Comprar un iPhone, un iPad o un Mac reacondicionado se ha convertido en una opción muy tentadora para quienes quieren entrar en el ecosistema de Apple sin dejarse el sueldo en el intento. Los dispositivos Apple están diseñados para aguantar muchos años y siguen recibiendo actualizaciones de software durante mucho tiempo, así que un equipo con una vida anterior puede seguir siendo perfectamente válido si sabes qué mirar y dónde comprarlo, por ejemplo consultando qué iPhone comprar.
Ahora bien, no todo lo que aparece como “reacondicionado” lo es de verdad. En el mercado se mezclan productos realmente reacondicionados, productos de segunda mano tal cual y hasta unidades con un pasado un poco turbio. Por eso hace falta una guía ética y técnica: para entender qué estás comprando, cómo minimizar riesgos, cómo defender tus derechos y qué pequeños trucos te ayudan a separar las buenas oportunidades de los verdaderos marrones, y saber si un iPhone es reacondicionado.
Qué significa realmente que un Apple esté “reacondicionado”
Un dispositivo Apple reacondicionado es, en esencia, un equipo que ha tenido un dueño anterior o ha sido usado como demo, pero que ha pasado por un proceso de revisión, reparación y limpieza antes de volver a ponerse a la venta. Puede haber sido devuelto por un fallo de fábrica, un problema estético, un defecto puntual o simplemente porque el comprador ha cambiado de opinión.
Es clave diferenciar entre “reacondicionado” y “usado”. Un producto usado suele venderse casi tal cual lo entrega el anterior propietario: sin pruebas técnicas exhaustivas, sin sustitución sistemática de piezas clave y, muchas veces, sin garantía sólida. El reacondicionado serio, en cambio, se somete a tests de diagnóstico, limpieza profunda, sustitución de componentes defectuosos y una nueva garantía.
Apple, por ejemplo, aplica un programa estricto de reacondicionamiento certificado: revisa el dispositivo, repara lo que haga falta con piezas originales, coloca una carcasa nueva, instala una batería nueva en sus iPhone reacondicionados oficiales, limpia el equipo y lo entrega con un año de garantía y asistencia técnica gratuita durante 90 días. El objetivo es que lo percibas prácticamente “como nuevo”.
No todos los reacondicionados son antiguos ni venían rotos. Algunos se devuelven dentro del periodo de desistimiento porque el usuario no se apaña con iOS, porque prefiere Android o porque ha aprovechado un programa de renovación para pasarse a un modelo más reciente. En otros casos su problema era tan simple como un botón mal o un rayón en la carcasa, solucionado en el proceso de reacondicionado.
No hay que confundir “reacondicionado” con “robado” o “perdido”. Ese es otro mundo: un teléfono sustraído puede estar bloqueado por IMEI o por Bloqueo de activación y convertirse en un bonito pisapapeles. De ahí la importancia de comprobar siempre el origen del dispositivo y el estado del bloqueo antes de soltar el dinero.
Ventajas y riesgos de comprar Apple reacondicionado
La primera gran ventaja es el ahorro. Los iPhone y otros dispositivos Apple nuevos no son precisamente baratos, y el reacondicionado permite rebajas muy jugosas. Algunas plataformas especializadas trabajan con descuentos medios cercanos al 30 % respecto al precio nuevo, no solo frente al PVP original del lanzamiento, sino frente a su valor actual en el mercado.
El reacondicionado serio también es una opción muy sostenible. Alargar la vida útil de un iPhone, un iPad o un Mac significa reducir residuos electrónicos y el impacto ambiental asociado a producir un dispositivo nuevo. Cada equipo que se revisa, se repara y se vuelve a poner en circulación es un aparato menos en el vertedero.
Otra ventaja es que, si el proceso está bien hecho, el dispositivo rinde prácticamente igual que uno nuevo. Apple presume de que sus reacondicionados certificados son “como nuevos” porque pasan por controles de calidad estrictos y usan piezas originales. Lo mismo ocurre con otros vendedores que trabajan con componentes oficiales y bancos de pruebas avanzados.
El gran riesgo viene cuando compras algo que en realidad no es reacondicionado, sino solo “de segunda mano”. Muchos vendedores pequeños —y algunos no tan pequeños— llaman reacondicionado a lo que solo ha sido reseteado, limpiado por encima y puesto de nuevo en la estantería. Sin revisión profesional, sin test de batería, sin checklist de cámara, micrófonos, conectores o resistencia al agua, y con garantías bastante discretas.
