
Apple está acelerando el paso para entrar con fuerza en dos de los segmentos más comentados del mercado: los móviles plegables y los auriculares con capacidades de cámara y visión artificial. Después de años de rumores, las filtraciones empiezan a encajar y dibujan un escenario en el que el primer iPhone plegable y unos AirPods con cámaras llegarán como parte de una apuesta clara por la gama muy alta.
La compañía no ha hecho nada oficial, pero las fuentes habituales más fiables, como Mark Gurman o Ming-Chi Kuo, coinciden en que Apple prepara un estreno ambicioso para 2026. El plan pasaría por lanzar un iPhone plegable de precio premium, acompañado de unos nuevos AirPods capaces de capturar información visual para mejorar las funciones de inteligencia artificial y salud dentro del ecosistema de la marca.
Un iPhone plegable para liderar la gama más alta
Tras más de un lustro viendo plegables de Samsung, Huawei o Motorola, todo indica que Apple se dispone a entrar por la puerta grande con su primer iPhone plegable. La empresa habría invertido años en prototipos y pruebas internas para evitar problemas de durabilidad y pliegues excesivamente visibles en la pantalla, un aspecto especialmente sensible en este tipo de dispositivos.
Las filtraciones apuntan a un formato tipo libro, con un iPhone que cerrado tendría un tamaño relativamente compacto, y que al abrirlo casi duplicaría su anchura hasta acercarse a las dimensiones de una tablet pequeña. Se habla de un ancho desplegado cercano a los 16,7 centímetros, pensado para tareas como ver contenido multimedia, trabajar con varias apps a la vez o consultar documentos con más comodidad.
En el exterior contaría con una pantalla OLED LTPO de alrededor de 5,49 pulgadas y tasa de refresco de 120 Hz, mientras que la pantalla interior alcanzaría unas 7,7-7,8 pulgadas con la misma tecnología y frecuencia de actualización. Esto permitiría mantener una experiencia fluida tanto con el móvil plegado como desplegado, similar a lo que ya ofrecen los iPhone Pro actuales, pero llevado a un formato flexible.
El diseño filtrado describe un panel externo con bordes suavemente curvados y una cámara frontal perforada en el centro, un elemento poco habitual en la historia del iPhone. Por dentro, la pantalla principal tendría marcos muy reducidos y una cámara para selfies situada en una de las esquinas superiores, para aprovechar al máximo la superficie útil de visualización.

Bisagra sin pliegue marcado y materiales de gama premium
Uno de los focos de desarrollo estaría en la bisagra. Diversas informaciones sostienen que Apple ha trabajado en un nuevo material compuesto para la bisagra con el objetivo de reducir al mínimo la marca del pliegue, buscando un pliegue casi imperceptible en la pantalla interior. La obsesión de los ingenieros, según estas fuentes, sería que el pliegue se perciba lo menos posible tanto al tacto como a la vista, algo que hasta ahora ha sido un punto débil en varios competidores.
Se menciona también la posibilidad de que el dispositivo recupere alguna forma de Touch ID, ya sea integrado en el lateral o bajo la pantalla, como alternativa o complemento a Face ID. Aunque este detalle no está confirmado, encajaría con la idea de ofrecer más versatilidad en la autenticación, especialmente en escenarios de uso en los que el reconocimiento facial no sea tan cómodo, como cuando el móvil está apoyado medio abierto sobre una mesa.
En cuanto a acabados, los rumores barajan marcos de titanio y una construcción especialmente resistente, siguiendo la línea de los modelos Pro recientes. El tono general sería menos colorido y más sobrio, con variantes en negro y blanco o acabados metálicos discretos para reforzar la imagen de dispositivo profesional y de lujo.
La parte trasera alojaría una barra de cámaras prominente con dos sensores principales, un flash LED y un micrófono adicional, acompañados del logotipo de Apple en posición destacada. No han trascendido aún detalles cerrados de resolución o tipos de lente, pero sí la idea de que el bloque fotográfico mantendría la ambición habitual de la marca, adaptándose al diseño plegable con un módulo más horizontal.
Potencia, especificaciones y precio previsto en Europa
A nivel interno, se espera que el iPhone plegable se apoye en un chip de la serie A20 Pro o superior, fabricado en proceso de 2 nanómetros en colaboración con TSMC. La mejora en eficiencia y rendimiento sería clave para manejar sin problemas las dos pantallas, las nuevas funciones de multitarea y las capacidades de inteligencia artificial que Apple está expandiendo en iOS.
Las filtraciones hablan de una memoria de al menos 12 GB, en la línea de los iPhone 17 Pro y de la futura familia iPhone 18 Pro, junto con un almacenamiento de partida acorde a un producto de gama muy alta. El objetivo sería garantizar que el dispositivo se mantenga competitivo durante años, tanto en actualizaciones de software como en apps cada vez más exigentes.
En el terreno del precio, el consenso es que el nuevo modelo se colocará claramente por encima de los iPhone tradicionales. Diversos informes sitúan la cifra en torno a los 2.000 dólares, que en Europa podrían traducirse en unos 2.000 euros o ligeramente más dependiendo de impuestos y tipo de cambio. Algunas fuentes mencionan referencias de 1.700-1.800 euros, pero la mayoría coinciden en que se tratará de un producto abiertamente premium.
Si se toma como referencia el Samsung Galaxy Z Fold7, que parte de 2.219 euros en España, parece razonable pensar que Apple se moverá en una franja similar. La marca suele evitar competir simplemente por precio, de modo que el foco estaría en justificar el coste a través del diseño, la integración con iOS y el resto de dispositivos, y una experiencia de uso más pulida que la de sus rivales.
Calendario de lanzamiento: otoño de 2026 en el punto de mira
Respecto a las fechas, las pistas convergen en el otoño de 2026 como ventana de lanzamiento más probable. Los analistas sitúan la presentación en torno al mes de septiembre, coincidiendo con el ciclo habitual de los nuevos iPhone, y encuadrando al plegable dentro de la familia iPhone 18.
Diversas filtraciones desde la cadena de suministro indican que Apple y Foxconn llevarían trabajando en la preparación de la producción desde mediados del año pasado. El proyecto se encontraría en una fase avanzada, con materiales y procesos ya definidos para arrancar la fabricación en masa si no surge ningún contratiempo relevante.
Algunas fuentes han llegado a deslizar la posibilidad de un ligero retraso hacia 2027 para perfeccionar el diseño y reforzar la resistencia, pero, por ahora, la mayoría de informes apuntan a que el objetivo interno sigue siendo 2026. Teniendo en cuenta el peso estratégico que tendría este modelo, no se descarta que Apple ajuste su calendario tradicional de lanzamientos para darle un protagonismo especial.
En cualquier caso, el iPhone plegable no llegaría solo. Se da prácticamente por hecho que compartirá escaparate con otros iPhone de gama alta y con unos AirPods muy distintos a los actuales, creando un paquete de novedades centradas en la parte más exclusiva del catálogo de la marca.

