Lo que nació como una apuesta ambiciosa para llevar el metaverso y las identidades digitales a nuestras conversaciones de WhatsApp tiene fecha de caducidad. La aplicación de mensajería de Meta ha comenzado a retirar de manera progresiva la función de avatares personalizados en todo el mundo, incluida España, tras constatar que su uso real estaba muy por debajo de lo esperado.
Los avatares permitían crear una versión digital del usuario, usarla como foto de perfil y generar stickers expresivos para los chats. Sin embargo, pese a las mejoras visuales y las continuas actualizaciones, la mayoría de la gente ha seguido tirando de la foto de toda la vida o de stickers clásicos. Ahora WhatsApp ha decidido simplificar y quitar del medio una función que apenas había calado en el día a día.
Qué función está eliminando exactamente WhatsApp

La compañía ha iniciado el proceso de retirada total del soporte para los avatares en sus aplicaciones para Android y iOS. Esta característica, introducida de forma general a finales de 2022 tras pasar por versiones beta (por ejemplo, la 2.25.18.14 en Android), permitía diseñar un muñeco digital eligiendo rasgos faciales, peinados, ropa, fondos y diferentes poses.
Con ese personaje se podían generar stickers personalizados para las conversaciones, así como establecerlo como imagen de perfil. En algunos móviles, el avatar aparecía alternando con la fotografía real mediante una pequeña animación, dando un efecto de volteo entre ambas identidades.
Además del diseño inicial, Meta fue puliendo el sistema con más opciones estéticas, estilos de ropa y expresiones. En los últimos años incluso se apostó por hacer los avatares más realistas, intentando acercarlos a la apariencia real de cada usuario. Pese a todo, los datos internos de uso mostraban que la mayoría seguía prefiriendo fotos reales o directamente no tocaba la función.
Ahora, con la nueva actualización, la sección «Avatar» está desapareciendo de los ajustes y se está deshabilitando todo lo relacionado con su creación, edición y uso como imagen de perfil o como fuente de nuevos stickers.
Cambio progresivo: cómo se están borrando los avatares de WhatsApp

La eliminación no llega de golpe, sino que se está implementando de forma gradual por oleadas, como suele hacer WhatsApp. Algunos usuarios en España y en el resto de Europa ya han visto desaparecer por completo la sección «Avatar» del menú de configuración sin previo aviso, mientras que otros siguen viéndola, pero con limitaciones claras.
En muchos perfiles, al pulsar sobre la opción de avatar aparece un mensaje que indica que ya no es posible editar el personaje y que pronto se eliminará de la foto de perfil. Mensajes del tipo “ya no podrás editar tu avatar y será eliminado de tu perfil próximamente” se están mostrando tanto en iOS como en Android, lo que confirma que el proceso va en serio y es global.
Según las capturas y avisos recogidos por portales especializados como WABetaInfo, el plan sigue varias fases: primero se bloquea la creación de nuevos avatares, después se impide su edición, más tarde desaparece el acceso desde los ajustes y, finalmente, el avatar deja de mostrarse en el perfil del usuario.
En paralelo, WhatsApp también está retirando el acceso a los avatares desde el teclado dentro de los chats. Esto significa que la pestaña que permitía enviar reacciones o stickers basados en el avatar se está ocultando o deja de funcionar en las versiones más recientes de la app.
En algunos casos, la sección ha desaparecido “a traición”, sin notificación destacada dentro de la aplicación; en otros, el sistema muestra una alerta informativa para que el usuario sepa de antemano que la función dejará de estar disponible en cuestión de días o semanas.
Motivos: por qué WhatsApp se carga los avatares

Aunque Meta no ha publicado un comunicado oficial en el que lo explique con todo detalle, las pistas que han ido dejando fuentes cercanas y el propio comportamiento de la app apuntan a un motivo principal: baja adopción y poco uso real. Es decir, la mayoría de usuarios apenas se ha molestado en crear o utilizar su avatar a diario.
Desde su lanzamiento, la función recibió mejoras muy visibles: nuevos estilos, más posibilidades de personalización, integración con stickers y animaciones expresivas. Sin embargo, según los datos de uso que WhatsApp recopila para saber qué funciones tienen más tirón, el compromiso del usuario era muy limitado frente a otras opciones como emojis, GIFs, stickers clásicos o incluso herramientas más recientes basadas en inteligencia artificial.
Mantener una característica de este tipo implica dedicar recursos de diseño, servidores para procesar animaciones, pruebas de compatibilidad con miles de modelos de móvil y mantenimiento de código en cada actualización. Si solo una pequeña parte de la base de usuarios la aprovecha, mantenerla deja de ser eficiente para la compañía.
En este contexto, la retirada de los avatares encaja con una estrategia más amplia de optimización de recursos y simplificación de la aplicación. Meta prefiere centrar esfuerzos en funciones con más impacto, como mejoras de privacidad, cambios de interfaz, herramientas empresariales o el impulso de nuevas opciones ligadas a la IA, incluida la creación de stickers generados a partir de texto.
Para la mayoría de usuarios, el cambio apenas se notará; para quienes sí habían apostado por el avatar como imagen de perfil o como forma habitual de expresarse, supone un paso atrás en personalización, pero llega motivado por un uso global que nunca llegó a despegar.
Qué pasa con tu avatar, tus stickers y tu foto de perfil

