El Tribunal General de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, ha desestimado los recursos de Apple contra su designación como guardiÔn de acceso (gatekeeper) para la App Store y el sistema operativo iOS, en virtud de la Ley de Mercados Digitales (DMA). La sentencia, conocida esta semana, confirma la decisión que la Comisión Europea adoptó en septiembre de 2023 y supone un respaldo contundente a la estrategia de Bruselas para regular a las grandes plataformas digitales.
La DMA, en vigor desde 2022, creó la figura del gatekeeper para aquellas empresas que, por su tamaƱo e influencia, actĆŗan como intermediarios imprescindibles entre los desarrolladores y los usuarios finales. Apple cumple sobradamente los umbrales āmĆ”s de 7.500 millones de euros de facturación anual en la UE, 45 millones de usuarios activos mensuales y 10.000 usuarios empresarialesā, lo que la obliga a cumplir normas estrictas de competencia, interoperabilidad y transparencia.
¿Qué implica ser guardiÔn de acceso?
La designación conlleva obligaciones que chocan directamente con el modelo de negocio cerrado de Apple. Entre ellas, permitir la instalación de tiendas de aplicaciones alternativas, facilitar el cambio de navegador o motor de bĆŗsqueda por defecto sin fricciones, y limitar la combinación de datos personales con fines publicitarios. El incumplimiento puede acarrear multas de hasta el 10% de la facturación mundial, que se eleva al 20% en caso de reincidencia. De hecho, la Comisión ya impuso a Apple una multa de 500 millones de euros en 2025 por prĆ”cticas monopolĆsticas en la App Store.
Las cinco App Store, un solo servicio
Uno de los argumentos centrales de la defensa de Apple era que sus cinco tiendas de aplicaciones āpara iPhone, iPad, Mac, Apple Watch y Apple TVā debĆan tratarse como servicios independientes. La compaƱĆa sostenĆa que solo la tienda del iPhone alcanzaba los umbrales de la DMA, y que las demĆ”s no justificaban la designación conjunta. El Tribunal General ha rechazado este planteamiento y ha confirmado la apreciación de la Comisión: todas las versiones de la App Store persiguen la misma finalidad económica, que es poner en contacto a desarrolladores con usuarios para distribuir software. Las diferencias tĆ©cnicas entre dispositivos no alteran esa unidad de negocio, por lo que Apple no puede fragmentar sus cifras para reducir su exposición regulatoria.

iMessage queda fuera, pero la puerta no se cierra
El tercer punto del litigio se referĆa a iMessage, el servicio de mensajerĆa de Apple. La Comisión lo habĆa calificado como servicio de comunicaciones interpersonales independiente de la numeración (NIICS), pero tras una investigación de mercado concluyó en febrero de 2024 que no debĆa ser designado gatekeeper por no alcanzar el umbral de usuarios. Apple recurrió esa calificación, temiendo que pudiera reactivarse en el futuro. El Tribunal ha declarado inadmisible el recurso porque la etiqueta, por sĆ sola, no genera obligaciones económicas mientras no vaya acompaƱada de una designación efectiva. No obstante, el reglamento obliga a revisiones periódicas, por lo que si iMessage creciera en Europa, la compaƱĆa podrĆa acabar sometida a las mismas normas de interoperabilidad que ya rigen para WhatsApp y Messenger.
La reacción de Apple y los próximos pasos
La compaƱĆa no ha tardado en responder. Un portavoz de Apple ha declarado que la DMA Ā«va mĆ”s allĆ” de lo legal y proporcionadoĀ» y que Ā«amenaza con erosionar dĆ©cadas de protecciones de privacidad y seguridadĀ», dejando a los usuarios Ā«vulnerables ante nuevos riesgosĀ». Apple ha asegurado que seguirĆ” defendiendo la innovación y la privacidad que sus clientes europeos merecen. La sentencia aĆŗn puede recurrirse ante el Tribunal de Justicia de la UE en un plazo de dos meses y diez dĆas, limitado a cuestiones de derecho. AdemĆ”s, Apple mantiene abierto otro litigio paralelo sobre las especificaciones tĆ©cnicas de interoperabilidad que la Comisión emitió en marzo de 2025, y sigue negociando con Bruselas el lanzamiento de Siri AI en Europa, bloqueado por el mismo pulso regulatorio.
Este fallo refuerza el margen de maniobra de la Comisión para aplicar la DMA sin que Apple pueda cuestionar su arquitectura bĆ”sica ante los tribunales. Para los usuarios europeos, la App Store seguirĆ” evolucionando bajo estas normas, con mĆ”s opciones de tiendas alternativas y mayor interoperabilidad, mientras la relación entre Cupertino y Bruselas continĆŗa escribiendo nuevos capĆtulos en los tribunales y en las mesas de negociación.