Otro riesgo importante es el Bloqueo de activación y el origen dudoso del equipo. Un iPhone asociado a la cuenta de iCloud de otra persona o denunciado como robado puede estar bloqueado por IMEI o por el propio sistema de Apple, lo que impide activarlo y utilizarlo con normalidad. También hay modelos antiguos atados a un operador concreto que no te servirán si tu compañía es otra y el móvil no está desbloqueado.
Guía ética: cómo elegir vendedores y comercios fiables

La primera regla de oro es comprar siempre en comercios de confianza. Plataformas grandes, distribuidores oficiales, tiendas especializadas en reacondicionado o cadenas conocidas ofrecen mucha más seguridad que un vendedor anónimo en un portal de anuncios. Tienen reputación que cuidar, procesos estandarizados de revisión y suelen responder cuando algo sale mal, por eso conviene leer guías y consejos para comprar iPhone reacondicionado.
Es imprescindible revisar la garantía que ofrece cada tienda. Con un producto nuevo, la ley marca una garantía mínima de dos años, pero con reacondicionados la normativa permite que sea de un año como mínimo. Algunas tiendas se limitan a ese año, otras suben a 24 meses y hay empresas que incluso ofrecen 36 meses en sus iPhone reacondicionados para reforzar la confianza en su proceso técnico.
Lee bien las condiciones de devolución antes de comprar. Necesitas saber cuántos días tienes para devolver el producto si no cumple tus expectativas, en qué casos se acepta la devolución (defectos, no te convence, error en la descripción…) y de qué forma se tramita (envío a cargo de quién, reembolso o vale, plazos, etc.). Una política clara y razonable es un buen indicador de seriedad.
Pregunta siempre por el proceso de certificación y reacondicionamiento. Tienes derecho a saber qué revisa la tienda: si se realizan tests completos de hardware, si se cambian sistemáticamente las baterías por encima de cierto desgaste, qué controles pasan las cámaras, altavoces y micrófonos, si las piezas son originales de Apple o equivalentes, y cómo se registra el historial de servicios.
Comprueba que haya vías de contacto reales y accesibles. Una empresa seria suele ofrecer al menos un correo electrónico de soporte y un número de teléfono, y muchas añaden chat web o atención vía redes sociales. Si solo ves un formulario genérico y ninguna otra forma de localizar al vendedor, mala señal. La relación de confianza empieza por poder hablar con alguien si hay un problema.
Sistemas de clasificación del estado: grados y etiquetas más habituales
Para que no compres a ciegas, las tiendas suelen definir grados de estado físico que resumen de un vistazo el nivel de uso y de desperfectos estéticos del dispositivo. Aunque cada comercio tiene su propia escala, los nombres se parecen bastante: “Como nuevo”, “Excelente”, “Muy bueno”, “Bueno”, “Aceptable” o diferentes letras (A, B, C, D…).
En algunos grandes almacenes se utiliza una clasificación muy detallada que va desde equipos “a estrenar” (sin uso real, con accesorios originales, sin desperfectos y embalaje original con algún posible golpe en la caja) hasta grados más bajos, donde aparecen marcas de uso visibles y accesorios no originales o universales.
Los grados intermedios suelen describir diferencias de cosmética, no de funcionamiento. Por ejemplo, un “Grado A” puede presentar uso muy ligero y pequeñas marcas casi imperceptibles, mientras que “Grado B” incluye arañazos visibles de menos de 3 cm que no afectan al rendimiento, y un “Grado C” abolladuras o rayones más evidentes de más de 3 cm pero con la electrónica en orden.
Los grados más bajos (a veces llamados D o similares) acostumbran a ser equipos con más señales de guerra, reparados y revisados pero con desperfectos evidentes y, en ocasiones, sin todos los accesorios originales en la caja. A cambio, el precio baja de manera considerable, así que son interesantes si priorizas ahorro frente a estética.
Si la descripción del estado te parece ambigua, pide siempre fotos reales y detalladas. Solicita imágenes de la pantalla apagada y encendida, bordes, esquinas, trasera, módulo de cámaras y puerto de carga. Ese esfuerzo previo te evita disgustos después, sobre todo si eres maniático con las marcas o quieres algo “casi de vitrina”.
