iPhone Fold: diseño y tamaño del primer plegable de Apple

  • Apple prepara un iPhone plegable tipo libro, con formato ancho estilo pasaporte y pantalla interior cercana a las 7,8 pulgadas.
  • El dispositivo se integraría en la familia iPhone 18, con posible nombre iPhone Ultra y un lanzamiento previsto para septiembre.
  • Se esperan pantallas OLED LTPO de 120 Hz, chip A20 Pro a 2 nm, hasta 1 TB de almacenamiento y un diseño ultradelgado.
  • El precio en Europa rondaría los 2.000 euros y apuntaría a competir directamente con los Samsung Galaxy Z Fold y plegables de Huawei.

iPhone plegable de Apple

Apple lleva años trabajando en su primer iPhone plegable y, por fin, las distintas filtraciones empiezan a dibujar un dispositivo bastante concreto. No hay anuncio oficial todavía, pero la cantidad de datos coincidentes hace pensar que el proyecto está muy avanzado y que su llegada al mercado europeo podría estar más cerca de lo que parecía hace solo un par de temporadas.

Este futuro modelo se situaría en la gama más alta del catálogo, con un formato tipo libro y un tamaño que, al desplegarse, se acercaría a una tablet compacta similar a un iPad mini. Además de la nueva forma, se esperan cambios importantes en diseño, potencia y precio, hasta el punto de convertirlo en el iPhone más caro y más diferencial que haya lanzado la compañía.

Fecha de lanzamiento y encaje en la gama iPhone

Las fuentes más fiables de la cadena de suministro coinciden en que el iPhone plegable se presentaría en septiembre, dentro del evento habitual en el que se anuncian los nuevos modelos de la familia. La idea que más fuerza gana es que se integrará en la línea de los iPhone 18 como un modelo aparte, diferenciándose de los Pro y Pro Max tanto por formato como por posicionamiento. La presentación en septiembre encaja con los plazos que manejan proveedores y ensambladores.

Durante años se habló de fechas muy vagas, con rumores que se movían constantemente. Ahora, en cambio, las filtraciones de analistas y filtradores como Mark Gurman apuntan a un calendario más claro: presentación en septiembre junto a los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max y, salvo contratiempos de producción, comercialización en el mismo periodo, sin demoras prolongadas como ocurrió en su día con el iPhone X.

Que ya existan maquetas físicas y, sobre todo, fundas y carcasas producidas por fabricantes de accesorios es una señal de que el diseño se considera prácticamente cerrado. Normalmente, estos moldes llegan cuando los planos del dispositivo están muy consolidados, algo que refuerza la idea de un lanzamiento en la segunda mitad del año en Europa y otros mercados clave.

Nombre comercial: entre iPhone Fold e iPhone Ultra

Internamente, muchas filtraciones siguen refiriéndose a este modelo como iPhone Fold, pero lo cierto es que pocos esperan que Apple utilice este nombre en el producto final. La compañía suele evitar etiquetas que recuerden en exceso a la competencia, y el término «Fold» está ya muy asociado a la gama Galaxy Z Fold de Samsung.

Por eso ha ido ganando peso la opción de llamarlo iPhone Ultra. Esta denominación encajaría con la estrategia de Apple de crear una categoría por encima de los Pro, diferenciada tanto en precio como en concepto. Además, permitiría presentar el plegable no solo como un nuevo formato, sino como el escalón más alto de la familia iPhone 18.

En cualquier caso, ni el nombre ni la propia existencia del dispositivo han sido confirmados por Apple. Todo lo que se conoce procede de filtraciones, informes de analistas y documentación que se mueve entre proveedores y ensambladores, por lo que siempre existe cierto margen de cambio hasta el anuncio oficial.

Formato plegable: tipo libro y diseño pasaporte

La primera gran decisión de Apple ha sido el tipo de plegable. Aunque en los laboratorios se ha experimentado con varios formatos, las filtraciones coinciden en que el modelo que verá la luz será un plegable estilo libro, no un modelo tipo «flip» de concha. Plegado, se comportaría como un teléfono relativamente compacto; abierto, como una pequeña tablet.

Las maquetas y fundas filtradas muestran un dispositivo con formato pasaporte: más ancho y algo más bajo que un iPhone tradicional cuando está cerrado. Es un enfoque similar al que ya han probado algunos fabricantes Android, como Huawei con el Pura X Max o Google con el Pixel Fold, pero adaptado a las proporciones que Apple considera más cómodas para vídeo y navegación.

