Usar una VPN gratis en tu iPhone, iPad o Mac puede sacarte de más de un apuro: conectarte con algo más de privacidad en una Wi‑Fi pública, sortear un bloqueo puntual o echar un ojo a contenido de otro país. Ahora bien, si te has puesto a buscar en Google habrás visto que la oferta es enorme y que no todas las opciones son igual de seguras ni igual de sinceras con tus datos. Si buscas alternativas, consulta las 4 VPN gratis para iPhone más interesantes.
En este artículo tienes una guía completa y sin pelos en la lengua sobre las mejores VPN gratuitas que funcionan en el ecosistema Apple, sus límites reales, los riesgos que tienen y cuándo compensa dar el salto a una VPN de pago con prueba gratuita o garantía de reembolso. Verás alternativas concretas para iPhone, iPad y Mac, trucos para usarlas sin sorpresas y varios avisos importantes sobre privacidad. Para ampliar, mira nuestra guía de mejores programas VPN gratis para Mac.
Qué es una VPN realmente y por qué la quieres en tu iPhone, iPad o Mac
Una VPN (Virtual Private Network) es un servicio que crea un “túnel” cifrado entre tu dispositivo y un servidor remoto. En la práctica, todo lo que sale de tu iPhone, iPad o Mac viaja primero cifrado hasta ese servidor, y desde ahí se reenvía a la web o app que estés usando.
El esquema básico de funcionamiento es sencillo, aunque por detrás haya mucha ingeniería: tu dispositivo cifra los datos, se los manda al servidor VPN; el servidor los descifra y contacta con la web de destino; la respuesta vuelve al servidor, se cifra otra vez y regresa a tu iPhone, iPad o Mac. Lo que ve la web de destino es la IP del servidor de la VPN, no la tuya.
Este sistema aporta varias ventajas muy jugosas en dispositivos Apple: oculta tu IP real, complica muchísimo que te rastreen, protege tus credenciales en redes Wi‑Fi abiertas y te permite simular que estás en otro país para acceder a webs o servicios de streaming que en tu región están capados o censurados. Puedes leer también sobre sus ventajas en iPhone.
Importante: tu tráfico deja de ser visible para tu operador o la Wi‑Fi pública, pero pasa a ser visible para la empresa de la VPN. Si esa empresa no cifra bien, guarda registros (logs) o decide venderlos, puedes pasar de estar “más seguro” a estar peor que antes. Casos reales demuestran cómo VPN gratuitas ponen en riesgo la privacidad. Por eso hay que elegir con cabeza y huir de la típica app desconocida que promete VPN gratis sin explicar nada más.
Ventajas y riesgos de las VPN gratuitas en iPhone, iPad y Mac
Las VPN gratis tienen sentido para usos muy puntuales: conectarte con algo más de seguridad en un aeropuerto, leer una web bloqueada en tu país, o hacer un par de consultas sin gastar ni un euro. Muchas son versiones recortadas de servicios de pago bastante serios, y eso juega a tu favor.
El gran problema es que nada es realmente gratis. Mantener una red de servidores cuesta dinero, y si no pagas tú, alguien paga con sus datos. Hay casos documentados de VPN gratuitas que guardaban historiales de navegación y los revendían a terceros para hacer perfiles de usuario. Otras saturan tu conexión con anuncios o insertan publicidad directamente en las páginas que visitas. Como alternativa para navegación en iPhone, Apple ofrece soluciones como el relay privado de iCloud.
Los límites más típicos en una VPN gratis que instales en tu iPhone, iPad o Mac son tres: cantidad máxima de datos al mes (500 MB, 2 GB, 10 GB…), una velocidad capada para que la versión de pago parezca el paraíso y un número mínimo de países o servidores a los que conectarte. Muchas tampoco permiten P2P, ni uso intensivo de streaming, ni varias conexiones a la vez.