El embalaje: qué te puedes encontrar al abrir la caja
Con los reacondicionados tienes que olvidarte de la obsesión por la caja perfecta. El embalaje puede ser el original en buen estado, el original con golpes o marcas o una caja genérica neutra (normalmente blanca o marrón). Desde el punto de vista práctico, esto no cambia el rendimiento del equipo, aunque para coleccionistas y fans de guardar “todo tal cual” sí puede tener importancia.
Lo que sí conviene revisar es qué accesorios incluye. Algunos comercios garantizan que todos los reacondicionados llevan, como mínimo, cable de carga y fuente de alimentación (original o compatible), y en ciertos grados “a estrenar” o “casi a estrenar” se proporcionan todos los accesorios originales. En grados inferiores pueden venir accesorios universales o faltar alguno de los que se entregaban de fábrica.
En las tiendas oficiales y en los reacondicionados certificados por Apple, el producto suele llegar en una caja específica de reacondicionado, con el equipo bien protegido y con los accesorios estándar que Apple incluye en ese modelo concreto en la actualidad (ten en cuenta que algunos iPhone nuevos ya no traen cargador).
Que el embalaje no sea original no significa que el dispositivo sea peor. A veces, simplemente, la caja original está demasiado dañada o el modelo es tan antiguo que Apple ya no fabrica su packaging. Lo importante es que el interior llegue en buen estado y con lo prometido en la ficha del producto.
Garantía y derechos: lo que debes exigir como mínimo

Uno de los pilares de una compra ética es la garantía que respalda el reacondicionado. Por ley, en muchos países europeos se permite que la garantía de un producto reacondicionado sea de al menos 1 año, aunque puede ampliarse. Lo relevante es que la tienda lo indique claramente antes de que pagues.
Encontrarás tiendas que ofrecen 1 año de garantía estándar en todos sus Apple reacondicionados, otras que igualan el estándar de producto nuevo con 2 años y plataformas que se diferencian ofreciendo garantías ampliadas de hasta 36 meses, especialmente en iPhone, para demostrar la confianza que tienen en sus procesos y componentes.
La garantía debe cubrir defectos de fabricación y problemas de funcionamiento no causados por mal uso: fallos de placa, errores de pantalla, baterías que se degradan de forma anómala, problemas de conectividad, etc. Los golpes, roturas por caídas o daños por líquidos suelen quedar fuera, igual que ocurre con equipos nuevos.
Infórmate también sobre si se ofrecen servicios adicionales como AppleCare+ en reacondicionados. Los iPhone reacondicionados oficiales de Apple, por ejemplo, pueden optar a esta cobertura ampliada, añadiendo protección frente a determinados daños accidentales y acceso preferente al soporte técnico de la marca.
Por último, asegúrate de que la garantía sea fácil de hacer valer. Que no te obliguen a trámites imposibles, que haya un SAT o un procedimiento claro de recogida y envío, y que la política esté por escrito y accesible. Si algo no queda claro, mejor preguntar antes de pagar que lamentarlo después.
Cómo comprobar que el iPhone está técnicamente en buen estado
Cuando tengas el iPhone en la mano (en tienda física) o nada más recibirlo en casa, es fundamental hacer una pequeña revisión técnica. Tienes derecho a comprobar el estado físico, a ver cómo responde el sistema y a evaluar la batería antes de decidir si te lo quedas o lo devuelves dentro del plazo.
Empieza por la inspección externa: quita la funda y cualquier protector que traiga, revisa la pantalla a contraluz en busca de arañazos, observa los marcos y la trasera buscando abolladuras, roces importantes y golpes. No te obsesiones con las micro-marcas si ya sabías el grado de uso, pero sí con daños estructurales fuertes.
Presta mucha atención al conector de carga (Lightning o USB-C, según modelo). Mira si hay deformaciones, óxido o suciedad incrustada. Un puerto muy castigado puede darte problemas de carga e incluso de transferencia de datos más adelante.
Enciende el iPhone y revisa qué aparece en pantalla. Lo normal es que veas la pantalla de bloqueo o la pantalla de inicio. Si aparece un mensaje del tipo “Solo el propietario de este iPhone puede desbloquearlo” o se te pide una contraseña de iCloud que no es la tuya, ese iPhone sigue vinculado a la cuenta anterior y no deberías aceptarlo bajo ningún concepto.