Al desplegarse, la pantalla interna tendría una diagonal cercana a las 7,8 pulgadas, lo que supone un salto notable frente a las 6,9 pulgadas del iPhone Pro Max. No es solo cuestión de tamaño, sino de relación de aspecto: al ser más ancho, permite un uso más próximo al de una tablet pequeña, especialmente en tareas como ver series, leer o usar varias apps a la vez.

El enfoque de Apple parece priorizar la experiencia con el dispositivo abierto. A diferencia de otros plegables cuya pantalla interior tiende a ser casi cuadrada, la propuesta de Cupertino se orientaría a ofrecer un formato más panorámico, que reduzca las habituales franjas negras en vídeo y saque partido al panel para contenido multimedia.

Dimensiones, grosor y ergonomía

Uno de los puntos más comentados en las filtraciones es el grosor. Las maquetas apuntan a que el iPhone plegable sería extremadamente delgado cuando está desplegado, por debajo de los 5 milímetros, lo que lo convertiría en el iPhone más fino hasta la fecha. Cerrado, se iría a unos 9,5 milímetros aproximadamente, algo por encima de los modelos Pro actuales, pero en la línea de otros plegables de gama alta.

Ese diseño tan delgado tiene ventajas claras, como una mejor sensación en mano y un aspecto más elegante, pero también plantea retos en la integración de componentes críticos: batería, bisagra, sistema de refrigeración, módulo de cámaras o incluso elementos como MagSafe. Encajar todo en menos de 5 mm es uno de los grandes desafíos de ingeniería de este proyecto.

En cuanto al ancho, el formato pasaporte hará que el dispositivo sea más ancho de lo habitual cuando está plegado, lo que puede resultar menos cómodo para quienes están acostumbrados a teléfonos estrechos y alargados. Este equilibrio entre ergonomía con el móvil cerrado y comodidad de uso con la pantalla abierta será clave para la aceptación del producto.

Las primeras fundas físicas dejan entrever también la complejidad de proteger un plegable de este tipo. De momento, muchas carcasas filtradas se perciben como soluciones con varias piezas y un aspecto algo tosco, que podrían deslucir un dispositivo que aspira a ser el buque insignia de Apple. Habrá que ver cómo resuelve la propia marca y los fabricantes de accesorios esta parte, muy importante para el usuario europeo medio que suele usar funda desde el primer día.

Pantallas: tamaños, tecnología y refresco

En el apartado de pantallas, las filtraciones de firmas como TrendForce apuntan a dos paneles OLED LTPO con tasa de refresco de 120 Hz, tanto en el exterior como en el interior. Es decir, no habría recortes de fluidez en la pantalla secundaria, algo que sí hemos visto en algunos plegables de la competencia en generaciones anteriores.

La pantalla exterior rondaría las 5,49 pulgadas, con un formato algo más ancho de lo habitual. Este panel sería el que se usaría en la mayoría de interacciones rápidas: responder mensajes, revisar notificaciones, consultar mapas o hacer fotos con el móvil plegado.

La pantalla interior, protagonista del dispositivo, alcanzaría las ya mencionadas 7,8 pulgadas, también con tecnología OLED LTPO y 120 Hz. La relación de aspecto se habría diseñado para equilibrar el uso en vertical y horizontal, buscando un comportamiento similar al de un iPad mini en determinadas tareas, pero manteniendo la esencia de un teléfono.

Aunque las primeras maquetas muestran una bisagra visible y un pliegue marcado en el centro, los informes internos señalan que la versión final reduciría al máximo la marca del pliegue, acercándose a un acabado casi imperceptible. Este punto será clave, ya que es una de las críticas habituales a muchos plegables Android actuales.

Materiales, resistencia y MagSafe

En cuanto a los materiales, hay cierta incertidumbre. Algunas filtraciones apuntan al aluminio como material principal, mientras que otras sugieren que Apple podría repetir la jugada de sus modelos más avanzados y apostar por el titanio al menos en los marcos, para mejorar la rigidez y la sensación en mano.

Lo que sí parece claro es que la marca está poniendo especial énfasis en la resistencia de la bisagra y del panel interno. Se espera un mecanismo capaz de soportar muchos ciclos de apertura y cierre, con un tratamiento de la pantalla interior que reduzca al máximo la sensación de fragilidad sin perder flexibilidad.