Otro punto delicado es la privacidad real. Hay servicios que dicen que “no guardan nada” pero su política de privacidad deja claro que sí registran IP, tiempos de conexión o qué servidor usas. Esos datos, combinados, ya dicen bastante de ti. La recomendación es clara: busca siempre VPN cuyo negocio principal sea la suscripción de pago, que tengan políticas de no-registro auditadas y un historial sin escándalos.
Con todo esto en mente, una buena VPN gratuita puede ser una herramienta útil pero no debería ser tu capa de seguridad para banca online, datos sensibles o uso continuo. Para eso, los servicios premium serios (sobre todo si los pruebas con reembolso) están varios pasos por delante.
VPN gratis para iPhone, iPad y Mac que merecen la pena
Dentro del océano de apps que salen al buscar “VPN gratis” en la App Store, hay unas pocas que destacan porque son la versión gratuita de servicios de pago reputados. Suelen limitar datos, velocidad o localizaciones, pero a cambio cuidan bastante más la privacidad que las típicas apps opacas de origen dudoso.
ProtonVPN Free: datos ilimitados, pero con velocidad capada

ProtonVPN es uno de los nombres más respetados en el mundo de la privacidad, creado por el mismo equipo que está detrás de Proton Mail, el popular servicio de correo cifrado. Su sede está en Suiza, un país con leyes de privacidad muy potentes, y su política de no-registro ha sido auditada por empresas externas como SEC Consult.
La versión gratuita de ProtonVPN tiene una ventaja brutal: no pone tope de datos ni de ancho de banda mensual. Puedes tener la VPN activa en tu iPhone, iPad o Mac tantas horas como quieras sin miedo a quedarte sin “bono” a mitad de mes. Usa cifrado de 256 bits, interruptor de corte (kill switch) y protección frente a fugas de IP y DNS, y en iOS/iPadOS/macOS es compatible con el protocolo WireGuard, que mejora bastante la eficiencia.
El peaje está en el resto de restricciones: solo permite conectar un dispositivo a la vez, te limita a tres ubicaciones de servidor (Estados Unidos, Países Bajos y Japón) y reserva sus mejores nodos y funciones extra (NetShield, Secure Core, soporte prioritario) para los planes de pago. Además, la velocidad en el plan free suele ser sensiblemente inferior porque priorizan a los clientes de pago.
Para qué es buena ProtonVPN Free: navegación general con buena seguridad en tu iPhone/iPad/Mac, lectura de contenido, evitar rastreo básico y protegerte en redes públicas, siempre que no necesites ni máxima velocidad ni desbloquear Netflix, Disney+ u otras plataformas de streaming.
TunnelBear: interfaz muy cuidada, pero solo 500 MB al mes
TunnelBear es una de las VPN gratuitas más veteranas y con más buena prensa entre usuarios de iOS y macOS. La empresa pertenece a McAfee, todo un clásico del mundo de la seguridad, y su app entra por los ojos: mapa interactivo, animaciones y un diseño que hace que conectarse a un servidor sea tan simple como tocar en el país que quieras.
En el lado positivo, incluso el plan gratis te deja usar sus más de 500 servidores en unas 30 ubicaciones. El registro pide poca información personal y la app integra funciones interesantes como VigilantBear (un kill switch que corta la conexión si la VPN se cae) o GhostBear, que disfraza el tráfico para saltarse filtros y censura en países con bloqueos agresivos.
El gran palo de TunnelBear Free es su ridículo límite de datos: solo 500 MB mensuales. Con eso puedes consultar el correo, leer unas cuantas páginas y poco más. Para streaming o uso intensivo no sirve. Las velocidades tampoco son las mejores y el servicio de atención al cliente, sobre todo en la modalidad gratuita, es bastante lento al contestar.
Para qué es buena TunnelBear: uso ultra puntual en tu iPhone o iPad cuando necesitas conectar desde otro país, consultar cosas básicas mientras viajas o hacer pruebas de cómo va una VPN sin complicarte. Para quien quiere algo bonito, fácil y ocasional.