En tienda física, pide que borren completamente el contenido y desactiven cualquier bloqueo para que puedas probar el teléfono como si acabara de salir de fábrica. Deben seguir el proceso oficial de borrar contenido y ajustes y desactivar el Bloqueo de activación antes de que tú lo configures con tu Apple ID.
Bloqueo de activación y seguridad: nunca compres un iPhone con candado
El Bloqueo de activación de Apple está pensado para proteger al dueño legítimo. Si un iPhone está asociado a una cuenta de iCloud concreta, aunque lo borres seguirá pidiendo la contraseña de ese Apple ID para activarse. Es una de las mejores defensas contra robos, pero también una trampa para compradores desprevenidos.
Si ves en pantalla avisos que indican que “Solo el propietario de este iPhone puede desbloquearlo”, o si durante la configuración se te pide el Apple ID y la contraseña de otra persona, el móvil sigue atado a su anterior dueño. En una compra presencial, el vendedor debe introducir sus credenciales y desactivar el bloqueo delante de ti. Si no puede o no quiere, levanta el campamento.
En las compras online, si el iPhone te llega con Bloqueo de activación activo, la única respuesta ética y práctica es devolverlo. No intentes “apañar” el bloqueo, no pagues a nadie para “liberarlo” ni busques atajos raros: lo más probable es que acabes con un ladrillo caro y, de paso, alimentes mercados poco limpios.
Además del Bloqueo de activación, conviene comprobar el número IMEI o número de serie en bases de datos que detectan terminales declarados robados o perdidos. Algunos servicios especializados, como los informes de historial de dispositivo, ofrecen un chequeo muy completo del equipo para confirmar que no arrastra bloqueos de operador, deudas o reportes por robo.
Si quieres ir sobre seguro, apuesta por reacondicionados certificados por Apple o por plataformas que usen certificaciones externas para validar que cada terminal está libre de robos, bloqueos y problemas legales. Es una capa extra de tranquilidad que, tratándose de un teléfono caro, merece la pena pagar.
Batería, piezas y salud del dispositivo en iOS
La batería es el componente clave que más se nota en el día a día. Por muy bien que funcione el resto del iPhone, si la autonomía es pobre, la experiencia se viene abajo. Por eso es fundamental comprobar su estado nada más estrenar tu reacondicionado.
En iPhone 6 y modelos posteriores con iOS 11.3 o superior, puedes ver la salud de la batería desde Ajustes > Batería > Estado de la batería (o “Salud y carga de la batería” en versiones recientes). Ahí aparece la capacidad máxima en porcentaje: cuanto más se acerque al 100 %, más nueva está la batería. En torno al 80 % o menos ya se considera degradada.
En esa misma sección verás si está activa la gestión de rendimiento, una función que reduce puntualmente la potencia máxima del procesador para evitar apagados repentinos cuando la batería está tocada. Esta información solo aparece si la batería es original y se ha sustituido con procesos homologados por Apple.
Otra herramienta útil es el apartado “Piezas e historial de reparaciones”, visible en Ajustes > General > Información en iOS 15.2 y posteriores, según modelo. Si se han reemplazado componentes como pantalla, batería o cámara y se ha hecho con piezas originales, verás etiquetas del estilo “Pieza original de Apple”. Si aparece “Pieza desconocida”, significa que se han montado componentes no originales, de procedencia dudosa o con instalación incompleta.
La clave aquí no es que todas las piezas tengan que ser sí o sí originales, sino que tú sepas qué llevas entre manos: un iPhone con pantalla compatible puede ir perfecto, pero necesitas tener claro qué se ha cambiado, con qué y quién lo ha hecho, sobre todo de cara a futuras reparaciones o garantía.
Comprobar la compatibilidad con tu operador y la conectividad
Antes de quedarte con un iPhone reacondicionado, verifica que está libre de bloqueos de operador y que funcionará con tu compañía actual. Es especialmente importante en modelos anteriores a los más recientes, donde existían variantes atadas a tecnologías GSM o CDMA o a operadoras concretas.
En Ajustes > General > Información encontrarás el campo “Bloqueo de operador” o similar. Si aparece algo como “Sin restricción de SIM”, el iPhone está desbloqueado y podrás usarlo con cualquier operador compatible. En cambio, si ves el nombre de una compañía concreta, el teléfono está bloqueado a esa red.