Uno de los puntos más discutidos en las filtraciones es la presencia —o no— de MagSafe. Algunas de las fundas que han aparecido incluyen los anillos magnéticos característicos, mientras que otras no muestran ningún rastro de ellos. Las maquetas del dispositivo tampoco ayudan a despejar la duda, ya que en ciertos prototipos no se aprecia el sistema magnético.

Se manejan dos hipótesis principales: que Apple haya decidido mover parte de los imanes a las propias fundas para mantener el grosor del dispositivo, o que las unidades filtradas no sean totalmente definitivas y el MagSafe siga integrado en el chasis en el modelo final. Dado el rango de precio al que se moverá el plegable, dejar fuera esta característica sería una decisión difícil de justificar en Europa.

Procesador, memoria y rendimiento

En el interior del iPhone plegable se espera un nuevo chip de la serie A, conocido en los rumores como A20 Pro. Este procesador se fabricaría con un proceso de 2 nanómetros en colaboración con TSMC, lo que permitiría mejorar tanto el rendimiento como la eficiencia energética frente a generaciones anteriores.

Además de la potencia bruta, esta arquitectura más avanzada ayudaría a gestionar mejor el consumo de las dos pantallas y los distintos modos de uso del dispositivo, algo fundamental en un terminal que, por su naturaleza, invitará a pasar más tiempo con la pantalla grande desplegada.

En memoria, las filtraciones apuntan a que Apple apostará por 12 GB de RAM como mínimo, alineándose con lo que ya se espera para los iPhone 18 Pro. Esta cifra permitiría manejar sin problemas la multitarea avanzada, ventanas flotantes y aplicaciones adaptadas al formato tablet que probablemente llegarán con iOS 27.

En cuanto al almacenamiento interno, se barajan tres capacidades: 256 GB, 512 GB y 1 TB. No se espera, al menos de inicio, una versión de 128 GB, algo lógico si se tiene en cuenta el perfil de usuario al que se dirige este dispositivo y la cantidad de contenido que puede llegar a manejar una pantalla de casi 8 pulgadas.

Seguridad biométrica y botones físicos

El rediseño completo del cuerpo ha obligado a replantear algunos elementos clásicos del iPhone. Una de las novedades más comentadas es la probable vuelta de Touch ID integrado en el botón lateral, en lugar de depender de Face ID como principal sistema de autenticación biométrica.

Las filtraciones señalan que integrar Face ID en un cuerpo tan delgado y con un formato cambiante supone un reto considerable, tanto a nivel de espacio físico como de funcionamiento en diferentes posiciones. Por ello, Apple habría optado por recuperar el sensor de huella en el botón de encendido, colocado en el lateral derecho del plegable.

Los botones de volumen se situarían previsiblemente en la zona superior de uno de los laterales, un poco más alejados de la posición habitual en los modelos no plegables, para adaptarse al sistema de bisagra y al ancho adicional del dispositivo cuando está cerrado.

Este cambio de distribución obligará a los usuarios a acostumbrarse a una nueva ergonomía en el día a día, especialmente en acciones rápidas como hacer capturas de pantalla, subir o bajar volumen o bloquear la pantalla con una sola mano.

El controvertido botón de control de la cámara

Otro elemento que generará debate es el llamado control de la cámara, un botón adicional introducido en la serie iPhone 16 y mantenido después en la familia iPhone 17. Las filtraciones desde China indican que Apple habría decidido incluir también este control en el lateral del futuro iPhone plegable.

Esta decisión no es menor, porque el interior del dispositivo estará muy aprovechado y cada milímetro cuenta. Aun así, la compañía habría optado por reservar espacio para este botón con el objetivo de facilitar el zoom, el ajuste de parámetros y la captura de fotos o vídeos con una sola mano, incluso cuando el terminal está desplegado.

La reacción de los usuarios ante este botón ha sido desigual en las últimas generaciones: hay quien lo considera poco preciso o directamente prescindible, mientras que otros lo usan a diario como sustituto del acceso directo a la cámara en pantalla. En un plegable más ancho y grande, la utilidad real de este control está todavía por ver, ya que sostener el equipo con una mano y manipular el botón con la misma no parece especialmente cómodo.

Aunque quizá no sea la función protagonista del dispositivo, sí es un buen ejemplo de cómo Apple intenta mantener cierta continuidad de experiencia entre su gama de iPhone, incluso cuando introduce un formato completamente nuevo.