Hide.me: buen equilibrio entre seguridad y 10 GB gratis
Hide.me es otra VPN muy presente en todas las plataformas, incluida la App Store y macOS. Se anuncia como un servicio sin registros, con versión gratuita y de pago, y con apps bastante completas en funciones de seguridad.
En el plan free ofrece 10 GB de datos al mes, lo cual es más que la mayoría de alternativas gratuitas. Integra cifrado AES de 256 bits, kill switch, protección frente a fugas IPv6 y DNS y compatibilidad con protocolos como OpenVPN. Además, presume de una política de privacidad revisada por la firma VTI, lo que añade un plus de confianza.
Entre sus pegas hay varias: la versión gratuita solo te deja elegir entre un puñado de ubicaciones (Países Bajos, Canadá, Alemania y alguna más), no permite streaming ni descargas P2P, y si te pasas de los 10 GB mensuales, puedes seguir conectando pero con una bajada de velocidad bastante seria.
Para qué es buena Hide.me Free: para quien prioriza seguridad y un mínimo de servicio técnico 24/7, y va a usar la VPN en iPhone, iPad o Mac para navegación moderada, sin streaming intensivo ni torrents.
Windscribe: hasta 10 GB gratis y buen enfoque en privacidad
Windscribe tiene mala prensa por estar radicada en Canadá (país de los “5 Ojos”), pero su política de registros es bastante respetuosa y, en la práctica, guarda menos datos de usuario que muchas alternativas ubicadas en países supuestamente más “amables”. Su app está disponible en iOS, iPadOS y macOS, con una interfaz muy simple.
La versión gratuita arranca con 5 GB/mes, pero puedes llegar a 10 GB si te creas cuenta y verificas tu correo. Permite elegir entre varias ubicaciones, incorpora cifrado de 256 bits, soporte para WireGuard, bloqueador de anuncios y firewall. Lo curioso es que se puede usar sin cuenta con 5 GB, ideal si quieres más anonimato en tu Mac o iPhone.
Limitaciones claras: los datos se agotan rápido si te descuidas, no es una buena opción para streaming porque no desbloquea Netflix ni otras grandes plataformas de forma consistente, y el soporte no es precisamente ejemplar. Tampoco ofrece conexiones simultáneas ilimitadas en el plan gratuito.
Para qué es buena Windscribe Free: navegación ligera con algo más de margen de datos que otros servicios, probar WireGuard en tus dispositivos Apple y proteger sesiones puntuales con buen nivel de cifrado.
Speedify: 2 GB mensuales y enfoque en estabilidad
Speedify es una VPN menos conocida pero lleva años ofreciendo planes mixtos de pago y gratuitos. Su app está disponible tanto en iOS como en macOS, y su punto fuerte es la gestión de varios enlaces de conexión para mejorar la estabilidad (por ejemplo, combinar Wi‑Fi y datos móviles).
En el plan gratis te concede 2 GB de datos al mes y conexión para un solo dispositivo. A cambio, promete no registrar tu tráfico de navegación, incluye cifrado robusto, servidores repartidos por todo el mundo y modos específicos para streaming para minimizar cortes y buffering.
El gran “pero” es doble: por un lado, la velocidad se nota inferior a la del plan de pago y a otros servicios premium, y por otro esos 2 GB mensuales dan solo para usos muy concretos. Sirve para una sesión aquí y allá, pero no para vivir permanentemente detrás de Speedify en tu iPhone, iPad o Mac.
Para qué es buena Speedify Free: conexiones puntuales en las que te interesa la estabilidad (videollamadas cortas, alguna retransmisión ligera) y como forma de probar el servicio antes de valorar un plan de pago.
Hotspot Shield Free: uso muy limitado y dudas de privacidad
Hotspot Shield fue durante años la VPN gratis “de referencia” en muchas listas, gracias a su sencillez y a su presencia en casi todas las plataformas. Usa un protocolo propio llamado Hydra para optimizar la velocidad y, en iPhone, iPad y Mac la app se maneja con total facilidad.
