La presentación del nuevo sistema operativo para el reloj de Apple ha caído como un jarro de agua fría para una buena parte de los usuarios. Aunque cada año se asume que algún dispositivo pueda quedarse en la estacada, la lista de bajas para esta versión es inusualmente generosa, afectando a modelos que todavía rinden de maravilla en el día a día. Se cierra así un ciclo de soporte que deja a muchos dispositivos anclados en una versión anterior que no terminó de pulir todos sus fallos de estabilidad.
Lo que más escuece en la comunidad no es solo el hecho de no recibir las nuevas esferas o funciones estéticas, sino la sensación de que dispositivos muy potentes podrían haber dado mucho más de sí. El salto a este nuevo software prometía ser la solución a los problemas de autonomía y lentitud que algunos arrastraban, pero finalmente esa mejora de rendimiento solo será disfrutada por quienes posean las generaciones más recientes de la marca.
Un recorte masivo en la compatibilidad de dispositivos

Es oficial: los Apple Watch Series 6, Series 7 y el Series 8, junto con el SE de segunda generación y el primer Apple Watch Ultra, no recibirán la actualización. Es especialmente llamativo el caso del Ultra original, un reloj que salió al mercado con un precio premium y un enfoque de máxima durabilidad, pero que apenas ha contado con tres años de soporte completo. La razón técnica parece residir en el procesador, ya que esos modelos compartían una arquitectura que Apple ha decidido considerar insuficiente para las nuevas exigencias del sistema.
Resulta curioso comparar esta estrategia con lo ocurrido en los teléfonos de la casa. Mientras que un iPhone 11 todavía es capaz de mover el nuevo sistema operativo para móviles buscando ofrecer estabilidad, en el caso de los relojes se ha preferido cortar por lo sano. Esto significa que los propietarios de un Series 8, por ejemplo, tendrán que conformarse con watchOS 26, una versión que ha sido criticada por cierres inesperados en aplicaciones tan básicas como Recordatorios y un consumo de batería que a veces se vuelve un poco loco.
Novedades que llegan a España: Workout Buddy habla nuestro idioma
No todo van a ser malas noticias, y para los que sí puedan dar el salto, hay una novedad que va a gustar mucho en nuestro país. La función Workout Buddy, que básicamente es un entrenador personal basado en inteligencia artificial, por fin está disponible en español de España. Esta herramienta no se limita a leer datos, sino que analiza tu ritmo y te da ánimos de forma personalizada, adaptando sus comentarios según si es lunes y necesitas un empujón o si es domingo y toca un entreno más relajado para cerrar anillos.
Para sacarle partido a este asistente virtual, eso sí, hay que cumplir ciertos requisitos de hardware bastante estrictos. No basta con tener el último reloj, sino que también necesitas unos auriculares compatibles y que el iPhone asociado tenga activadas las funciones de Apple Intelligence. Es un paso adelante en cómo la tecnología nos ayuda a humanizar la experiencia deportiva, dejando atrás los fríos listados de números para pasar a una voz que reconoce tus logros y te avisa cuando bates tus propias marcas personales.
La desaparición del Walkie-Talkie y otros cambios en la interfaz
Una de las sorpresas que se han llevado quienes ya prueban las versiones preliminares es la ausencia de la mítica aplicación amarilla de Walkie-Talkie. Todo apunta a que Apple ha decidido jubilarla discretamente, posiblemente debido a que las estadísticas de uso real eran bastante bajas tras el entusiasmo inicial de los primeros días. Es una de esas funciones que quedan muy bien en los anuncios, pero que en el uso cotidiano en ciudades como Madrid o Barcelona, donde solemos usar notas de voz de WhatsApp, no ha terminado de cuajar.
Además de esta baja, el sistema introduce una red de aplicaciones dinámica y una gestión de las notificaciones mucho más inteligente. Se han incluido más de 250 pequeños cambios, como la mejora en la precisión del conteo de pasos y un nuevo gesto de toque para controlar el reloj sin necesidad de usar la otra mano. No obstante, hay que recordar que gran parte de la artillería pesada de Siri AI se quedará en pausa para los usuarios de la Unión Europea debido a los líos regulatorios actuales, aunque la mayoría de mejoras de rendimiento sí que estarán presentes desde el primer día.
Esta nueva etapa del reloj inteligente de Apple marca un punto de inflexión donde la potencia bruta y la inteligencia artificial empiezan a dictar quién se queda y quién se va. Aunque perder el soporte oficial siempre es una faena, especialmente para los que invirtieron en los modelos de gama alta hace poco tiempo, el sistema operativo parece centrarse ahora en ofrecer una experiencia mucho más fluida y útil para el día a día. Solo el tiempo dirá si la apuesta por dejar fuera a tantos usuarios para priorizar funciones avanzadas compensa a una comunidad que cada vez estira más la vida útil de sus dispositivos.