Si compras a un tercero, pide el número de modelo exacto y confirma con tu operador que es compatible (especialmente si es un iPhone X o anterior). En algunos países, ciertas variantes solo funcionan correctamente con redes específicas, así que mejor despejar dudas antes.
No te olvides de probar la conexión Wi‑Fi y los datos móviles. Configura tu red inalámbrica, mira que se conecte y navega un poco. Pon tu SIM, comprueba que registra cobertura, que puedes hacer y recibir llamadas, enviar mensajes y usar datos. Si decides devolver el teléfono, borra tus redes guardadas y restaura los ajustes de red para no dejar rastro.
La conectividad también incluye Bluetooth, GPS y, en modelos más recientes, NFC para pagos móviles. Un paseo rápido con los ajustes de conexión te ayudará a detectar cualquier comportamiento extraño que debería entrar en garantía.
Checklist rápido de pruebas físicas: botones, cámara, altavoz y pantalla
Más allá de los menús de ajustes, conviene hacer una prueba “de batalla” con lo que más vas a usar. No hace falta ser técnico: en unos minutos puedes comprobar la mayoría de funciones importantes del iPhone.
Empieza por los botones físicos: sube y baja el volumen y fíjate en que aparezca el indicador en pantalla, mueve el interruptor de sonido/silencio y observa que la pantalla lo indica, pulsa el botón lateral y verifica que bloquea y desbloquea la pantalla como debe.
Abre la app Cámara y haz varias fotos en distintas condiciones de luz. Prueba el enfoque tocando diferentes puntos de la pantalla, alterna entre cámaras si tienes ultra gran angular o teleobjetivo y saca un par de retratos. Después, revisa las imágenes con calma para comprobar que no haya manchas raras, desenfoques extraños o problemas de estabilización.
Graba un vídeo corto y reprodúcelo con el altavoz del iPhone. De paso matas dos pájaros de un tiro: confirmas que la grabación de audio es limpia y compruebas que el altavoz suena sin distorsión ni cortes de volumen.
Para probar el micrófono, la app Notas de voz es perfecta. Graba un mensaje hablando a distancia normal y escucha la reproducción con atención. Si se oye bajo, con ruidos o a trompicones, podría haber suciedad en las rejillas o un problema de hardware.
Finalmente, revisa la pantalla con un fondo claro y otro oscuro. Fíjate en si hay píxeles muertos, manchas de luz (bleeding), zonas amarillentas o problemas con el brillo. Desde Ajustes > Pantalla y brillo, mueve el deslizador de luminosidad para verificar que la respuesta es uniforme.
Dónde comprar: grandes plataformas y tiendas especializadas
Dentro del mundo del reacondicionado Apple, hay varios “ecosistemas” de compra. Por un lado, está la propia Apple, que en su tienda online tiene una sección dedicada a productos reacondicionados certificados, incluyendo iPhone, iPad, Mac, Apple Watch o AirPods, con su promesa de calidad y un año de garantía.
Luego están las grandes plataformas generalistas, como Amazon y otros grandes comercios que cuentan con programas específicos (por ejemplo, gamas “Renewed” o equivalentes), donde los dispositivos se someten a diagnósticos, sustitución de componentes defectuosos, limpieza, revisión estética y reempaquetado. Suelen ofrecer garantía de 1 año y un estándar de aspecto “como nuevo” (sin imperfecciones visibles a unos 30 cm).
También hay tiendas especializadas en Apple y en reacondicionado que definen sus propios niveles de estado (Como nuevo, Excelente, Muy bueno, Bueno, Aceptable) y ofrecen garantías de 1 año o más, con productos revisados por equipos técnicos internos. Algunas cadenas de grandes almacenes disponen de secciones de electrónica reacondicionada con 2 años de garantía y clasificación por grados A, B, C, D, etc.
Por otra parte, encuentras plataformas totalmente centradas en reacondicionado que trabajan con talleres asociados que utilizan piezas oficiales y ofrecen rebajas medias de alrededor del 30 % sobre el precio de nuevo, así como garantías de hasta 24 o 36 meses y cajas neutras propias que identifican claramente el producto; consulta además nuestras recomendaciones y comparativas para elegir con criterio.
