La frase en cadena de toda la vida, esa de que «WhatsApp va a ser de pago», está más cerca que nunca de hacerse realidad, aunque no exactamente como se había repetido durante años. La aplicación seguirá siendo gratuita para chatear, pero todo indica que llegará una versión de pago para quien no quiera ver anuncios en determinados apartados de la app.
Meta ya ha empezado a mover ficha: la compañía está ultimando un modelo de suscripción mensual opcional que permitirá usar los Estados y los Canales de WhatsApp sin publicidad, una medida que afectará especialmente a usuarios de Europa y Reino Unido, donde las leyes de privacidad obligan a ofrecer alternativas claras al rastreo publicitario.
De refugio sin anuncios a plataforma con publicidad integrada

Durante años, WhatsApp ha sido un raro oasis sin publicidad en un Internet cada vez más lleno de banners, vídeos y contenidos promocionados. Meta pagó en su día cerca de 19.000 millones de dólares por hacerse con la app de mensajería, pero monetizarla siempre ha sido un quebradero de cabeza: más de 2.000 millones de usuarios activos y, aun así, ingresos directos relativamente modestos frente a Facebook o Instagram.
En sus inicios, la plataforma llegó a ser de pago: primero como app de alrededor de 0,79 euros en la App Store y, más tarde, con una pequeña cuota anual que rondaba los 0,89 euros para seguir usando el servicio. Esa fórmula se abandonó tras la compra por parte de Facebook (hoy Meta), y desde entonces el uso personal de WhatsApp ha sido completamente gratuito.
Ese «todo gratis» empezó a cambiar cuando Meta confirmó que introduciría anuncios en WhatsApp, siguiendo la estela de sus otras plataformas; más detalles sobre los anuncios en WhatsApp han ido apareciendo.
Mientras tanto, las pruebas con anuncios se han ido extendiendo a algunos mercados como Estados Unidos, donde ciertos usuarios ya ven publicidad en la pestaña de actualizaciones o Novedades. En España y buena parte de Europa, por ahora, esa experiencia todavía no se ha generalizado, pero las bases técnicas ya están preparadas.
Dónde aparecerán los anuncios y qué partes se libran

El plan de Meta pasa por concentrar la publicidad en zonas concretas de WhatsApp, sin tocar de momento el corazón del servicio. Según las pruebas realizadas y la información aparecida en la beta, los anuncios se centrarán en los Estados y en los Canales, agrupados dentro de la pestaña de Novedades o Actualizaciones.
En los Estados, los anuncios aparecerán integrados de forma similar a lo que ya ocurre con las Stories de Instagram o Facebook: vídeos o clips promocionales que se muestran entre las publicaciones de los contactos a los que seguimos. La idea es que formen parte del flujo de visualización, mezclados entre estados personales.
En el caso de los Canales, Meta planea mostrar canales promocionados claramente marcados como “Publicidad”. Estos canales patrocinados servirán para que marcas, creadores o medios ganen visibilidad y puedan captar más seguidores, de forma parecida a las recomendaciones de páginas o perfiles que ya se ven en otras redes sociales.
La compañía ha insistido en un punto clave para intentar calmar los ánimos: los chats privados y los grupos no mostrarán anuncios. Tampoco se usarán los contenidos de los mensajes para personalizar la publicidad. El cifrado de extremo a extremo se mantiene y la discusión sobre seguridad y privacidad en apps de mensajería sigue siendo clave, y la orientación de los anuncios se basará en información más básica como idioma, ubicación aproximada o actividad dentro de la pestaña de Novedades.
En otras palabras, el cambio afecta sobre todo a la parte más «social» de WhatsApp (Estados y Canales), mientras que mensajes, llamadas y videollamadas siguen siendo gratuitos y sin publicidad. Aun así, para muchos usuarios el simple hecho de empezar a ver anuncios dentro de la app será un cambio bastante brusco.
El hallazgo en la beta: una suscripción para quitar la publicidad
La pieza que faltaba en este puzle es la suscripción de pago sin anuncios. Medios especializados como Android Authority y WABetaInfo han analizado el código de la versión beta 2.26.3.9 de WhatsApp para Android y han encontrado referencias muy claras a un modelo de pago para eliminar la publicidad de Estados y Canales.
