
El enorme tirón del MacBook Neo original está acelerando los planes de Apple para su sucesor. Lo que iba a ser un experimento para abrir la puerta de entrada al ecosistema macOS se ha convertido en uno de los portátiles más comentados del año, hasta el punto de tensar el suministro de componentes clave.
Según distintas fuentes del sector en Taiwán y analistas cercanos a la cadena de producción, la compañía ya estaría preparando el MacBook Neo 2 para un lanzamiento alrededor de 2027. Este modelo tendría como principal novedad un nuevo chip de la familia A19 Pro y un importante aumento de memoria RAM, dos cambios pensados para responder a las críticas más repetidas al primer Neo.
Por qué Apple se plantea un MacBook Neo 2 antes de tiempo
El actual MacBook Neo se presentó con la idea de ofrecer un portátil Mac de precio contenido, con un punto de partida de 599 dólares en Estados Unidos y 699 euros en Europa, España incluida. A cambio, sacrificaba margen de beneficio y se apoyaba en una estrategia muy concreta de reutilización de chips.
En su interior monta un Apple A18 Pro con GPU de 5 núcleos y 8 GB de memoria unificada LPDDR5X, una configuración suficiente para tareas de ofimática, navegación, estudios o trabajo ligero, pero que se queda algo corta para flujos exigentes o multitarea pesada. Esa cifra de RAM se ha convertido en el principal punto discutido del modelo.
Este chip A18 Pro no se diseñó ex profeso para el portátil, sino que llega directamente de la familia de los iPhone 16 Pro, aprovechando unidades “defectuosas” a las que se les desactiva un núcleo gráfico. Es decir, se usan SoC que no cumplen el estándar completo para el móvil, pero que funcionan perfectamente para un portátil de entrada.
El plan le ha salido tan bien a Apple que ahora se enfrenta a un problema inesperado: se está quedando sin A18 Pro disponibles. Los informes apuntan a que el stock de estos chips “reciclados” se ha agotado o está muy cerca de hacerlo, justo cuando la demanda del Neo sigue fuerte, especialmente en mercados como el europeo, donde el precio agresivo está ganando terreno a muchos portátiles con Windows y Chromebook.
Un cuello de botella en los A18 Pro que lo complica todo
Fabricar más chips A18 Pro no es tan sencillo como podría parecer. Este procesador se produce en el nodo N3E de 3 nm de TSMC, uno de los procesos de fabricación más demandados de la industria. La capacidad de las fábricas está prácticamente copada por pedidos de múltiples compañías, empezando por la propia Apple con otros productos.
Sobre el papel, Apple podría solicitar entre 10.000 y 30.000 obleas adicionales de A18 Pro, lo que se traduciría en hasta unos siete millones de chips. Sin embargo, esos lotes ya no serían “baratos”: habría que pagar un sobrecoste para lograr prioridad en la producción, y eso se comería buena parte de los márgenes del MacBook Neo.
A este encarecimiento del SoC se suman otros factores que también aprietan el precio final, como el aumento del coste del aluminio del chasis, la memoria DRAM y el almacenamiento NAND. Todo ello encaja bastante mal con la filosofía del Neo, que es precisamente la de ofrecer un portátil relativamente asequible dentro del catálogo Mac.
El resultado es que, si Apple decide mantener vivo el modelo actual encargando más A18 Pro, podría verse obligada a eliminar el modelo base más barato de 699 euros en Europa y dejar solo las configuraciones superiores, por ejemplo la variante con 512 GB de SSD y Touch ID que ya se vende a un precio mayor.
Mientras tanto, en España y otros mercados europeos ya se nota la presión sobre el suministro. Las unidades de MacBook Neo comienzan a estar limitadas, con plazos de entrega de alrededor de 20 días en muchos distribuidores, una espera nada habitual en un portátil de esta gama.
MacBook Neo 2: el plan para 2027 con chip A19 Pro
Para esquivar este rompecabezas, las filtraciones señalan que en Cupertino ven más lógico adelantar la segunda generación del Neo que mantener la producción actual a cualquier precio. El MacBook Neo 2 aprovecharía entonces el salto natural a la siguiente generación de chips móviles.
