tribunal General en julio— pero en el motor del navegador, nada ha cambiado desde marzo de 2024.
Un mercado que se mueve por elección, no por regulación
La DMA obligó a Apple a mostrar una pantalla de selección de navegador a los usuarios europeos de iPhone. Los datos muestran que esa intervención sí funcionó, en una dirección distinta. Opera reportó en el segundo trimestre de 2026 un crecimiento del 93% en usuarios activos mensuales en iOS en el Reino Unido interanual, y del 50% en iOS en Estados Unidos, según cifras propias. Opera atribuye explícitamente ese salto a la pantalla de elección forzada por la DMA.
La lectura es incómoda para los defensores de la regulación: cuando el regulador forzó a Apple a mostrar opciones, los usuarios migraron a navegadores alternativos construidos sobre WebKit. Cuando el regulador abrió la posibilidad de usar motores propios, nadie la ejerció. Esto dice más sobre los incentivos reales del mercado que sobre las ambiciones técnicas de Mozilla o Google.
El lanzamiento del bloqueador de Firefox para iOS coincide además con un movimiento que afecta a millones de usuarios de escritorio: Google desactivó las extensiones Manifest V2 en Chrome, lo que dejó sin soporte a bloqueadores como uBlock Origin en escritorio. En ese escenario, un bloqueador integrado en el navegador móvil se vuelve más relevante de lo que sería en un ecosistema donde las extensiones siguieran funcionando con normalidad. Mozilla fue clara: no planea llevar este bloqueador nativo a escritorio ni a Android, donde su ecosistema de extensiones sigue dando opciones granulares como uBlock Origin.
Firefox se suma así a una lista de navegadores que ya ofrecían bloqueo integrado en iOS, como Brave, Vivaldi y Opera. Mozilla llega tarde en este aspecto específico, pero lo hace con una integración nativa que no requiere extensiones y con la confianza que genera su marca en materia de privacidad. La función está disponible en Firefox 155, publicada el 1 de septiembre de 2026, y se está desplegando de forma gradual, por lo que algunos usuarios pueden tardar unos días en verla en sus dispositivos.
En definitiva, el bloqueador de anuncios de Firefox para iOS es una función útil para los usuarios que ya usan Firefox como navegador principal en iPhone, que según los datos de cuota de mercado son una minoría. Pero su lanzamiento dice mucho más sobre los incentivos del mercado que sobre la ingeniería de Mozilla. Después de dos años y medio con BrowserEngineKit disponible, ni Mozilla ni Google han enviado un navegador con motor alternativo a iPhones europeos. Mozilla construyó el mejor bloqueador que la API de Apple permite; ese es el techo real, no una decisión técnica. La diferenciación en el navegador móvil se desplazará hacia la capa de IA y hacia las funciones de privacidad integradas, no hacia el motor de renderizado.