En el modo gratuito ofrece 500 MB de tráfico al día, que no se acumulan. Eso puede ser suficiente para tareas muy ligeras, y la velocidad suele ser aceptable. Sin embargo, solo permite conectarte a un servidor en Estados Unidos y no sirve para desbloquear Netflix, Hulu ni otras plataformas de streaming de forma fiable.
Lo preocupante viene en el terreno de la privacidad. Hotspot Shield pertenece al conglomerado Aura y su política de datos admite que registran información como tu IP, solicitudes DNS y otros metadatos. Esa cantidad de información, en manos de una empresa con sede en EEUU, no es precisamente lo ideal para quien busca anonimato.
Para qué es buena Hotspot Shield Free: si solo quieres cifrar algo tu tráfico de forma ocasional en una Wi‑Fi pública y no te obsesiona la privacidad extrema. Para cualquier cosa seria, hay opciones mucho más sólidas.
Opera VPN: la opción integrada en el navegador

Más que una app independiente, la VPN de Opera va integrada en su propio navegador, que está disponible también para iOS y para Mac. Activarla es tan sencillo como ir a la configuración del navegador y encender el interruptor de VPN.
Su gran ventaja es que no limita datos ni velocidad de forma explícita, y que no necesitas registro previo. Opera elige automáticamente la ubicación que considera más óptima, aunque te permite escoger entre unas pocas regiones. Sirve bien para ocultar tu IP en la navegación básica y evitar rastreo dentro del propio navegador.
La parte menos brillante es que solo protege el tráfico que pasa por Opera. El resto de apps de tu iPhone, iPad o Mac (Mail, clientes de streaming, otras apps) seguirán usando tu conexión “normal”, sin el túnel cifrado de la VPN. Además, Opera no es tan transparente en cuanto a registros como las grandes VPN premium. Si necesitas que la VPN actúe a nivel de sistema en Mac, consulta cómo eliminar las restricciones de la red en Mac.
Para qué es buena la VPN de Opera: para quien ya usa este navegador y quiere una capa extra de privacidad en la navegación web sin complicarse demasiado ni instalar nada más.
Otras opciones gratuitas a tener en el radar
Además de las anteriores, hay algunos nombres que aparecen mucho en recomendaciones para móvil y que también puedes usar en dispositivos Apple:
- NoLog VPN: promete no almacenar registros y no pide cuenta; es extremadamente sencilla pero con poca información pública sobre su infraestructura.
- VPN Proxy gratis: presume de unos 50 países sin límite de datos ni velocidad, pero apenas ofrece detalles sobre cómo maneja tus datos, así que hay que tomarla con pinzas.
- Servicios incluidos por terceros: por ejemplo, Google llegó a ofrecer una VPN a ciertos usuarios de Pixel. Son casos muy concretos y no siempre aplican a Apple, pero ilustran que algunas grandes empresas “regalan” VPN ligadas a sus dispositivos o servicios.
En este tipo de VPN poco transparentes, la recomendación es extremar la prudencia: úsalas solo para cosas nada sensibles y, si no explican claramente su política de privacidad, mejor apostar por opciones auditadas.
VPN premium que puedes usar “gratis” un tiempo en iPhone, iPad y Mac
Si quieres la máxima privacidad, buena velocidad y desbloquear streaming en serio, las VPN completamente gratuitas se quedan muy cortas. La alternativa inteligente es aprovechar pruebas gratuitas o garantías de reembolso de servicios premium y usarlas temporalmente sin coste real.
ExpressVPN: máxima velocidad y privacidad muy cuidada
ExpressVPN es una de las VPN más rápidas y completas del mercado. En pruebas conectando desde iPhone a servidores cercanos, la pérdida de velocidad ronda un 2 %, prácticamente imperceptible. Incluso al saltar entre servidores de distintos continentes la conexión se mantiene fluida, algo clave para streaming y juegos en la nube.
