A falta de apenas dos meses para su presentación oficial, los rumores sobre el iPhone 18 Pro Max se han ido concretando. Y no todos son buenas noticias para los que buscan un terminal ligero y manejable. Las filtraciones apuntan a que el modelo más grande de Apple será más pesado y más grueso que nunca, aunque con una contrapartida importante: una batería mucho más generosa.
Varias fuentes coinciden en que el nuevo buque insignia de la manzana mordida rondará los 240 gramos de peso y los 9 milímetros de grosor. Son cifras que lo alejan del concepto de smartphone ligero, pero que responden a una decisión clara: meter más capacidad de batería sin recurrir a tecnologías alternativas. A continuación, repasamos lo que se sabe hasta ahora.
Un peso y un grosor que aumentan
Según las filtraciones de Ice Universe y otros analistas, el iPhone 18 Pro Max será aproximadamente 0,25 mm más grueso que el iPhone 17 Pro Max, alcanzando los 9 mm. En cuanto al peso, se espera que pase de los 233 gramos actuales a unos 240 gramos. Aunque la diferencia puede parecer pequeña sobre el papel, en el uso diario se nota, especialmente si se compara con otros buques insignia como el Galaxy S26 Ultra, que pesa 213 gramos.
El aumento de grosor y peso no es gratuito. La razón principal es la batería. Los registros regulatorios filtrados indican que la batería del iPhone 18 Pro Max contará con una capacidad de 5.567 mAh en su versión solo eSIM, y de 5.391 mAh en los modelos con bandeja SIM física. Esto supone un incremento de alrededor del 10% respecto a la generación anterior, lo que debería traducirse en una autonomía sensiblemente mayor.
El precio también sube

No solo el tamaño y el peso aumentan. El coste de fabricación del iPhone 18 Pro Max será el más alto de la historia, según Counterpoint Research. El precio de los componentes se dispara, especialmente la memoria RAM y el almacenamiento, que han visto incrementados sus costes hasta un 50% del total. En la versión de 1 TB, el coste de fabricación podría acercarse a los 900 dólares, frente a los 500 del modelo anterior.
Para mantener sus márgenes, Apple podría subir el precio de lanzamiento del iPhone 18 Pro entre 200 y 300 dólares. Esto situaría el iPhone 18 Pro Max de 1 TB por encima de los 2.000 euros en Europa. Aunque la compañía ha logrado abaratar otros componentes como la pantalla, el incremento global de costes es inevitable y se trasladará al consumidor.
Batería tradicional frente a la competencia
Uno de los debates que ha generado esta filtración es la decisión de Apple de no utilizar baterías de silicio-carbono, una tecnología que ya emplean varios fabricantes Android para ofrecer altas capacidades sin aumentar el grosor. Apple sigue apostando por baterías de iones de litio convencionales, lo que obliga a incrementar el tamaño físico para ganar capacidad. Mientras, marcas como Oppo o Xiaomi ya lanzan dispositivos con baterías de 7.500 mAh en cuerpos más delgados.
A pesar de ello, la optimización del software y la eficiencia del chip A20 Pro (aunque no confirmado en todas las fuentes) podrían compensar parte de la diferencia. Lo cierto es que el iPhone 18 Pro Max promete una autonomía muy superior a la de sus predecesores, aunque a costa de un diseño más voluminoso.
Con todo, el iPhone 18 Pro Max se presenta como un dispositivo que antepone la funcionalidad al diseño. Más pesado, más grueso y más caro, pero con una batería que podría marcar un antes y un después en la experiencia de uso. Los usuarios que valoren la autonomía por encima de la ligereza encontrarán en este modelo un aliado perfecto. Habrá que esperar a septiembre para confirmar si todas estas filtraciones se cumplen, pero de momento, la tendencia está clara: Apple apuesta por la solidez y la duración, aunque eso signifique perder algo de elegancia en el diseño.

