
El iPad Air M4 se ha convertido en una de las novedades más comentadas del catálogo de Apple, no tanto por cambios en su aspecto externo como por el salto que da en rendimiento y conectividad respecto a la generación anterior. Sigue siendo una tablet ligera y manejable, pero ahora se acerca más que nunca a lo que muchos usuarios esperan de un portátil de gama media.
Este modelo busca colocarse como el punto intermedio más razonable dentro de la gama iPad: por encima del iPad básico en potencia y opciones, pero sin llegar al precio y las especificaciones extremas de los iPad Pro. En España y en el resto de Europa se perfila como una opción especialmente interesante para estudiantes, profesionales que se mueven mucho y usuarios que quieren un dispositivo duradero sin pagar el sobrecoste de la gama más alta.
Diseño continuista y compatibilidad con accesorios
Apple ha optado por mantener el mismo planteamiento de diseño que ya conocíamos, algo que tiene su parte positiva: quien venga de un iPad Air reciente se encontrará con un formato familiar y, sobre todo, con una buena compatibilidad de accesorios.
El iPad Air M4 se ofrece en dos tamaños, de aproximadamente 11 y 13 pulgadas, calcando prácticamente las dimensiones físicas de los modelos con chip M3. El grosor se queda en torno a los 0,61 cm, lo que se traduce en una tablet muy fina, y los pesos se mueven cerca de los 460 gramos en el modelo pequeño y algo más de 600 gramos en el grande, cifras que facilitan el uso prolongado en la mano o en mochila sin que resulte un ladrillo.
Que Apple repita medidas tiene una consecuencia práctica: muchas fundas y carcasas de la generación anterior sirven también para el nuevo modelo. Para quien ya hizo esa inversión, no es un detalle menor, sobre todo si hablamos de accesorios de calidad o de teclados con trackpad.
Se mantienen igualmente elementos como el sistema de Touch ID integrado en el botón de encendido, el Smart Connector para accesorios de teclado y la cámara frontal de 12 megapíxeles con función Center Stage. Es decir, en cuanto a construcción y ergonomía, estamos prácticamente ante el mismo tipo de iPad que ya se conocía, algo conservador pero muy pulido.
Chip M4 y salto en memoria unificada
Donde sí hay un cambio profundo es en las entrañas. El iPad Air deja atrás el chip M3 para pasar al chip Apple M4, un procesador de la misma familia que mueve algunos Mac recientes y que coloca a esta tablet a la altura -o por encima- de muchos portátiles de gama media en potencia bruta.
Este M4 no solo promete más rendimiento, sino también mejor eficiencia energética. En tareas como edición de vídeo, manejo de proyectos con varias capas o ejecución de apps creativas exigentes, la diferencia respecto a generaciones anteriores se nota sobre todo en la fluidez y en la ausencia de tirones cuando se trabaja con varios procesos abiertos a la vez, algo que acerca al iPad a los portátiles de gama media en muchos escenarios.
Otro punto relevante es el incremento de la memoria unificada. Mientras que en el iPad Air con M3 las configuraciones habituales partían de 8 GB, el nuevo modelo puede alcanzar los 12 GB de memoria, un aspecto clave en el contexto actual en el que la inteligencia artificial y el procesamiento local de datos ganan protagonismo.
Apple está orientando buena parte de sus dispositivos hacia la llamada Apple Intelligence, un conjunto de funciones de IA que priorizan el procesamiento en local por motivos de privacidad y rapidez. Para aguantar ese tipo de cargas sin que todo se venga abajo, contar con más memoria unificada resulta especialmente útil; en escenarios avanzados, los 8 GB de la generación anterior pueden empezar a quedarse algo justos con el paso del tiempo.
Conectividad: WiFi 7, Bluetooth 6 y chip N1
La otra gran novedad del iPad Air M4 está en la conectividad. Por primera vez en esta gama se incluye el chip N1, que Apple ya había incorporado en otros dispositivos recientes y que abre la puerta a estándares inalámbricos más modernos.
Gracias a este componente, el nuevo iPad Air es compatible con WiFi 7, lo que, en entornos con routers preparados, se traduce en mejores velocidades de descarga y subida, menor latencia y una estabilidad de conexión superior, algo que se agradece tanto al teletrabajar como al consumir contenido en streaming o jugar online.
En el apartado de conexiones de corto alcance, el salto llega con Bluetooth 6.0. Esta versión mejora el rendimiento con accesorios inalámbricos, como teclados, ratones, auriculares o altavoces, y contribuye a una experiencia más estable cuando se conectan varios dispositivos a la vez.
La combinación de chip N1, WiFi 7 y Bluetooth 6 sitúa al iPad Air M4 entre las tablets mejor preparadas en cuanto a conectividad del mercado europeo, lo que cobra especial sentido en hogares con fibra de alta velocidad, oficinas con redes modernas o usuarios que dependen de conexiones inalámbricas fiables para trabajar.
