La UE respalda que PaĆ­ses Bajos juzgue el caso antimonopolio contra la App Store de Apple

  • El Tribunal de Justicia de la UE avala que los tribunales neerlandeses juzguen la demanda contra la App Store de Apple.
  • Dos fundaciones reclaman hasta unos 637 millones de euros para usuarios de iPhone y iPad en PaĆ­ses Bajos.
  • Las entidades denuncian comisiones del 15% al 30% y un posible abuso de posición dominante de Apple.
  • La decisión es solo sobre jurisdicción, pero abre la puerta a un gran caso antimonopolio en la UE.

Caso antimonopolio App Store Apple en PaĆ­ses Bajos

El mÔximo tribunal de la Unión Europea ha dado un espaldarazo clave a las autoridades y a los consumidores neerlandeses en su pulso con Apple. El Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha confirmado que los tribunales de Países Bajos sí pueden juzgar un caso antimonopolio contra la App Store, pese a las objeciones de la compañía estadounidense.

La decisión no entra todavía en el fondo del asunto, pero despeja un obstÔculo importante para las dos organizaciones que han impulsado la demanda colectiva. Estas fundaciones reclaman daños y perjuicios para millones de usuarios de iPhone y iPad en Países Bajos, argumentando que las políticas de la tienda de aplicaciones de Apple encarecen las apps y limitan la competencia.

QuƩ ha decidido exactamente el Tribunal de Justicia de la UE

El TJUE ha respondido a una consulta prejudicial remitida por un tribunal neerlandés, que dudaba sobre si tenía competencia internacional para ocuparse del caso. Con su fallo, el tribunal europeo deja claro que los jueces neerlandeses sí tienen jurisdicción territorial e internacional para examinar la demanda contra Apple ligada a la App Store de Países Bajos.

Según explica la resolución, la tienda de aplicaciones objeto del litigio estÔ diseñada específicamente para el mercado neerlandés, utiliza el idioma neerlandés y ofrece aplicaciones destinadas a usuarios cuyo Apple ID estÔ vinculado a ese país, independientemente de dónde se encuentren físicamente en el momento de la compra.

A efectos jurĆ­dicos, el TJUE considera que el ā€œespacio virtualā€ formado por la App Store neerlandesa equivale al territorio de PaĆ­ses Bajos. Por tanto, el posible daƱo se habrĆ­a producido allĆ­, lo que habilita a los tribunales locales para conocer de las reclamaciones por prĆ”cticas presuntamente anticompetitivas.

El tribunal subraya que, si las compras de aplicaciones y servicios digitales se realizan a través de esa versión específica de la tienda, el perjuicio económico para consumidores y desarrolladores se localiza en dicho mercado nacional, aunque Apple tenga su sede en otro Estado miembro o incluso fuera de la UE.

Decisión de la UE sobre la App Store en Países Bajos

QuiƩnes demandan a Apple y quƩ reclaman

La causa ha sido presentada por dos fundaciones neerlandesas: Stichting Right to Consumer Justice y Stichting App Stores Claims. Ambas actúan en representación de usuarios y desarrolladores, utilizando los mecanismos de acciones colectivas disponibles en el ordenamiento europeo y neerlandés.

Estas organizaciones sostienen que Apple habría aplicado durante años tarifas excesivas en su App Store, aprovechando una posición de dominio en el ecosistema de iOS e iPadOS. Según su tesis, esto se habría traducido en precios mÔs altos para los consumidores y menores mÔrgenes para los desarrolladores de aplicaciones de terceros.

La estimación económica es significativa: los abogados de las fundaciones calculan que alrededor de siete millones de usuarios de iPhone y otros siete millones de usuarios de iPad habrían resultado afectados. El importe total de los daños, incluidos los intereses legales, se aproxima, según la estimación presentada, a unos 637 millones de euros.

Si el tribunal neerlandés acaba dÔndoles la razón, este procedimiento podría convertirse en uno de los casos de compensación mÔs relevantes en Europa relacionados con tiendas de aplicaciones, en línea con la mayor presión regulatoria que la UE viene ejerciendo sobre las grandes plataformas tecnológicas.

Las comisiones de la App Store, en el centro de la polƩmica

El núcleo del conflicto estÔ en las comisiones que Apple aplica a los pagos y suscripciones dentro de la App Store. Dependiendo del tipo de app, del volumen de negocio y del programa al que pertenezca el desarrollador, las tarifas se sitúan en una horquilla que va, en términos generales, del 15% al 30%.

Las fundaciones demandantes consideran que estos porcentajes son desproporcionados y de naturaleza anticompetitiva, como han puesto en cuestión otros procesos judiciales, por ejemplo en el golpe judicial a Apple en Reino Unido por las comisiones. Argumentan que la compañía desincentiva activamente el uso de sistemas de pago alternativos, lo que obliga a muchos desarrolladores a pasar por el canal oficial de Apple y a soportar esas comisiones para poder ofrecer sus aplicaciones en dispositivos iPhone y iPad.

