Cuando activamos una VPN en nuestro iPhone, solemos pensar que nos hemos vuelto invisibles para el resto del mundo. La idea es sencilla: ciframos el tráfico y ocultamos nuestra IP real para que nadie sepa dónde estamos ni qué estamos mirando. Sin embargo, la realidad es un pelÃn más compleja, ya que existen técnicas de rastreo mucho más sutiles que no dependen de tu dirección IP pública ni de las cookies tradicionales.
Una de estas amenazas es el llamado fingerprinting, un método que permite crear una «huella digital» única de tu dispositivo. Es como si los rastreadores, en lugar de seguirte por tu nombre, te identificaran por la combinación de tu altura, el color de tus ojos y la marca de tus zapatos. Aunque uses un túnel cifrado, ciertos datos técnicos siguen filtrándose, permitiendo que las empresas de publicidad sigan sabiendo quién eres y qué haces.
¿Qué es exactamente el fingerprinting digital?

El fingerprinting es una técnica sofisticada para identificar usuarios basándose en las caracterÃsticas singulares de su hardware y software. A diferencia de las cookies de terceros, que puedes borrar en un momento dado, la huella digital se construye con datos mucho más difÃciles de cambiar. Esto hace que sea una herramienta extremadamente potente para los anunciantes que quieren segmentar sus campañas de forma agresiva.
Existen dos tipos principales de este rastreo. Por un lado, tenemos el fingerprinting pasivo del navegador, donde el sistema simplemente lee la versión de tu navegador, el sistema operativo y el idioma. Por otro lado, está el fingerprinting activo, donde la web solicita datos especÃficos como la resolución de pantalla, las fuentes instaladas, la zona horaria o incluso el nivel de baterÃa y la calibración del acelerómetro.
En el ecosistema móvil, esto se vuelve crÃtico. Aunque las versiones modernas de Android e iOS ya bloquean el acceso a identificadores fijos como el IMEI o la dirección MAC, los desarrolladores han recurrido a trucos de sensores y señales de audio para seguir distinguiendo un dispositivo de otro entre millones de usuarios.
El problema del rastreo por IP interna en iOS

Aquà es donde entra un problema muy especÃfico para los usuarios de Apple: el internal tunnel IP fingerprinting. Resulta que la mayorÃa de las VPN asignan a cada sesión o usuario una IP interna estática dentro del túnel. Para el enrutamiento es lo normal, pero para la privacidad es un desastre, ya que esa IP interna se convierte en un identificador único que las aplicaciones instaladas pueden leer libremente.
Investigaciones realizadas con la herramienta Loupe han demostrado que aplicaciones de diversas VPN, como Mullvad, dejan una huella clara debido a esta asignación única. Esto significa que, aunque tu tráfico esté cifrado y tu IP pública esté oculta, una aplicación maliciosa o un rastreador puede correlacionar tu actividad entre distintas apps simplemente mirando esa dirección IP interna del túnel.
Proton VPN ha tomado un camino distinto para solucionar este agujero. En lugar de dar una dirección diferente a cada persona, asigna la misma IP interna reservada (10.2.0.2) a todos sus usuarios. De este modo, la huella deja de ser individual y pasa a ser genérica. Si todo el mundo tiene el mismo número, el rastreador no puede diferenciarte del resto, eliminando asà la utilidad de este método de espionaje.
Cómo combatir el fingerprinting en el dÃa a dÃa
Luchar contra el fingerprinting es, sinceramente, un dolor de cabeza. Lo más irónico es que intentar protegerse a veces nos hace más visibles. Si instalas demasiados complementos de privacidad en un navegador común, terminas creando una configuración tan extraña que te vuelves más único y fácil de identificar para los scripts de rastreo.
- Navegadores especializados: Tor Browser es la opción más robusta en escritorio. Brave también es muy eficaz gracias a que utiliza un método de aleatorización de datos.
- Limitaciones en iOS: En iPhone, Brave no puede ser tan efectivo porque Apple obliga a todos los navegadores a usar el framework WebKit, lo que limita la capacidad de alterar la huella digital.
- Bloqueadores de DNS: El uso de herramientas como NetShield de Proton VPN ayuda a bloquear peticiones DNS hacia dominios de rastreadores, evitando que muchos scripts de fingerprinting lleguen a ejecutarse.
Es importante mencionar que gigantes como Google han dado un giro de 180 grados en su postura. Aunque en el pasado afirmaban que el fingerprinting era «incorrecto», recientemente han permitido que sus anunciantes utilicen estas técnicas para suplantar la caÃda de las cookies de terceros, alegando que las nuevas tecnologÃas de procesamiento en el dispositivo lo hace más seguro.
La protección total es casi imposible, pero reducir la superficie de ataque es clave. El uso de una VPN que no filtre la IP interna, combinado con la desactivación de servicios de localización innecesarios y la elección de navegadores enfocados en la privacidad, es la mejor estrategia actual para navegar sin dejar un rastro evidente detrás de nosotros.