Dentro de esa beta aparecen cadenas de texto internas que mencionan explícitamente una “suscripción sin anuncios en Estados y Canales”. Incluso han conseguido forzar que la app muestre mensajes de aviso relacionados con la gestión de esa suscripción, lo que indica que la función no es una idea teórica, sino algo que ya se está probando a nivel interno.
Uno de esos mensajes, mostrado dentro de la propia aplicación, hace referencia a la opción de “Cancelar en la Play Store” y explica al usuario que, tras haber elegido en su momento suscribirse para usar Estados y Canales sin publicidad, ciertos cambios (como la edad asociada a la cuenta) pueden hacer que la suscripción deje de ser necesaria y deba cancelarse.
El aviso también indica que la cancelación puede tardar hasta 15 minutos en reflejarse en las preferencias de anuncios del usuario. Este tipo de textos encaja con el funcionamiento habitual de las suscripciones gestionadas desde tiendas oficiales como Google Play Store o la App Store de Apple.
Además, en algunas cadenas de texto se menciona que, si se elimina una cuenta de WhatsApp del Centro de Cuentas de Meta, el precio de la suscripción sin anuncios podría cambiar y que es necesario revisar y aceptar el nuevo coste o volver a usar Estados y Canales gratis, pero con anuncios. Un detalle que deja entrever posibles diferencias de precio según la configuración de la cuenta.
Europa y Reino Unido, en el centro de la estrategia
Una de las claves de este movimiento está en el mapa: el plan de suscripción sin anuncios se orienta específicamente a usuarios de Europa y del Reino Unido. WABetaInfo y otros medios apuntan a que esta limitación geográfica no es casual, sino una respuesta directa a las exigencias regulatorias europeas en materia de privacidad y publicidad personalizada.
Meta ya tuvo que adaptarse en el pasado con Facebook e Instagram, ofreciendo en la Unión Europea un modelo de suscripción de pago para navegar sin anuncios, como alternativa a la recopilación de datos con fines publicitarios. La jugada con WhatsApp encaja en esa misma línea: ofrecer una vía de pago para evitar el seguimiento publicitario en determinados apartados.
En este contexto, la empresa comunicó a las autoridades que no lanzaría anuncios en WhatsApp para usuarios europeos hasta 2026, precisamente para ganar tiempo y ajustar su operativa a la normativa. El nuevo plan de suscripción sería la forma de evitar sanciones millonarias y cumplir con la obligación de dar al usuario una elección real entre publicidad y pago.
Se espera que el usuario pueda gestionar esta suscripción desde la propia pestaña de Actualizaciones o Novedades, donde aparecerá la opción de activar el plan sin anuncios. Una vez suscrito, la app mostrará una notificación explicando que la baja debe hacerse a través de la tienda de aplicaciones correspondiente y recordando el margen de tiempo hasta que se note el cambio en la visualización de anuncios.
Aunque el despliegue global aún no está confirmado, todo apunta a que Europa y Reino Unido serán los primeros mercados donde se active este modelo híbrido: WhatsApp gratis con anuncios o WhatsApp de pago sin ellos en determinados apartados.
Precio estimado y gestión de la versión de pago de WhatsApp
Meta no ha anunciado oficialmente cuánto costará la suscripción sin anuncios de WhatsApp, pero las filtraciones apuntan a que el precio de salida rondará los 4 euros mensuales. En algunos textos internos se menciona una cuota de 4 dólares al mes, y distintos medios en español trasladan esa cifra al entorno de los 4 € para Europa.
Es probable que el importe final varíe según el país y que pueda haber diferencias en función de si la cuenta está vinculada o no al Centro de Cuentas de Meta, algo que ya ocurre en otras suscripciones de la compañía. Por ahora, no hay rastro de planes anuales ni de distintos niveles de servicio; todo apunta a un único plan mensual centrado en eliminar la publicidad.
La gestión se hará mediante el sistema de pagos de cada plataforma. En Android, la suscripción aparecerá como compra recurrente en Google Play Store, de manera que se podrá contratar, revisar o cancelar igual que cualquier otro servicio de pago mensual. En iOS, cabe esperar una integración similar a través de la App Store, aunque en la beta analizada el foco está puesto sobre todo en dispositivos Android.
