Lo que en un principio parecía un simple despiste en las notas de la presentación ha terminado confirmándose como uno de los movimientos más agresivos de la compañía en años. Tras el anuncio oficial de watchOS 27, la comunidad de usuarios ha tenido que digerir un jarro de agua fría considerable: modelos que todavía rinden de lujo se van a quedar fuera de la gran actualización de otoño. No es que vayan a dejar de funcionar mañana mismo, pero sí que perderán el tren de las funciones más punteras de inteligencia artificial que Apple ha preparado para esta temporada.
La decisión ha escocido especialmente entre quienes apostaron por la gama alta hace no tanto tiempo. Ver cómo dispositivos con apenas dos años de vida en el mercado se quedan en la cuneta no es algo a lo que Apple nos tenga acostumbrados, ya que su soporte suele ser de los más longevos del sector tecnológico. Sin embargo, en esta ocasión han preferido priorizar la fluidez del sistema por encima de estirar la compatibilidad, lo que obliga a muchos a replantearse si ha llegado el momento de pasar por caja o aguantar con lo que tienen.
Los modelos que se despiden de las novedades
Si tienes un Apple Watch en la muñeca, lo primero es saber si te ha tocado la china. Los modelos que no podrán instalar watchOS 27 son el Apple Watch Series 6, el Series 7 y el Series 8. A estos se unen el SE de segunda generación y, quizás lo más doloroso para el bolsillo, el Apple Watch Ultra original de 2022. Es una lista larga que deja fuera a tres generaciones de golpe, una maniobra que no se veía desde hace mucho tiempo en el ecosistema de la manzana y que ha levantado bastantes ampollas entre los analistas.
En el otro lado de la balanza, los que sí podrán disfrutar de todo lo nuevo son los propietarios de un Series 9 en adelante, el Ultra 2 y el SE de tercera generación. Esta línea de corte es muy clara y responde a un cambio interno en el corazón de los relojes. Mientras que los modelos antiguos estiraban una arquitectura de procesador que venía de lejos, los nuevos chips han dado un salto que, según los ingenieros de Cupertino, es totalmente necesario para que el reloj no se quede colgado al intentar usar las nuevas herramientas inteligentes.
La inteligencia artificial como muro de hardware
Desde las oficinas de Apple han salido a dar explicaciones para calmar un poco los ánimos, señalando directamente al hardware como el culpable. David Clark, uno de los pesos pesados en la ingeniería de watchOS, ha comentado que el objetivo de esta versión es que el reloj sea un verdadero compañero para Apple Intelligence. Para que Siri pueda respondernos de forma coherente y rápida, procesando datos directamente en el dispositivo sin depender tanto de la nube, hace falta un motor neuronal que los modelos antiguos simplemente no tienen.
Cait Dooley, responsable de marketing del Apple Watch, ha reforzado esta idea explicando que la compañía siempre pone el rendimiento por delante. No quieren que un usuario con un Series 8 intente usar los nuevos gestos inteligentes o la Siri avanzada y se encuentre con tirones o una batería que vuela en un par de horas. Al parecer, el chip S9 incorporó una potencia de cálculo específica para el aprendizaje automático que es un 52% superior a lo anterior, y esa es la cifra que ha marcado el destino de millones de dispositivos en todo el mundo.
Impacto en el mercado español y soporte futuro

En España, donde el Apple Watch domina el mercado con una cuota que ronda el 40%, esta noticia afecta a una base de usuarios muy amplia que suele aguantar sus dispositivos durante varios años. Muchos compraron un Series 7 o un Ultra atraídos por su durabilidad, y encontrarse con este límite técnico tan pronto es un trago amargo. Aun así, conviene no entrar en pánico: Apple ha confirmado que seguirá lanzando parches de seguridad y actualizaciones menores para watchOS 26, asegurando que los relojes sigan siendo seguros y funcionales durante un buen tiempo más.
Existe un pequeño rayo de esperanza para los que sufren problemas de rendimiento en sus relojes actuales. Se espera que las próximas versiones de watchOS 26 pulan fallos de batería y errores en aplicaciones nativas que han dado guerra este último año. Aunque no huela a nuevo y no tengan la última IA de Siri, estos relojes siguen siendo herramientas muy capaces para el día a día, el deporte y la salud, que es para lo que la mayoría de la gente los usa realmente.
Al final, la estrategia de Apple con watchOS 27 deja claro que la inteligencia artificial no es solo una moda, sino un cambio estructural que exige máquinas más modernas. Aunque fastidie quedarse fuera, la apuesta por ejecutar procesos en local para proteger la privacidad requiere sacrificar la compatibilidad con procesadores que ya han dado todo lo que tenían que ofrecer. Los usuarios de modelos antiguos mantendrán un equipo fiable y seguro mediante actualizaciones de mantenimiento, mientras que los que busquen la vanguardia de la IA tendrán que mirar de reojo a las nuevas generaciones de la marca.

