Luz verde a la macrodemanda contra Apple por el monopolio de iCloud

  • Un tribunal británico autoriza una demanda colectiva de 3.000 millones de libras contra Apple por presunto abuso de posición dominante.
  • Cerca de 40 millones de usuarios en el Reino Unido podrían recibir una compensación económica de unos 77 euros si el caso prospera.
  • La acusación sostiene que Apple dificulta el uso de servicios de almacenamiento externos para favorecer su propia plataforma iCloud.
  • El juicio no se espera hasta el año 2028, lo que marca un proceso legal largo pero de gran impacto para el mercado tecnológico europeo.

Demanda iCloud Reino Unido

Parece que a los de Cupertino se les va a atragantar el té en el Reino Unido. La noticia ha saltado con fuerza: un tribunal especializado en competencia ha dado el visto bueno para que una demanda colectiva de dimensiones épicas siga adelante contra Apple. No es moco de pavo, ya que estamos hablando de una reclamación que busca nada menos que 3.000 millones de libras (unos 3.500 millones de euros) por supuestas prácticas monopolísticas relacionadas con su servicio de almacenamiento en la nube, iCloud.

La movida viene impulsada por Which?, una asociación de consumidores británica que ha decidido plantar cara al gigante tecnológico. El argumento es sencillo pero contundente: Apple habría abusado de su poder para «encerrar» a sus usuarios en su ecosistema, cobrando precios que consideran inflados y poniendo trabas para que la gente se mude a otros servicios de la competencia. Aunque esto ocurra en suelo británico, las barbas de los reguladores europeos ya están puestas a remojar, viendo cómo este caso podría sentar un precedente importante en la batalla antitrust contra Apple en todo el continente.

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Almacenamiento iCloud Apple

El centro de la polémica reside en cómo Apple gestiona las copias de seguridad de sus dispositivos. Según los demandantes, la empresa no permite que servicios de terceros se integren con la misma profundidad que iCloud en el iPhone o el iPad, lo que obliga prácticamente a pasar por el aro de sus propias tarifas una vez que se agotan los escasos 5 GB gratuitos que ofrecen. De hecho, se critica que desde el año 2015 la compañía ha mantenido este sistema que dificulta enormemente la migración de fotos o contactos a otros proveedores de almacenamiento.

Desde la defensa del consumidor apuntan a que los precios, que pueden llegar hasta las 54,99 libras mensuales por planes de gran capacidad, no serían tan altos si existiera una competencia real y justa en el mercado de la nube para dispositivos iOS. Apple se defiende diciendo que su prioridad es la seguridad y que los usuarios son libres de elegir, pero el tribunal parece haber visto indicios suficientes como para considerar que el caso tiene fundamento, similar a otros precedentes como la demanda a Apple por Apple Music y debe ser juzgado con todas las de la ley.

Millones de usuarios afectados y un juicio a largo plazo

Lo más impresionante de este lío legal es la cantidad de gente que está metida en el mismo saco. Se calcula que unos 40 millones de personas en el Reino Unido podrían ser beneficiarias de esta demanda. Los requisitos para entrar en el grupo son haber usado iCloud entre noviembre de 2018 y junio de 2026 y ser residente en el país. Si los jueces acaban dándole la razón a Which?, cada usuario podría llevarse al bolsillo una media de 77 libras (unos 90 euros al cambio), una cifra que individualmente no parece una locura, pero que sumada supone un golpe financiero brutal para la manzana.

Eso sí, si ya estabas preparando la cartera para el ingreso, te toca esperar sentado. El calendario judicial británico va despacio y se estima que el juicio no arrancará hasta finales de 2028. Apple ya ha dejado claro que se va a defender con uñas y dientes, negando cualquier tipo de práctica anticompetitiva y asegurando que su sistema es transparente. Mientras tanto, este proceso servirá de termómetro para ver hasta qué punto las grandes tecnológicas pueden controlar sus plataformas sin permitir que otros jugadores entren en el terreno de juego de forma igualitaria.

Al final, lo que está sobre la mesa es una lucha por la libertad de elección del consumidor frente a la comodidad (y a veces trampa) de los ecosistemas cerrados. Con una cifra récord de afectados y una reclamación económica que marea, este enfrentamiento legal promete dar mucho que hablar durante los próximos años en el sector tecnológico. Todo apunta a que la forma en que gestionamos nuestros datos personales en la nube podría cambiar radicalmente dependiendo del veredicto final, obligando a las compañías a ser mucho más abiertas y competitivas con sus servicios de suscripción.


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