Autonomía, uso diario y papel del software
En lo que respecta a la batería, Apple sigue prometiendo alrededor de hasta 10 horas de navegación o consumo de contenido, una cifra que se mantiene en la línea de generaciones anteriores. La capacidad exacta no se comunica, pero el equilibrio entre el nuevo chip M4 y la gestión de energía de iPadOS hace que, en la práctica, el dispositivo pueda cubrir sin problema una jornada de estudio o trabajo moderado.
La ausencia de carga rápida sigue siendo uno de los aspectos menos llamativos de la gama iPad: no hay grandes cambios aquí, y quienes vengan de otros fabricantes con sistemas de recarga muy veloces lo notarán. Aun así, la autonomía real sigue siendo uno de los puntos fuertes del equipo frente a muchos portátiles tradicionales.
En cuanto a software, iPadOS mantiene esa doble cara: por un lado, ofrece una experiencia muy pulida, con buena gestión de ventanas, soporte para accesorios de entrada y apps profesionales como Final Cut Pro o herramientas creativas avanzadas. Por otro, hay quien sigue viendo ciertas limitaciones cuando se intenta usar el iPad como sustituto total del ordenador, especialmente en flujos de trabajo más particulares o que dependen de software muy específico.
Para la mayoría de usuarios en España y Europa -estudiantes, docentes, profesionales que trabajan con documentos, videollamadas, correo y algo de edición-, el iPad Air M4 cubre de sobra las necesidades. Para quienes ya tenían un iPad relativamente reciente, la experiencia general no cambia radicalmente, aunque la reserva de potencia del M4 pueda resultar útil a medio y largo plazo.
Precios en España y Europa y diferencia con el iPad Air M3
El precio sigue siendo uno de los factores determinantes a la hora de elegir. En el mercado español y europeo, el iPad Air M4 de 11 pulgadas se sitúa oficialmente en torno a los 649 euros, mientras que el modelo equivalente con chip M3 ronda los 579 euros. Hablamos de una diferencia aproximada de 70 euros entre generaciones para el tamaño más pequeño.
Si nos vamos a las versiones de 13 pulgadas, las cifras oficiales sitúan al iPad Air M3 cerca de los 799 euros y al nuevo iPad Air M4 en unos 849 euros, con una separación de unos 50 euros. Es decir, en el tramo más grande, el salto económico entre generaciones es incluso menor.
En el contexto europeo, estos importes pueden variar ligeramente según país e impuestos locales, pero la tendencia es similar: la diferencia de precio entre ambas generaciones se mantiene contenida, lo que hace más fácil justificar el salto al modelo nuevo si se valora el extra de potencia, la mejora en memoria y la conectividad WiFi 7.
Donde sí hay que prestar atención es en los accesorios compatibles. El iPad Air M4 funciona con el Apple Pencil Pro y el Apple Pencil USB‑C, mientras que el Apple Pencil de segunda generación no figura como compatible oficial en esta gama, algo a tener en cuenta si se viene de un iPad anterior y ya se disponía de ese lápiz.
iPad Air M4 como compra a medio y largo plazo
Más allá de las especificaciones puntuales, buena parte del atractivo del iPad Air M4 está en lo que ofrece como inversión a varios años. La combinación de chip M4, más memoria unificada, conectividad de última generación y el soporte de actualizaciones de Apple lo convierten en un dispositivo con margen para aguantar en buen estado de forma durante bastante tiempo.
Para quien no tenga actualmente un iPad y esté valorando la compra de una tablet de cierto nivel, este modelo se presenta como una opción especialmente equilibrada: no obliga a asumir el coste de un iPad Pro, pero ofrece una experiencia muy cercana en muchos usos reales, desde el consumo de contenido hasta tareas profesionales moderadamente exigentes.
En cambio, si ya se cuenta con un iPad de hace tres o cuatro años que sigue funcionando bien, la decisión es menos obvia. La mejora existe, especialmente en potencia y conectividad, pero el día a día puede resultar “parecido” en muchos casos, sobre todo si el uso principal se centra en navegación, correo y apps poco exigentes. Aquí entra en juego el tipo de trabajo o estudio que cada usuario realiza.
Tomando todo el conjunto, el iPad Air M4 se posiciona como uno de los dispositivos más sólidos de la gama de Apple en relación prestaciones-precio: mucha potencia, buen diseño, conectividad moderna y autonomía suficiente, con las mismas luces y sombras habituales de iPadOS y de la estrategia de Apple a la hora de diferenciar sus gamas. Para quienes busquen una tablet versátil que pueda acompañar varios años sin quedarse corta a las primeras de cambio, este modelo encaja bastante bien en ese papel.