Si prefieres trato cara a cara, muchas redes de tiendas físicas de reparación y venta ofrecen iPhone reacondicionados revisados en su propio laboratorio, con diferentes grados de conservación (“Excelente”, “Muy bueno”, “Bueno”) y periodos de garantía ampliados, lo que te permite ver el dispositivo en persona antes de decidirte.
Ejemplos de modelos de iPhone reacondicionados interesantes
Según el presupuesto y lo exigente que seas, hay reacondicionados para todos los gustos. Aunque la disponibilidad cambia constantemente, hay familias de modelos que suelen aparecer a menudo y tienen muy buena relación calidad‑precio.
En la gama alta reciente destacan los iPhone 15 Pro y 15, que montan los chips más potentes de Apple (A17 Pro y A16 Bionic respectivamente), pantallas OLED de 6,1 pulgadas de alta calidad, cámaras de 48 megapíxeles y todo lo último en conectividad, incluyendo 5G y USB‑C en las generaciones más nuevas.
Un peldaño por debajo siguen siendo muy atractivos los iPhone 14 Pro y 14, con pantallas Super Retina XDR OLED, cámaras principales de 48 MP en el Pro, refresco adaptativo de hasta 120 Hz en la versión Pro y chips A16 o A15 Bionic capaces de mover iOS y todas las apps sin despeinarse.
Para quienes buscan el máximo equilibrio entre precio y prestaciones, los iPhone 13 y 13 Pro son ahora mismo grandes candidatos: pantallas OLED de 6,1 pulgadas, procesador A15 Bionic muy competente, cámaras dobles o triples solventes, grabación de vídeo 4K y soporte de iOS para unos cuantos años más.
Si el presupuesto es más ajustado, hay veteranos muy dignos como el iPhone 12 y 12 Pro (con pantallas OLED, chip A14, vídeo 4K y compatibilidad con MagSafe), el iPhone 11 (pantalla LCD de 6,1 pulgadas, doble cámara, chip A13) o incluso el carismático iPhone XR, que pese a tener unos años a sus espaldas sigue defendiendo bien el día a día básico.
Para amantes de los móviles compactos, el iPhone SE (2ª generación) reacondicionado ofrece una pantalla de 4,7 pulgadas, chip A13 Bionic, cámara de 12 MP con 4K y Touch ID, ideal si quieres algo pequeño que quepa en cualquier bolsillo y no necesitas todas las florituras de la gama alta.
Cómo saber si el iPhone es realmente nuevo, de segunda mano o reacondicionado
Si quieres hilar fino, puedes comprobar el origen del iPhone a partir de su número de modelo. En muchos casos, la primera letra del código indica si es nuevo de fábrica, reacondicionado por Apple o pertenece a otras categorías. Por ejemplo, ciertos prefijos se asocian a unidades nuevas, otros a terminales reacondicionados por la propia Apple.
Además, Apple permite verificar la garantía introduciendo el número de serie en su web. Así puedes confirmar si el dispositivo tiene aún cobertura oficial, si ha pasado por programas de reparación y cuándo expira su garantía. Es una doble comprobación muy útil cuando el vendedor afirma que es “reacondicionado oficial” o “seminuevo con garantía Apple”.
El estado del embalaje y de la caja también da pistas. Los reacondicionados de Apple suelen venir en una caja específica de la marca para productos restaurados, mientras que otras tiendas los entregan en cajas propias o neutras que dejan claro que el producto no sale directamente de la cadena de fabricación.
Por último, fíjate en detalles como la salud de la batería, el historial de reparaciones y las piezas listadas en iOS. Un iPhone con muchas piezas “desconocidas” o una batería ya muy degradada no encaja con la idea de reacondicionado de calidad, aunque te lo vendan como tal.
Al final, comprar Apple reacondicionado es mezclar cabeza y oportunidad: aprovechar el diseño duradero y el soporte de software largo de la marca, ahorrar una cantidad importante de dinero y reducir el impacto ambiental, pero sin renunciar a tus derechos como consumidor ni caer en trampas de vendedores poco transparentes. Si eliges bien la tienda, revisas la garantía, compruebas a fondo el iPhone y te fijas en detalles como el Bloqueo de activación, el estado de la batería, el desbloqueo de operador y el grado estético, puedes disfrutar de un dispositivo “casi nuevo” con la tranquilidad de haber hecho una compra inteligente y responsable.