Su protocolo propio Lightway es parte del truco: se conecta al servidor mucho más rápido que OpenVPN y aguanta mejor cortes o cambios de red. La red de más de 3.000 servidores en unos 105 países, con muchos nodos en España y Latinoamérica, ayuda a que siempre tengas una opción rápida cerca.
En cuanto a desbloqueo de contenido, ExpressVPN es de las pocas que abre prácticamente todo: catálogos de Netflix de varios países, HBO Max, Hulu, BBC iPlayer, Disney+, Prime Video y multitud de canales de TV. En iPad y Mac esto es oro puro para ver series o deportes sin restricciones geográficas.
A nivel de seguridad, la app usa cifrado AES‑256‑GCM o ChaCha20/Poly1305 según el hardware. Todos sus más de 13.000 servidores usan memoria RAM en vez de disco, lo que hace que, por diseño, no se puedan almacenar datos de larga duración. Su política de no-registro ha sido auditada por PwC y KPMG, y ofrece dos tipos de kill switch para bloquear el tráfico si la VPN se cae.
Cómo usar ExpressVPN “gratis”: cuenta con una garantía de reembolso de 30 días. Te suscribes, la usas a pleno rendimiento en iPhone, iPad y Mac, y si dentro de ese plazo no quieres seguir, pides devolución por chat y te devuelven el dinero. Técnicamente has disfrutado de un mes de VPN de gama alta sin coste final.
CyberGhost: hasta 45 días para probarla a fondo
CyberGhost combina una red enorme de servidores con buena velocidad y un precio muy ajustado. Tiene más de 10.000 servidores en más de 100 países, muchos de ellos optimizados para servicios concretos de streaming o para P2P, lo que simplifica elegir el mejor nodo desde tu iPad o Mac.
En seguridad va bien armada: cifrado AES de 256 bits, kill switch, compatibilidad con WireGuard y servidores NoSpy, que añaden una capa extra al estar gestionados directamente por el proveedor en instalaciones de máxima seguridad. Su política de cero registros ha sido verificada por Deloitte y publican informes de transparencia periódicos.
Para iPad y Mac, CyberGhost es muy interesante si tu prioridad es el streaming, ya que suele funcionar muy bien con Netflix y otras plataformas, con servidores etiquetados según el servicio. También admite hasta 7 dispositivos a la vez, lo que te permite cubrir iPhone, iPad, Mac y algún otro aparato sin problema.
Cómo usar CyberGhost sin coste real: sus planes largos tienen una garantía de reembolso de 45 días, más generosa que la media. Te suscribes, pruebas a fondo y, si finalmente no te convence, pides el reembolso dentro del plazo. El plan mensual solo ofrece 14 días, así que para “exprimirla gratis” compensa elegir el de más duración.
NordVPN: seguridad de primer nivel y gran rendimiento

NordVPN se ha ganado una fama muy merecida como una de las VPN más seguras y equilibradas. Ofrece más de 5.500 servidores repartidos en unos 60 países, con una velocidad muy cercana a ExpressVPN y una red optimizada para streaming, juegos en la nube y descarga.
Su gran fortaleza está en la seguridad: usa cifrado de 256 bits, un kill switch fiable, protección contra malware y rastreadores (Threat Protection), servidores Double VPN que encadenan dos túneles para aumentar el anonimato y su propio protocolo NordLynx, una implementación muy cuidada de WireGuard. Su política de no-registro ha sido auditada también por PwC.
Para los usuarios de Apple, NordVPN tiene un ecosistema muy pulido: apps intuitivas para iOS, iPadOS y macOS, soporte para 6 dispositivos en paralelo y funciones avanzadas sin complicar la interfaz. Es una apuesta muy sólida si quieres algo para usar a diario, no solo un parche puntual.
Cómo usar NordVPN “gratis” unos días: igual que ExpressVPN, ofrece 30 días de garantía de devolución del dinero. La contratas, la usas sin límites durante ese tiempo en todos tus dispositivos Apple, y si no te convence pides el reembolso dentro del plazo.