AirPods con cámaras: los auriculares que “ven” el entorno
Paralelamente al iPhone plegable, Apple avanza en una nueva generación de AirPods equipados con cámaras o sensores visuales. A primera vista puede resultar extraño pensar en auriculares con cámara, pero la idea no pasa por tomar fotos tradicionales, sino por dotar al dispositivo de una especie de “vista” del entorno.
Las informaciones disponibles apuntan a cámaras infrarrojas o sensores de visión artificial de baja resolución, capaces de captar la posición de objetos y superficies alrededor del usuario. Estos datos se combinarían con el micrófono y otros sensores para mejorar el audio espacial, entender mejor dónde se encuentra la persona y cómo se mueve, y ajustar en consecuencia el sonido o las funciones inteligentes.
Entre los usos previstos se encuentran controles por gestos en el aire, ajustes automáticos de volumen y cancelación de ruido según lo que esté ocurriendo a tu alrededor, y una interacción más natural con Siri. El asistente podría tener más contexto sobre qué estás mirando o haciendo, y reaccionar de forma más precisa, sin necesidad de que toques el móvil o el propio auricular.
Además, varias filtraciones mencionan que estas cámaras servirían como sensores de salud avanzados, capaces de medir la frecuencia cardíaca o la temperatura interna a través del canal auditivo. Al estar en contacto constante con el oído, los AirPods podrían ofrecer mediciones más continuas que un reloj, lo que abriría la puerta a nuevas funciones de seguimiento de bienestar y actividad.
Todo esto encajaría dentro de una estrategia más amplia de Apple para construir un entorno de inteligencia ambiental, en el que el iPhone plegable, los AirPods con cámaras y otros dispositivos como las Apple Vision Pro compartan información en tiempo real para anticiparse a las necesidades del usuario.
Una posible familia “Ultra” para unificar iPhone plegable y AirPods con cámaras
Buena parte de las fuentes coinciden en que Apple estudia agrupar estos productos en una nueva línea de gama muy alta, conocida internamente como “Ultra”. Aunque el nombre definitivo no está confirmado, encajaría con el uso que la compañía ya hace de esta denominación en el Apple Watch y con la idea de reservarla para sus dispositivos más avanzados.
En ese contexto, el iPhone plegable podría adoptar el nombre de iPhone Ultra o iPhone Fold, dependiendo de la estrategia de marketing que finalmente se imponga. Sea cual sea la marca comercial elegida, el mensaje sería similar: se trataría del iPhone más caro y sofisticado del catálogo, orientado a quienes quieren lo último sin mirar demasiado el precio.
Los AirPods con cámaras, por su parte, se situarían por encima de los AirPods Pro actuales, con tarifas que podrían superar holgadamente los 300 euros en Europa. La inclusión de hardware adicional, como las cámaras y los sensores de salud, junto con funciones avanzadas de IA, justificaría ese escalón de precio dentro de la gama.
De confirmarse esta estrategia, Apple reforzaría de forma clara los dos extremos de su oferta: por un lado, productos más asequibles como el reciente MacBook Neo; por otro, un paquete de dispositivos “Ultra” en el que el iPhone plegable y los AirPods con cámaras serían protagonistas. Para el usuario europeo, esto se traduciría en un abanico aún mayor de opciones, desde la entrada hasta la parte más exclusiva del ecosistema.

Con todo lo que se ha ido filtrando, el escenario que se dibuja para los próximos años es el de un salto importante de Apple hacia dispositivos más experimentales pero claramente orientados al segmento premium. El iPhone plegable aspira a convertirse en referencia entre los móviles flexibles en Europa, mientras que los AirPods con cámaras podrían redefinir qué esperamos de unos auriculares, pasando de ser simples accesorios de audio a piezas clave de un ecosistema basado en la visión artificial y la inteligencia ambiental.