La idea sería utilizar una versión ajustada del Apple A19 Pro, el mismo SoC que equipa la familia iPhone 17 Pro, pero de nuevo con una GPU recortada a 5 núcleos para aprovechar chips con pequeños defectos que no se destinan al móvil. Esta táctica es muy similar a la que ya se ha usado con el A18 Pro del primer Neo.
En términos de potencia pura, el A19 Pro supondría un avance de entre un 10 % y un 15 % respecto al A18 Pro, según estimaciones de analistas y filtraciones técnicas. No es un salto revolucionario, pero sí suficiente para dar algo más de aire en tareas de multitarea, uso de aplicaciones en pantalla dividida o cargas un poco más exigentes.
Lo más llamativo, sin embargo, no sería tanto el rendimiento bruto como la memoria que el nuevo chip es capaz de manejar. Las fuentes coinciden en que el MacBook Neo 2 llegaría con 12 GB de memoria unificada LPDDR5X de serie, un incremento de un 50 % frente a los 8 GB actuales.
Más memoria para un futuro de IA y multitarea
Con 12 GB de memoria unificada, el MacBook Neo 2 podría manejar con más soltura aplicaciones en paralelo, pestañas de navegador abundantes y flujos de trabajo que empiecen a apoyarse en funciones de inteligencia artificial locales, algo que Apple está potenciando cada vez más en sus dispositivos.
Los rumores señalan que este nuevo portátil mantendría la filosofía de diseño del Neo actual: pantalla de alrededor de 13 pulgadas, refrigeración pasiva para un funcionamiento silencioso y una autonomía que ronde las 16 horas, siempre dependiendo del uso real.
La clave estará en si Apple es capaz de sostener un precio competitivo en Europa con este nuevo hardware. Más memoria y un chip más avanzado suponen un coste superior, por lo que no está claro si la compañía podrá mantener el escalón de entrada actual o se verá obligada a subirlo ligeramente.
En cualquier caso, las filtraciones apuntan a que los precios seguirán siendo “contenidos” dentro de lo que se espera de un Mac, porque el objetivo principal del Neo no es exprimir el margen de cada unidad vendida, sino aumentar la base de usuarios de macOS frente a Windows y ChromeOS.
En paralelo, se barajan movimientos intermedios mientras llega el Neo 2, como retirar temporalmente el modelo más barato de 256 GB, ajustar levemente el precio o compensar con servicios como más almacenamiento en iCloud para no encarecer tanto el hardware físico.
La estrategia de Apple: ocupar la gama baja sin perder la cabeza
Hasta la llegada del MacBook Neo, Apple había prácticamente abandonado el segmento de los portátiles de gama baja, centrando sus esfuerzos en modelos como el MacBook Air y los MacBook Pro. El Neo cambia ese enfoque y se dirige claramente a usuarios procedentes de Windows o de Chromebook que buscan una primera experiencia con macOS sin hacer una gran inversión.
El éxito de este planteamiento ha sido tal que algunos informes aseguran que el Neo está “socavando” parte del nicho tradicional de equipos económicos con Windows e incluso algunos Chromebook, especialmente en entornos educativos y de oficina básica en Europa.
Con el MacBook Neo 2, Apple querría consolidar esta línea como una familia de producto a largo plazo y no como un modelo aislado. La combinación de chip de iPhone adaptado, buena construcción y un precio relativamente contenido parece haber encontrado su hueco en el mercado.
Además, con la creciente importancia de la nube y de los servicios online, cada vez es menos imprescindible contar con hardware extremadamente potente en local para muchas de las tareas del día a día. Esto favorece propuestas como la del Neo, que ofrecen un equilibrio entre coste, autonomía y rendimiento suficiente para el usuario medio.
Los analistas también apuntan a que este tipo de portátil económico ayuda a afianzar a largo plazo a los nuevos usuarios en el ecosistema de Apple, fomentando el uso conjunto con iPhone, iPad, Apple Watch y servicios como iCloud, Apple Music o Apple TV+.
Si todos estos rumores se confirman, el MacBook Neo 2 llegaría en 2027 como una evolución lógica del modelo inaugural: más memoria, un chip de nueva generación y ajustes en la gama para lidiar con los problemas de suministro actuales, manteniendo el foco en ser la puerta de entrada “barata” al mundo Mac sin disparar los costes ni prometer milagros de rendimiento.