Uno de los puntos que más dudas genera es qué ocurre con todo lo creado hasta ahora. La buena noticia es que los stickers de avatar ya enviados en tus conversaciones no se borran. Permanecen en el historial de los chats en los que se han usado y seguirán apareciendo igual que cualquier otro sticker recibido en el pasado.
Además, en muchos casos estos stickers se mantienen accesibles en la sección de recientes o favoritos, siempre que los hubieras . Lo que sí desaparece es la posibilidad de generar nuevas variantes del avatar con distintas poses o emociones a partir de ahora.
En cuanto a la imagen de perfil, si actualmente tienes configurado tu avatar como foto principal, WhatsApp lo sustituirá de forma automática por la imagen real que tuvieras asociada anteriormente o por el icono genérico gris, dependiendo de tu configuración. El usuario no tiene que hacer nada en especial: el cambio se realizará en segundo plano cuando la función quede desactivada en su cuenta.
Un detalle importante es que WhatsApp no ofrece ninguna herramienta para exportar el avatar como archivo independiente o para reutilizarlo en otras plataformas. Quien quiera conservarlo tendrá que recurrir a soluciones caseras, como hacer una captura de pantalla antes de que desaparezca, aunque ya no será un elemento dinámico dentro de la app.
También se está eliminando el acceso directo a los stickers de avatar desde el teclado de las conversaciones. En la práctica, esto significa que los verás solo donde ya estén: en los chats en los que los usaste o, con suerte, en la sección de recientes, pero sin un apartado propio tan destacado como antes.
Cómo notarás el cambio en España y Europa
En el caso de los usuarios de España y del resto de Europa, el proceso está siguiendo el mismo patrón que en otros mercados: despliegue gradual y silencioso, avisos puntuales dentro de la app y desaparición progresiva de menús y accesos.
Algunos usuarios están recibiendo ya el mensaje de que no pueden crear ni editar avatares y que pronto desaparecerán de sus perfiles. En otros casos, la sección ha dejado de estar disponible sin mensaje, lo que indica que el ajuste se está haciendo por lotes y no en una fecha única para todo el mundo.
En Europa, la retirada de esta función convive con otros cambios en marcha dentro de WhatsApp, como el despliegue de nuevos diseños de interfaz adaptados a las últimas versiones de iOS y Android, mejoras en animaciones y pequeños cambios gráficos que buscan modernizar la app sin alterar demasiado su estructura clásica.
Para quienes tienen móviles relativamente recientes y actualizan la aplicación con frecuencia desde la App Store o Google Play, lo normal es que el adiós a los avatares llegue a lo largo de las próximas semanas, sin necesidad de que el usuario toque nada. En dispositivos más antiguos o con sistemas operativos desactualizados, el cambio puede coincidir con otros recortes de compatibilidad que WhatsApp aplica periódicamente para mantener la seguridad.
En cualquier caso, el impacto práctico es limitado: se pierde una vía de personalización que nunca llegó a ser masiva, mientras se mantienen las funciones clave de mensajería, llamadas y herramientas de seguridad que sí forman parte del uso cotidiano.
Una función pensada para el metaverso que no terminó de cuajar
El origen de los avatares en WhatsApp está muy ligado a la apuesta de Meta por el metaverso y las identidades virtuales. La idea era que cada usuario contase con una representación gráfica coherente entre servicios como Facebook, Instagram y la propia app de mensajería, con la vista puesta en experiencias más inmersivas a medio plazo.
En la práctica, la realidad ha ido por otro lado. Aunque la herramienta permitía diseñar con bastante detalle rasgos físicos, peinados, ropa y accesorios, no logró convertirse en algo esencial para la mayoría de personas. Para muchos, crear el avatar fue una curiosidad puntual que quedó en el olvido al cabo de unos días.
Esa falta de hábito ha hecho que la función no pase de ser una opción secundaria u oculto dentro de los ajustes, especialmente si la comparamos con otras herramientas de personalización ya consolidadas, como los estados, los fondos de chat o los propios stickers tradicionales.
Aunque en algunos segmentos de usuarios sí hubo cierto apego —por ejemplo, quienes prefieren no mostrar su foto real en el perfil—, la tendencia general ha sido clara: el avatar no se ha integrado en el uso diario de la app. Y, en un entorno tan competitivo, las funciones que no aportan un valor claro acaban saliendo por la puerta.
WhatsApp, como muchas otras plataformas, revisa de forma periódica qué se usa y qué no. La salida de los avatares muestra hasta qué punto esa evaluación constante puede llevar a que incluso características relativamente recientes desaparezcan si no terminan de encajar en el día a día de los usuarios.
A la vista de todos estos cambios, queda claro que la aplicación está apostando por centrarse en lo que realmente forma parte de la rutina de sus millones de usuarios y en nuevas funciones con más recorrido, incluso si eso implica dejar atrás una idea llamativa que, sobre el papel, parecía prometedora pero que nunca llegó a ser imprescindible.