De acuerdo con la demanda, este esquema hace que los creadores de apps vean reducido el margen que obtienen por cada transacción, obligÔndoles a elegir entre asumir ellos el coste o trasladarlo al precio final. En la prÔctica, esto podría implicar aplicaciones y servicios mÔs caros para los usuarios finales en Países Bajos.

Los jueces europeos no han valorado aún si estas prÔcticas vulneran efectivamente las normas de competencia de la UE o del derecho neerlandés. Sin embargo, el hecho de que el TJUE haya rechazado el intento de Apple de frenar el caso por motivos de jurisdicción permite que ahora se analice el fondo del asunto con mayor detalle en los tribunales nacionales.

El argumento de Apple sobre la jurisdicción, tumbado por la UE

Apple intentó frenar el avance del procedimiento alegando que los tribunales neerlandeses no eran el foro adecuado para resolver el litigio. La empresa defendió que el supuesto daño no se habría producido en Países Bajos y que, por tanto, la demanda debía presentarse en otro país o incluso no admitirse en esos términos.

El TJUE ha descartado este razonamiento. En su pronunciamiento, el tribunal considera que el lugar donde se produce el daƱo es el propio entorno digital de la App Store neerlandesa, por ser el espacio en el que se llevan a cabo las compras y descargas que se vinculan a las presuntas prƔcticas anticompetitivas.

Esta interpretación amplĆ­a la forma tradicional de entender el territorio en el Ć”mbito digital, al asumir que un ā€œespacio virtualā€ asociado a un mercado nacional concreto puede equipararse al propio Estado miembro a efectos de determinar la competencia judicial.

Desde la compañía, un portavoz ha señalado que Apple no comparte la decisión y recuerda que se trata exclusivamente de un pronunciamiento sobre jurisdicción, no sobre culpabilidad o inocencia. La empresa insiste en que seguirÔ defendiéndose en los tribunales neerlandeses, al considerar que las acusaciones carecen de fundamento.

Contexto europeo: presión regulatoria y la DMA en el horizonte

El caso neerlandƩs se enmarca en un contexto europeo mƔs amplio, en el que las instituciones comunitarias han intensificado su vigilancia sobre las grandes plataformas digitales y sus ecosistemas cerrados. Apple es uno de los principales actores seƱalados por la nueva normativa comunitaria.

En particular, la compañía estÔ sujeta a la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés), que obliga a los denominados «guardianes de acceso» (gatekeepers) a facilitar una mayor interoperabilidad y a evitar comportamientos que puedan limitar la competencia o perjudicar a los usuarios.

Desde la empresa de Cupertino se ha llegado a afirmar, en declaraciones recogidas por medios internacionales, que los reguladores europeos cambian continuamente las exigencias de cumplimiento de la DMA, lo que harĆ­a complicado adaptarse a todas las nuevas reglas en los plazos establecidos.

Apple asegura dedicar cientos de miles de horas de trabajo a adaptar sus servicios, incluida la App Store, a las exigencias regulatorias que emanan de Bruselas y de los distintos Estados miembros. Pese a ello, las autoridades europeas consideran que todavĆ­a queda camino por recorrer para garantizar un entorno realmente competitivo.

Próximos pasos del caso en Países Bajos

Tras el pronunciamiento del TJUE, el balón vuelve ahora al tejado de los tribunales neerlandeses. La decisión europea sirve como guía y confirma que el procedimiento puede continuar en los Países Bajos, de modo que los jueces nacionales deberÔn analizar ya el contenido de las acusaciones.

Los representantes legales de las fundaciones apuntan a que podrƭa celebrarse una audiencia sobre el fondo del asunto hacia finales del primer trimestre de 2026. En esa fase se valorarƔn tanto las prƔcticas de Apple como el alcance real del daƱo sufrido por los distintos grupos de usuarios afectados.

Si el tribunal decide que ha existido una vulneración de las normas de competencia y que se ha producido un perjuicio cuantificable, podría abrir la puerta a una compensación millonaria para consumidores y desarrolladores que adquirieron aplicaciones o servicios a través de la App Store neerlandesa.

En paralelo, este litigio servirÔ de referencia para otros procesos en Europa, donde varios países y organizaciones han mostrado interés en examinar con lupa el modelo de negocio de las tiendas de aplicaciones y su impacto sobre precios, innovación y libertad de elección de los usuarios, incluidos precedentes históricos.

Lo decidido por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea marca un punto de inflexión: al reconocer que la App Store de Países Bajos constituye un espacio virtual ligado a un territorio concreto, la justicia europea allana el camino para que las autoridades nacionales de la UE actúen con mayor firmeza frente a las grandes tecnológicas cuando existan indicios de abuso de poder de mercado. El caso contra Apple en los Países Bajos serÔ, a partir de ahora, una de las pruebas mÔs visibles de hasta dónde llega esa nueva línea de actuación en defensa de la competencia y de los derechos de los usuarios en el entorno digital europeo.

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