Surfshark: conexiones ilimitadas con muy buen precio

Surfshark destaca por permitir conexiones simultáneas ilimitadas con una sola suscripción, lo que es perfecto si tienes varios iPhone, iPad, un Mac, Apple TV y más cacharros por casa. Ofrece más de 3.200 servidores en unos 100 países y un rendimiento muy sólido para lo que cuesta.
En lo técnico viene bien equipada: soporta WireGuard, IKEv2 y OpenVPN, incluye bloqueo de anuncios y malware, funciones extra como “bypassing” para elegir qué apps pasan o no por la VPN, y un kill switch efectivo. En iOS y macOS la app es clara y rápida, sin menús enrevesados.
Surfshark tiene una prueba gratuita de 7 días en algunos dispositivos y también garantía de reembolso de 30 días, con lo que puedes combinar ambas cosas para probarla sin compromiso. Si buscas algo muy económico, con buen rendimiento y poder proteger todos tus dispositivos a la vez, es una candidata seria.
Usos habituales de una VPN en el ecosistema Apple
En la práctica, la mayoría de usuarios de iPhone, iPad y Mac usan la VPN para cuatro grandes cosas:
- Privacidad y seguridad en redes públicas: conectarte a la Wi‑Fi del aeropuerto, hotel o cafetería con la VPN activa reduce muchísimo las posibilidades de que alguien “escuche” tu tráfico o robe contraseñas.
- Evitar rastreo y publicidad hiperpersonalizada: al ocultar tu IP y cifrar tráfico, se lo pones más difícil a terceros para seguirte la pista y perfilarte con fines publicitarios.
- Acceder a contenido bloqueado o censurado: tanto webs informativas como plataformas de streaming que solo funcionan desde ciertas regiones; con una VPN puedes simular que estás en otro país.
- Sortear restricciones de apps o servicios: en algunos lugares se bloquean apps como WhatsApp, Telegram, Google o redes sociales; con una VPN de calidad es más fácil seguir accediendo.
Configurar la mayoría de estas apps en iOS o macOS es muy sencillo: instalas la app desde la App Store, aceptas la instalación del perfil VPN cuando te lo pida, eliges un servidor y listo. A partir de ahí, basta con activar o desactivar la conexión desde la propia app o desde los ajustes de VPN del sistema.
Aspectos legales y recomendaciones de uso seguro
En España el uso de VPN es completamente legal. Lo que puede ser ilegal es lo que hagas después (por ejemplo, descargar contenidos con derechos de autor desde webs pirata o usar servicios de apuestas no autorizados), pero el simple hecho de conectarte mediante una VPN no supone ningún problema jurídico.
El bloqueo de ciertos sitios viene impuesto normalmente por tu proveedor de Internet o por decisiones judiciales. Una VPN puede permitirte acceder igualmente, pero eso no cambia la legalidad de la actividad que realices en esas webs. Conviene tenerlo claro para no llevarse sustos.
En países con censura fuerte o legislación muy restrictiva sobre VPN la cosa cambia mucho. Si vas a viajar a uno de estos territorios, infórmate bien de antemano y, si corresponde, instala y configura la VPN antes de llegar, porque en algunos casos incluso la descarga está bloqueada.
Sea la VPN que sea, hay unas recomendaciones básicas de seguridad que merece la pena seguir: no introduzcas datos bancarios ni hagas gestiones ultrapropias a través de servicios gratuitos poco transparentes, cambia la contraseña de cualquier servicio sensible después de usar una VPN que no conoces bien y evita usar apps de VPN de desarrolladores sin información clara ni reseñas contrastadas.
Una buena combinación suele ser usar una VPN gratuita reputada para momentos puntuales en iPhone, iPad o Mac y reservar una VPN de pago seria para el uso continuado. Así aprovechas lo mejor de ambos mundos: ahorras cuando tiene sentido, pero tus datos importantes viajan siempre con la máxima protección posible.