Cámaras y disposición de los módulos

Las imágenes filtradas de maquetas y fundas sugieren que el iPhone plegable contaría con dos cámaras traseras principales, en lugar del módulo triple que se ha hecho habitual en los modelos Pro. Esta configuración lo acercaría más a algunos plegables Android recientes que han priorizado el diseño y el grosor por encima de añadir un tercer sensor.

De momento no hay demasiados detalles técnicos sobre las lentes o los sensores concretos, pero se da por hecho que Apple buscará mantener un nivel fotográfico a la altura del resto de la gama alta, apoyándose también en el procesamiento computacional del nuevo chip A20 Pro.

La cámara frontal, tanto en el panel exterior como en el interior, será otro punto delicado. Integrarlas sin comprometer el grosor del marco ni la calidad de la pantalla, y al mismo tiempo evitar soluciones demasiado invasivas como grandes perforaciones, es uno de los quebraderos de cabeza habituales en cualquier plegable de este tipo.

Por ahora, las maquetas vistas no muestran con detalle la ubicación exacta de estos sensores, lo que indica que Apple podría estar haciendo ajustes de última hora en esta parte del diseño, que suele pulirse hasta etapas muy avanzadas del desarrollo.

iOS 27 y experiencia de uso en formato plegable

Todo apunta a que el iPhone plegable llegará acompañado o poco después de iOS 27, una versión del sistema que tendría que estar especialmente adaptada al uso con dos pantallas y a los cambios de formato entre modo plegado y desplegado.

Se da por hecho que Apple añadirá mejoras en multitarea, ventanas divididas y gestión de apps en pantalla grande, acercando la experiencia a lo que ya ofrece en el iPad, pero manteniendo las particularidades del entorno iPhone. También será clave cómo se gestionen las transiciones: por ejemplo, continuar una app de la pantalla exterior a la interior sin cortes ni cambios bruscos.

Un aspecto que no se puede pasar por alto es la adaptación del ecosistema de aplicaciones de terceros. Los desarrolladores que trabajan el mercado europeo y español tendrán que decidir hasta qué punto optimizan sus apps para aprovechar bien las 7,8 pulgadas del panel interno, algo que no será inmediato pero que puede marcar la diferencia a medio plazo.

En este sentido, la entrada de Apple en el segmento plegable podría dar un empujón a todo el mercado, obligando a muchas apps populares a ofrecer versiones mejor adaptadas a pantallas grandes, algo que beneficiaría tanto al iPhone plegable como a los plegables Android que ya están en circulación.

Precio estimado y posición en el mercado europeo

La cuestión del precio es, como siempre, una de las más sensibles. Las filtraciones actuales sitúan el modelo básico del iPhone plegable en torno a los 2.000 euros en Europa, con estimaciones que hablan concretamente de cifras cercanas a los 2.259 euros para ciertas configuraciones.

Para hacerse una idea, el Samsung Galaxy Z Fold 7 parte en España de unos 2.219 euros en su versión de entrada, por lo que no resultaría extraño que Apple se moviera en un rango muy similar, sin rebajar demasiado el listón respecto a su principal competidor directo.

Este posicionamiento deja claro que el iPhone plegable no será un modelo de volumen, sino un dispositivo pensado para un público que busca lo último en tecnología y está dispuesto a asumir un precio muy elevado. No obstante, los planes internos de Apple hablan de una previsión de al menos 11 millones de unidades vendidas en los primeros meses, una cifra ambiciosa para un producto de esta categoría.

Si la recepción es positiva, es probable que el impacto se note no solo en la cuota de mercado de Apple, sino también en el resto de fabricantes, impulsando las ventas de plegables en general en Europa y obligando a ajustar estrategias de precio y características para mantener la competitividad.

Con todo lo filtrado hasta ahora, el futuro iPhone plegable se perfila como un dispositivo que llega tarde a un segmento ya explorado por Android, pero con la intención de entrar pisando fuerte: formato pasaporte, pantalla interior cercana a 8 pulgadas, diseño ultradelgado, chip de 2 nm, RAM de 12 GB y precio por encima de los 2.000 euros. Falta por ver cómo resuelve Apple los últimos detalles —MagSafe, cámaras, integración de iOS 27—, pero si las filtraciones se cumplen, su desembarco en el mercado europeo podría marcar un nuevo punto de referencia para los móviles plegables.

batería del iPhone Fold
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