Tras la reciente resaca de novedades que nos dejĂ³ la conferencia de desarrolladores, parece que la letra pequeña empieza a salir a la luz para los que esperĂ¡bamos disfrutar de las nuevas bondades domĂ³ticas. Las funciones de inteligencia artificial integradas en el ecosistema del hogar prometĂan revolucionar la manera en la que gestionamos nuestras cĂ¡maras y dispositivos inteligentes, pero ahora sabemos que no serĂ¡ algo accesible para todo el mundo por defecto.
Aunque en la presentaciĂ³n oficial se pasĂ³ de puntillas sobre los requisitos econĂ³micos, la realidad ha saltado a la vista gracias a las notas de la Ăºltima versiĂ³n de prueba del sistema operativo de los Mac. Resulta que, para sacar provecho de estas herramientas avanzadas, los usuarios tendrĂ¡n que pasar por caja y contratar uno de los planes de almacenamiento mĂ¡s ambiciosos que ofrece la compañĂa de la manzana, dejando fuera a las opciones mĂ¡s econĂ³micas que muchos ya pagan mensualmente.
El listĂ³n se queda en los dos terabytes

La sorpresa ha saltado con la llegada de la beta 3 de macOS Golden Gate, donde se especifica claramente que las capacidades de Apple Intelligence para Home AI exigirĂ¡n una suscripciĂ³n a iCloud+ de al menos 2TB. Esto significa que si estabas cĂ³modo con el plan de 200GB, que ya permitĂa gestionar varias cĂ¡maras, te vas a quedar con las ganas de probar lo Ăºltimo de lo Ăºltimo a menos que decidas ampliar tu cuota mensual.
En el mercado europeo, esto supone un desembolso que ronda los diez euros al mes, o bien estar suscrito al paquete Apple One Premier, que es el que aglutina todos los servicios premium de la casa. Es un movimiento que ha levantado algunas ampollas, ya que muchos consideran que forzar el salto a los 2TB es una estrategia algo agresiva para compensar el alto coste que supone procesar toda esa informaciĂ³n en la nube.
¿QuĂ© funciones se quedan bajo llave?

No estamos hablando solo de un cambio estĂ©tico, sino de herramientas que realmente facilitan la vida a quien tiene el sistema HomeKit Secure Video en su vivienda. Entre las novedades mĂ¡s destacadas se encuentran los resĂºmenes automĂ¡ticos de eventos, que permiten revisar rĂ¡pidamente lo ocurrido durante el dĂa sin tener que ver horas de metraje, y una bĂºsqueda mucho mĂ¡s precisa capaz de identificar objetos, personas o acciones especĂficas de forma inteligente.
AdemĂ¡s, el sistema serĂ¡ capaz de unir diferentes clips de vĂdeo para narrar un suceso completo de forma coherente y ofrecerĂ¡ notificaciones que se actualizan dinĂ¡micamente segĂºn lo que estĂ© pasando en tiempo real. Lo que sĂ parece que se mantendrĂ¡ para todos los niveles de pago es la resoluciĂ³n mejorada en 4K, ya que estas funciones tĂ©cnicas no dependen tanto de los modelos de lenguaje o de imagen que requieren la potencia de la inteligencia artificial de los de Cupertino.
Un modelo de negocio que nos resulta familiar
Resulta curioso ver cĂ³mo la marca estĂ¡ adoptando una postura muy similar a la de sus competidores directos para rentabilizar sus avances tecnolĂ³gicos. Al igual que ocurre con los servicios de Google, donde ciertas ventajas de IA estĂ¡n reservadas para los suscriptores de mayor nivel, aquĂ se ha decidido que la inteligencia avanzada sea un privilegio de los planes superiores. Es una forma de cubrir los gastos de computaciĂ³n que generan estos nuevos algoritmos, que no son precisamente baratos de mantener.
A pesar de que para muchos usuarios esta noticia suponga un jarro de agua frĂa, es la confirmaciĂ³n oficial de que el futuro de la domĂ³tica inteligente pasa irremediablemente por el modelo de suscripciĂ³n. Apple ha dejado claro que su apuesta por el hogar conectado es fuerte, pero tambiĂ©n que necesita un retorno econĂ³mico directo para seguir desplegando estas funciones que analizan y comprenden lo que ven nuestras cĂ¡maras de seguridad. Toca decidir si las mejoras en la comodidad y la bĂºsqueda inteligente valen esos euros extra al mes o si nos conformamos con lo que ya tenĂamos hasta ahora.