En cuanto a lo que ofrece, la idea es clara: pagando la cuota mensual, desaparecen los anuncios de Estados y Canales, así como los canales promocionados. No se han detectado, de momento, referencias sólidas a ventajas adicionales, aunque se especula con que Meta pueda añadir funciones extra (como herramientas de IA o novedades avanzadas) para hacer más atractivo el plan.
Para quien decida no pagar, la experiencia seguirá siendo gratuita. Podrá seguir usando la app para chatear, hacer llamadas o enviar notas de voz sin ningún tipo de limitación funcional, pero tendrá que convivir con la publicidad en la pestaña de Novedades una vez que se despliegue completamente.
Impacto para los usuarios de España y resto de Europa
En países como España, donde muchos usuarios recuerdan todavía el antiguo pago anual de WhatsApp como uno de los grandes «dramas» tecnológicos de hace una década, la llegada de una versión de pago ligada a los anuncios promete generar debate. Legalmente, la app seguirá siendo gratuita, pero la sensación para algunos será que, para disfrutar de la experiencia que tenían hasta ahora, habrá que pasar por caja.
La introducción de anuncios en Estados y Canales puede llevar a que parte de los usuarios cambien sus hábitos, usando menos estos apartados o ignorando más las novedades. Al mismo tiempo, otros usuarios podrían ver la suscripción como una forma asumible de mantener la app limpia de publicidad, especialmente si son muy activos en Canales o consumen muchos Estados a diario.
Desde el punto de vista regulatorio, el movimiento de Meta también se interpreta como una manera de blindarse frente a multas de la Unión Europea. Al dar la opción de pagar para evitar la personalización publicitaria y limitar el uso de datos, la compañía busca encajar mejor en el marco establecido por el RGPD y la normativa de mercados digitales.
En todo caso, WhatsApp insiste en que, incluso con anuncios, los datos de las conversaciones privadas no se usarán para orientar la publicidad. La segmentación se basará en criterios como el país, el idioma o el comportamiento dentro de la propia sección de Novedades, algo que, aun así, no termina de convencer a todos los reguladores ni a los defensores de la privacidad.
Para Meta, el cálculo es sencillo: aunque solo una pequeña parte de los usuarios europeos (por ejemplo, un 1 % o un 3 %) se abonara a la suscripción, el volumen total de cuentas sería suficiente para generar ingresos recurrentes de gran tamaño cada mes, a la vez que el resto de usuarios vería anuncios que también reportan beneficios.
Un modelo híbrido que llega para quedarse
La futura versión de pago de WhatsApp encaja en una tendencia que se está volviendo habitual en las grandes plataformas: modelo gratuito con anuncios o modelo de pago sin publicidad. Netflix, YouTube, Spotify o las propias Facebook e Instagram ya juegan con ese equilibrio entre ingresos publicitarios y suscripciones, y ahora WhatsApp se suma a la lista.
Que la app más usada del mundo tenga por fin una forma clara de monetización masiva supone un cambio de etapa importante para Meta. La compañía llevaba tiempo adelantando que necesitaba rentabilizar mejor la mensajería, más allá de las cuentas Business y herramientas para empresas, y todo apunta a que 2026 será el año en el que esa transformación se note de verdad en Europa.
Para los usuarios, el escenario será relativamente sencillo de entender: seguir chateando gratis con anuncios en ciertas secciones o pagar una cuota mensual para que Estados y Canales queden libres de publicidad. Sin grandes campañas ni mensajes alarmistas, poco a poco se irá configurando un WhatsApp donde la experiencia «de siempre» se parezca más a lo que ofrezca la suscripción de pago.
Al final, la llegada de anuncios y de una versión de pago en WhatsApp no cambia la base del servicio, pero sí modifica la manera en la que se equilibra el coste real de usarlo: quien no quiera gastar dinero aceptará ver publicidad en espacios concretos de la app, y quien prefiera evitarla tendrá una vía oficial para hacerlo a cambio de una cantidad mensual que Meta todavía tiene que concretar de forma definitiva.